La derrota y despedida de Trump puede marcar, en opinión de algunos analistas, el inicio de la decadencia de los partidos nacionalpopulistas o nacional-identitarios en el próximo año y medio, en Europa. En este periodo se celebrarán elecciones en Holanda, Alemania, Italia (aquí, en breve, si no resuelve la nueva crisis de gobierno), Francia, Chequia, Hungría, Bulgaria y Chipre), sin contar con otras citas inesperadas. Las primeras cuatro citas son claves, como en 2017, para definir el futuro de estas fuerzas, cuya influencia no reside en mayorías parlamentarias, sino en su capacidad para contaminar el discurso político general.