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Tres factores que empujaron la revuelta de Stonewall'69

En 2019 hemos celebrado el 50 aniversario de la Revuelta de Stonewall In, de aquel 28 de junio de 1969 en NY. Un hecho crucial que dió paso a la 3ª generación del movimiento lgtb.

Ese hecho se produjo por lo que en sociología podríamos llamar el “acumulamiento de la masa crítica”. Es decir, un alto estado de opinión y de energía, acumulado en un sector de la sociedad.

Otras revueltas han tenido desde sus inicios a líderes identificados, a sectores punta de la población, como sería el caso de la Revolución Francesa que partía de las ideas de la Ilustración, que tuvo a indiscutibles y discutidos líderes como Rebespierre, Dantón y Marat, y a una burguesía que pugnaba contra la improductiva aristocracia.

Lo mismo podemos decir del Mayo del 68 francés, que surgió de las universidades, es decir- con un claro discurso ideológico crítico, contra el sistema capitalista- y unos líderes encarnados en personas como Rudi Dutschke en Alemania, Daniel Cohn-Bendit en Francia..., con la complicidad de intelectuales como Alain Touraine y de Jean-Paul Sartre. .. Un movimiento que arrastró a una huelga general total, desbordando al mismísimo Partido Comunista francés. De Gaulle supo oponerse con unas elecciones generales que pudo ganar, mientras las izquierdas tradicionales salieron debilitadas.

Podríamos poner mas ejemplos parecidos donde más o menos se da el mismo patrón, masa crítica, corpus ideológico y líderes reconocidos que alientan los cambios. Sin embargo, la Revuelta de Stonewall'69 no tuvo la misma gestación. Estalló porque había una gran masa crítica acumulada entre las personas lgtb y respondieron contra el acoso policial.

Sin embargo no existía en aquel momento una ideología determinada previa, más allá de la defensa de la dignidad personal (que ya era un cambio fundamental, respecto a la generación anterior ), ni tampoco hubo líderes “a priori” con nombre y apellidos en particular. Fue una reacción espontánea que hubiera podido saltar antes o después, pues ya existía la masa crítica de indignación contra la represión y la discriminación.

Poco después nace el Gay Liberation Front (GLF) que inicia una reflexión sobre la situación, pero que se se disuelve poco después por disensos internos. Al cabo de seis meses de la revuelta de Stonewall, aparece la Gay Activists Alliance (GAA), donde participaron miembros disidentes del GLF.

En síntesis, el cuerpo ideológico-programático se asentó a “posteriori”, con gran debate e ideas distintas. Aparecieron dos periódicos gays en NY y se contrastó el estilo moderado de las asociaciones veteranas de la 2ª generación, con las nuevas. Enarbolaban diferentes energías, más luchadoras y muy dirigidas a la transformación social. Entonces sí que aparecen referentes, aunque no reconocidas de inmediato. Aquel estallido bebió de las experiencias e ideas de liberación desarrolladas de forma paralela en aquella década por tres distintos movimientos sociales.

EL FACTOR KING

Indudablemente el movimiento anti-racista y pro-derechos civiles de las personas afroamericanas fue un excelente ejemplo por los logros obtenidos, impensables una década antes. Existían estados con historial racista que a través de distintos recursos habían privado a los afro-americanos de ejercer el derecho de voto ( pruebas de alfabetización, estar al corriente del pago de impuestos...). Éstas barreras, solamente aplicadas para estas personas, -pero no para los blancos-, fueron declaradas constitucionales en 1875, de manera que en 1960, la práctica mayoría de los estados sureños prohibían así el derecho de voto a la minoría afroamericana. Bastaron sucesivos recursos judiciales con sentencias ganadas y cuatro años de movilizaciones para suprimir estos obstáculos.

A notar el doble y paralelo camino de la batalla legal y la movilización en la calle, muy común a otras causas.

Martin Luter King simbolizó con su liderazgo este avance, así como una ley inclusiva de Derechos Civiles promulgada en 1963, que favoreció la discriminación positiva de las minorías latina y afroamericana. Este movimiento que arrancó en 1955, cuando Rosa Parks se negó a ceder su asiento en un tranvía a un blanco, -tal como establecía la ley entonces- todavía no ha terminado. En su largo recorrido hubo inmensas manifestaciones y crímenes por parte del Ku-Kux-Klan y el de más impacto, el asesinato de Martin Luter King, el 4 de abril de 1968, en Memphis (estado de Tennessee).

EL FACTOR FEMINISTA

La segunda y tercera ola del movimiento feminista favoreció enormemente un gran cambio de mentalidad sobre la sexualidad en general y sobre los derechos de las mujeres en particular.

En los EEUU la píldora anti-conceptiva fue legal ya desde 1961. Este hecho es básico para entender el derecho al placer sexual. En ese mismo año JF Kennedy fomenta la participación de las mujeres y crea una Comisión Interdisciplinar Presidencial para ese objetivo. Las mujeres-50.000- protagonizan marchas por la paz y contra los ensayos nucleares en 60 ciudades de los EEUU. Junto a la inspiración de “El segundo sexo” de Simone de Beauvoir, traducido al inglés en 1953, habría que añadir otro texto de gran influencia, “La mística de la feminidad” de Betty Fiedman, en 1963.

Se critica el sexismo del Movimiento por los Derechos Civiles y nace en 1966 la primera gran organización de mujeres en los EEUU ( National Organization for Women).

En 1967 empiezan a estructurarse grupos de mujeres feministas en las ciudades de todos los estados de los EEUU.

A partir de 1968 el movimiento se radicaliza y aparecen nuevas organizaciones que desde 1970 se dotan de nuevos textos, siempre en torno a la idea de la “Hermandad es poder”. El peso de este movimiento tendrá sus avances y retrocesos hasta los 80's, donde renace un nuevo impulso radical pro- leyes contra la desigualdad de género en varios estados. No solamente se trataba de conformarse con cambios legales. Se empezó a denunciar el patriarcado en el ámbito de la vida civil. De nuevo la prensa conservadora se lanzó contra es movimiento, acusándolas de histéricas y de enemigas de los hombres. A destacar, entre otras, a Angela Devis, que compatibilizó su activismo en el Movimiento pro-Derechos Civiles y el feminismo.

Otro factor pues donde existe la novedad y el protagonismo del derecho al placer sexual no sometido a la reproducción, así como el objetivo de la igualdad, en un marco básicamente urbano. Son varias las mujeres protagonistas de estos años, unas activistas y otras pensadoras o ambas cosas a la vez. Es decir, se desarrolla una ideología contrastada y discutida, con sus disidencias, que se enriquece en paralelo a unas u otras conquistas.

IMPORTANTES MOVIMIENTOS JUVENILES

Realmente los EEUU, tras el fin de la II Guerra Mundial dieron paso a novedosos movimientos críticos con el sistema capitalista. Recordemos que tras la I y la II Guerra Mundiales, las mujeres ocuparon los puestos de trabajo que los hombres habían abandonado para ir a filas. En los dos casos existieron sendas generaciones de mujeres que no dejaron de trabajar y que fueron autónomas. Los avances tecnológicos de la II Guerra Mundial permitieron la creación de una serie de electrodomésticos sin precedentes, un señuelo cuya publicidad era dirigida al público femenino, en cuanto a cumplir su tradicional papel de “amas de casa”. No todas, ni mucho menos reasumieron ese rol, pero si la mayoría.

En este marco surge la reaccionaria campaña por la defensa de los “auténticos valores estadounidenses” del senador republicano McCarthy (1908-1957). La caza de “comunistas” infiltrados” en la administración de los EEUU. Duró de 1950 a 1956. Afectó a intelectuales, escritores y artistas de cine y de teatro, pero finalmente no se llegó a conclusiones en firme, pero desató una ola conservadora.

A partir de inicios de los 50's podemos ya hablar de la generación Beat, que fue asimilada por el sistema en forma de moda y como una manera de ser estereotipada y disconforme con todo. Tres fueron las publicaciones que inspiraron este nuevo movimiento que de hecho, en filosofía anti-sistema, querían no ser nombrados, pretendían des-nombrarse, aunque finalmente quedaron como Beats. Estas tres publicaciones fueron “Aullido”de Allen Ginsberg (1956), “En el camino”de Jack Kerouak (1957) y “El almuerzo desnudo” de William S. Burroughs ( 1959 ).

El término Beat fue reducido desde la prensa al térmimo despectivo Beatnick. Los primeros expresaban su oposición al sistema, básicamente desde la cultura y las universidades. El reduccionismo Beatnick identificaba a la juventud anti-americana, holgazana y delincuente. Allen Ginsberg criticó desde el New York Times esta ridiculización por parte de los medios de comunicación. Pero pronto todo se convirtió en una moda que desnaturalizó los inicios.

El pensamiemto Beat era principalmente anti-materialista, anti-autoritario y defensor de la sexualidad libre ante el “lavado de cerebro” del sistema. Eran conta-culturales y anti-capitalistas. Sus promotores e ideólogos fueron hombres que cultivaban la camaradería entre ellos, así como el consumo de drogas. Ciertamente no aparecen mujeres destacadas en este movimiento alternativo, que acabó fundiéndose con nuevas generaciones contra-culturales de finales de los 60's.

Hay un libro de 1982, que describe muy bien toda la ideosincrasia Beat y que profundiza en las inter-relaciones personales de sus líderes. Me refiero a “Homosexualidad: literatura y política”. Compilación de George Steiner y Robert Boyers (Alianza Editrorial, Madrid, 1985, libro de bolsillo). Los textos originales que se presentan pertenecen a la revista”Salmagundi” nums. 58-59. El libro arranca con una entrevista a Michel Foucualt, muy interesante, realizada por James O' Higins. Contiene además textos de John Boswel y de otros autores. Propuestas y reflexiones realmente cruciales para entender el contexto teórico de aquel momento histórico, respecto de la homosexualidad.

El movimiento Hippie tiene el mismo origen geográfico que el Beat -San Francisco- y la persona que enlazaría ambas corrientes contestatarias sería Allen Ginsberg. Si éstos ultimos y predecesores eran más bien cínicos y existencialistas ante el sistema imperante, los Hippies fueron más positivos, libertarios y caracterizados por su discurso sobre el amor libre y pacifistas en plena guerra del Vietnam. Aparecieron las comunas como forma alternativa de existencia anti-consumista. Llevaron más allá el consumo de la droga para buscar experiencias psicodélicas con el LSD y las anfetaminas. Practicaron la meditación como forma de alejarse del consumismo para abrazar la ecología y algunas corrientes religiosas orientales. El novelista Ken Kesey, que vivía en una comuna en California, abrió el plural pensamiento hippie desde 1960. Fueron recuperados pensadores beats como Neal Cassady, Wavy Gravy, entre otros y cuyos avatares fueron recogidos en el texto de Tom Wolfe, “The Electric Kool-Aid Acid Test”.

Más creativos que sus antecesores Beats, asimilaron la música folk con el rock, la fundieron y organizaron grandes festivales de masas, como el de Woodstok en agosto de 1969 (NY), su gran momento con medio millón de asistentes. El pelo largo y las vestimentas floreadas pronto se pusieron de moda, creando una corriente más superficial y consumista que se alejaba de sus principios alternativos. Se pusieron también de moda los pantalones acampanados y las camisas de grandes cuellos, que podemos recordar cuando vemos cualquier grupo musical de la época. Este movimiento no fue muy homogéneo, hubo diversas vertientes o tribus. Crecía y crecía hasta ser desprestigiado por la ofensiva de los medios de comunicación conservadores, relacionándolo con el sonado asesinato de la actriz Sharon Tate y el grupo de Chales Manson, entre otros casos manipulados. A partir de los 70's se diluyen en la corriente underground.

Si bien estos movimientos juveniles no tuvieron la misma estructuración de la lucha por los Derechos Civiles de la minoría afroamericana, ni del feminismo, aceptaron de buen grado la homosexualidad y algunos de sus líderes beats no la escondieron.

Fueron pues nuevos factores a sumar para la eclosión del movimiento homosexual, del movimiento gay cuyo término, en los EEUU incluía también a las lesbianas.

Naturalmente y en paralelo a estos tres grandes factores, podríamos hacer un recorrido en torno a la literatura, el teatro, los musicales, los programas de tv, el cine, la publicidad, la radio y todas las artes... y tantos otros aspectos sociales de los EEUU, que escapan a mis conocimientos y que son materia académica.

PROTAGONISTAS DE LA REVUELTA

Los factores socio-políticos hasta aquí indicados, evidentemente y desde muchas perspectivas, alentaron el rechazo radical a la redada policial de la noche del 28 de junio de 1969 en el popular bar Stonewall Inn del Village en Manhattan, (NY). La clientela que en aquel momento se encontraba en el local era una mezcla de latinos, afroamericanos y blancos, más bien marginales, dentro de la propia comunidad gay. No estamos hablando de líderes ilustrados, ni de fornidos héroes rubios, como alguna película ha reflejado. Fue algo muy espontáneo, sin precedentes, y derivó en una batalla campal que se extendió a todo el Village.

Sylvia Ribera (1951-2002) de ascendencia latina, fue una de las mujeres transexuales que se rebelaron contra la policía aquella noche. Hasta muchos años después no le fue reconocido su protagonismo en encender la llama de la rebelión. Con ella estaba otra mujer transexual, Marsha P. Johnson (1945-1992), nacida en New Jersey. Toda su vida giró en torno al activismo, y junto a Stylvia Ribera, co-fundaron en 1970 la asociación “Revolucionarias activistas travestidas callejeras”. Estas dos mujeres transexuales, entre otras y otros, fueron dos de las principales rebeldes de aquella noche, tardíamente reconocidas. Esa revuelta espontánea encendió la mecha de todo lo que empezó en los meses y años siguientes en medio mundo.

Se daban pues las condiciones de aquel estallido, fuese el 28 de junio o cualquier otra noche de aquel verano. En esas semanas dos canciones se relevaron en el núm.1 de los EEUU. Del 12 de abril al 17 de mayo fue “Aquarius/Let the Sunshine” por The 5th Dimension, tema procedente del transgresor musical “Hair” que triunfaba en todas partes y donde por vez primera aparecían desnudos integrales. Del 24 de mayo al 21 de junio llegó a la cabecera “Get Back” de The Beatles con Billy Preston, canción en cuyo texto aparecían los ecos hippies, se mencionaba “la hierba de California”.

La década había comenzado con el rotundo éxito de la película “Con faldas y a lo loco”, -estrenada en 1959- dirigida por Billy Wilder, con Marilyn Monroe,Tony Curtis y Jack Lemmon. La película tuvo problemas con la censura de algún estado, ganó un óscar en 1959 y tres globos de oro en 1960. Ha sido considerada la mejor comedia de todos los tiempos. Muy osada para aquellos años que apenas salían del conservadurismo alentado por McCarthy.

El 22 de junio de 1969 falleció la adorada Judy Garland, cuyo cuerpo embalsamado recibió la visita de 20.000 personas que esperaron para despedirla. Reposa en el cementerio Ferncliff en Hartsdale (NY). La leyenda urbana dice que aquel funeral sobrecogió a la comunidad gay donde era tan amada. Su duelo dicen que unió a quienes la querían, que forjó la unidad en el momento oportuno.

La canción “Over the Rainbow” que Judy interpretó en la película “El Mago de Oz” (1939), ya se había convertido en el himno de la comunidad gay.

La noche del 28 de junio de 1969 empezaron a cambiar nuestras vidas.