Susana Díaz lidera Andalucía
- Escrito por La redacción
- Publicado en Déjà Vu
Susana Díaz llegó al liderazgo del PSOE-A y la presidencia de la Junta de Andalucía en una situación de crisis. Fue elevada de urgencia a los altares por la dimisión de José Antonio Griñán. Heredó un pacto envenenado con Izquierda Unida que hacía aguas, y un PP que lideraba la oposición con 50 diputados frente a los 47 de los socialistas, tras haberse impuesto, por primera vez, en unas elecciones autonómicas.
Díaz se presentó a un Congreso Regional que ganó de calle. Se enfrentó a las provocadoras exigencias de IU y convocó elecciones para acabar con la incertidumbre de un gobierno en minoría parlamentaria. Recuperó para el PSOE andaluz la plaza de partido más votado, y mantuvo los 47 escaños. El PP perdió 17 diputados; pasó de primera fuerza a segunda, y se quedó con 33 asientos en Las Cinco Llagas, 14 menos que el PSOE de Andalucía. Izquierda Unida vio penalizado su pulso a Susana Díaz con 7 diputados menos, manteniendo solo 5. Entraron Podemos con 15 escaños y Ciudadanos con 9, todos ellos cedidos por PP e IU. Ninguno por el PSOE. Pactó la investidura con Ciudadanos, pero el acuerdo no contempló una sola cesión del programa socialista. Soslayó el excéntrico populismo del Podemos de la anitcapi Teresa Rodríguez, y ganó por derecho el gobierno y el liderazgo de la izquierda andaluza. Susana Díaz lidera Andalucía.
La presidenta de la Junta ha demostrado que tiene un diagnóstico claro y certero de dónde debe estar el PSOE andaluz, y tanto este como la ejecución de su programa de Gobierno parecen recibir el apoyo mayoritario de los votantes andaluces. Así lo demuestra el sondeo de Celeste-Tel publicado este sábado por La Opinión de Málaga, que incluso otorga al PSOE-A un aumento de cuatro décimas respecto de los últimos comicios autonómicos.
El sondeo también demuestra que los andaluces han sabido diferenciar las cuestiones internas del Partido Socialista de la labor de la Junta de Andalucía y, contra los agoreros de turno, no hay penalización alguna por el proceso de primarias en el que Susana Díaz no logró hacerse con el liderazgo nacional del PSOE. Si acaso, la subida de cuatro décimas indica lo contrario.
Y lo más importante, la encuesta sitúa al PSOE-A como la única fuerza política en condiciones de gobernar Andalucía. Ni los ataques de la derecha de Moreno Bonilla, ni el desprecio absoluto de Teresa Rodríguez hacen mella, a día de hoy al socialismo andaluz.