Elecciones
No había otro remedio que convocar elecciones después de la derrota de los decretos de vivienda y las plazas llenas de gente pidiendo una solución.
Ahora el PP grita que lo ha hecho de forma interesada al mismo tiempo que su slogan es un “Por fin”. Una vez más, se juega con el doble lenguaje, con una hipocresía desvergonzada. Porque si no hubiera convocado elecciones, sería una jauría diciendo cuánto se aferra al poder. Da igual porque haga lo que haga, todo es ir en contra, un NO continuo porque cuanto más barullo exista mejor para un partido deshonesto como el PP.
- Publicado en Opinión