Lo que se cocinaba en Kitchen
- Escrito por La redacción
- Publicado en Déjà Vu
En estos días estamos viendo cómo ha funcionado la guerra sucia en las cloacas del Estado durante la última Administración del Partido Popular, con hechos que, de confirmarse al final, nos demostrarían en qué manos hemos estado, y cómo todo vale para tapar la corrupción generada por la misma formación, empleando hasta dinero público con espionajes, mentiras, etc., al mejor estilo del cine de suspense político. Sin lugar a dudas, hay material para realizar una apasionante película en el futuro.
En Kitchen se cocinaban varias cosas, todas relacionadas entre sí.
En primer lugar, ya hemos apuntado para qué sirve el dinero público desde la perspectiva de una formación política en la que uno de sus destacados miembros nos avisó este mismo verano que había que vigilar que los fondos europeos no se empleasen en causas ideológicas. Las causas ideológicas, suponemos, tendrían que ver con intentar ayudar a las personas más vulnerables, pero no para estos manejos.
En segundo lugar, observamos que una de las formaciones más, supuestamente, patrióticas de este país, emplea, en línea con lo anterior, los mecanismos del Estado para intentar salvarse, ya que, al parecer, el patriotismo empieza y termina en uno mismo, y poco tiene que ver con los intereses reales de España y de los españoles.
Por fin, nos preguntamos qué desestabiliza más a un país, ¿los supuestos radicalismos de lo que las derechas llaman el “gobierno social-comunista”, o todos estos ejercicios que hemos calificado de propios de las cloacas del Estado?
Cuando creíamos que todo el asunto de la corrupción del PP se terminaba con la moción de censura y el cambio de gobierno, observamos que queda para rato. La patria, como tantas veces, se lleva en el pecho, en el ondear banderas por cualquier motivo, pero, sobre todo, para crear “policías patrióticas” en un intento de salvarse, para que los ciudadanos y ciudadanas no sepamos cómo se financiaban.
Nos queda mucho por ver.