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Johnson aconseja a Macron que se tranquilice ante la crisis de los submarinos


El primer ministro británico, Boris Johnson, recomendó hoy a Francia que se tranquilice y controle su enfado por la reciente alianza de defensa entre Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, que supuso la cancelación por parte de Camberra de un multimillonario contrato para comprar submarinos franceses y su sustitución por otros estadounidenses con propulsión nuclear.

En declaraciones a la prensa a las puertas del Capitolio de Washington, donde se encuentra de visita oficial, Johnson envió un mensaje a París sobre las críticas vertidas contra los tres países firmantes del acuerdo, conocido por sus siglas AUKUS.

"Creo que es hora de que nuestros queridos amigos de todo el mundo se tranquilicen sobre todo esto y me den un respiro", afirmó Johnson en tono jocoso.

El primer ministro británico remarcó, además, que "el pacto es fundamentalmente un gran paso a favor de la seguridad global".

"Son tres aliados de mentalidad muy similar, que se apoyan hombro con hombro y crean una nueva alianza para compartir tecnología", agregó.

Francia tenía un contrato para la entrega a Australia de doce submarinos de propulsión convencional (diésel) valorado en 56.000 millones de euros, que fue anulado por Canberra dentro de esa alianza que le garantiza contar con sumergibles nucleares con tecnología estadounidense.

Precisamente para hoy se espera que el presidente francés, Emmanuel Macron, y el estadounidense, Joe Biden, mantengan una conversación telefónica sobre la crisis política desatada entre ambos países, según informó el Gobierno francés.

El Elíseo añadió que Macron espera de Biden explicaciones sobre por qué Estados Unidos "tuvo a un aliado europeo al margen de intercambios estructurales sobre una cooperación en el Indopacífico". 

En un gesto poco habitual entre países aliados, Macron ha llamado a consultas a los embajadores de Francia en Camberra y Washington por lo sucedido.

El acuerdo sitúa el foco en la región del Indopacífico, de gran interés mundial y donde uno de sus actores más relevantes es China, y ha sido considerado tanto desde París como desde la UE como una traición por parte de Washington.