HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

PSOE-PCE


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Como ya he precisado con anterioridad, la manzana de la discordia en el interior del PSOE, era la alianza electoral republicano-socialista. Como casi siempre, en 1935, los “caballeristas” se mostraron sensibles a las opiniones de los militantes de base que, en estos días, respaldaban la alianza electoral prevista con los republicanos, al objeto de asegurar la amnistía para los presos de la insurrección de octubre en Asturias. Esta presión de las bases socialistas, obligó a los caballeristas a aceptar la iniciativa de Prieto, respecto a esa alianza electoral. Pero casi inevitablemente, dicha aceptación amenazaba la posición de la izquierda dentro del partido. Respaldar la opción de Prieto, la de resucitar la coalición gubernamental entre republicanos y socialistas, hubiera significado, lógicamente, apoyar a los dirigentes prietistas en la Ejecutiva Nacional del PSOE. De manera que para equilibrar la balanza, Largo Caballero, a partir de 1935, comenzó a hacer propuestas al PCE.

El 16 de noviembre de 1935, la Ejecutiva del PSOE acordó iniciar las negociaciones con los grupos republicanos. El precio de Largo por su apoyo, fue la condición añadida, de que el pacto electoral, debería ampliarse para incluir, no sólo a la UGT, sino también al PCE y a su sindicato, la CGTU. Al tratar de incorporar al PCE a la alianza, Largo buscaba evitar que Prieto lo desbordara por la derecha, al tiempo que aseguraba que el PCE, no hiciera lo mismo por la izquierda.

Al atraerse al PCE, por motivos tácticos relacionados con la dinámica interna del PSOE, Largo y la izquierda socialista, se convirtieron, de hecho, en el instrumento por el cual, un partido hasta entonce marginado, fue capaz de situarse en el centro de la política de la izquierda. Además, esta nueva ubicación de los comunistas, no era el reflejo de un incremento, en el numero de afiliados del PCE, ni se correspondía tampoco, con una consolidación de sus relaciones con los socialistas a nivel de base.

A partir de noviembre de 1935, la izquierda socialista perseguiría una línea política, cuyo objetivo aparente, era ir más allá de las meras negociaciones para formar una coalición electoral coyuntural, y apuntaba más bien hacia la unificación orgánica, de los movimientos socialista y comunista. En la primera etapa del proceso, la unidad sindical se alcanzó en diciembre de 1935, con la disolución del sindicato del PCE, la CGTU, y el ingreso de sus afiliados en la UGT. Es inimaginable, estimo, que Largo o sus seguidores, concibieran una unificación de partidos, que conllevara otra cosa, que no fuera la absorción del PCE por el PSOE.

Con dicho proceso se pretendía matar dos pájaros de un tiro. En primer lugar, se restauraría la unidad perdida de la familia socialista, destruida por la escisión de los comunistas en 1921. Y, en segundo lugar, los caballeristas creían que así evitarían que Prieto siguiera ganando apoyos de los militantes de base y, por lo tanto, que este pudiera hacer demasiadas concesiones a la burguesía liberal, algo de lo que Largo todavía se resentía, tras su experiencia de gobierno en el bienio 1931-1933.

Pues eso.

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.