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Argelia… nuestro vecino desconocido

Argelia…nuestro vecino desconocido Si le preguntásemos a los españoles por Argelia, ¿cuántos de ellos habrían oído hablar de este país y de ellos, que proporción sabrían localizarla en el mapa?, Y aún cuando les sonase como perteneciente a África, ¿sabrían hacerlo con exactitud?

No es un país difícil de localizar, ya que nuestro vecino país está situado solamente a 170 kms. al sureste de nuestras costas; y con una superficie próxima a 2.400.000 km² es el país más grande del continente africano. Es decir, su extensión es, aproximadamente, 5 veces superior a la de España.

Toda esta extensión está organizada administrativamente en 48 wilayas (provincias) y 1542 baladias (municipios).

En cuanto al idioma, además del “Edjarja”, que usan a diario los 43 millones de habitantes de Argelia, los idiomas oficiales son el árabe y el tamazigh o bereber. Esto no impide a los argelinos hablar el francés, el inglés y el español, que se enseñan en las escuelas públicas del país y forman parte de su sistema educativo.

Esa proximidad geográfica tiene como referencia la línea costera de Argelia, que se desarrolla a lo largo de 1.200 kms de costa bañada por nuestro común Mar Mediterráneo, formada esta por playas inmensas, acantilados majestuosos y puertos recogidos, lo cual le confiere un clima ideal para el descanso y para la práctica de los deportes náuticos.

Pero volvamos a las cuestiones que estábamos planteando al principio…..y….en el supuesto de que el conociésemos con exactitud el emplazamiento de Argelia dentro del continente africano, ¿lo veríamos como un país como otros tantos, quizás con poca o nula relación e interés para España o, por el contrario, conocemos los lazos de comercio, amistad, etc. que, a través de los tiempos se han forjado entre nuestros dos países? Quizás los más informados conocieran que el comienzo de la relación entre nuestros dos países data del 13 de septiembre de 1505, en que los españoles desembarcaron en la ciudad de Mers-el-Kebir, y posteriormente, el 18 de mayo de 1509, en la ciudad de Orán.

Argelia fue un país de acogida de miles de andalusíes tras la expulsión ordenada por los Reyes Católicos; y posteriormente de miles de moriscos, tras la segunda expulsión, que vino de la mano de Felipe III en 1609. También acogió Argelia a los más de 15.000 exiliados, que una vez acabada la Guerra Civil española, se refugiaron en dicho país.

Desde que ambos países firmaron en 1786 el tratado de paz, amistad y comercio, no ha habido contenciosos históricos importantes. Prueba de ello son los múltiples tratados que posteriormente se han venido firmando y los acuerdos de colaboración en diferentes materias, que en las diferentes cumbres bilaterales (la última de ellas, la VII Reunión de Alto Nivel, se celebró en abril de 2018, en Argel) y posteriormente, puesto en práctica. Y quizás, uno de los datos más cotidianos consiste en que el 50% del gas que se consume en nuestro país procede de Argelia.

Posiblemente a muchos de nuestros conciudadanos les sorprendería saber que los españoles dejaron una importante herencia en Argelia, que consistió, además de las más variadas construcciones en diferentes ciudades (Oran, Bejaia, Argel,..), en dejar constancia de nuestra lengua. No pocas de nuestras palabras se utilizan hoy en día, totalmente integradas en la lengua de los habitantes de la zona de Orán. 

Y esa integración, respeto y convivencia durante muchos años, entre los españoles y los argelinos ha dejado, en ciudades como Orán, barrios españoles como el de Sidi-el Houari y un amable recuerdo de las personas más ancianas hacia los españoles con quienes, en tiempos convivieron. Y este recuerdo es hoy día una realidad, debido a los españoles que allí trabajan y conviven en paz y fraternal armonía con los argelinos.

Dado que en este año ha tenido lugar el 403 aniversario de Miguel de Cervantes, podríamos recordar que nuestro escritor universal pasó cinco años (1575-1580) cautivo en Argel. Fruto de esta experiencia y recuerdos, surgieron tres de sus comedias, “Los baños de Argel”, “El gallardo español” y “La gran sultana”. Se ha dicho que esta experiencia en Argel fue fundamental a la hora de escribir su mundialmente famosa obra “El Quijote”….

Hoy en día, la mítica cueva de Miguel Cervantes, sitio legendario del siglo XVI y ubicado en Argel en las alturas del gran barrio Mohamed Belouizdad ex Belcourt, está abierta a las visitas.

Continuando con nuestro recorrido por el país, y llegados a este punto, quizás hubiera quien todavía pensara que no hay mucho más que ver o visitar, pero llegado este punto, podríamos contarle que Argelia presenta un notable patrimonio histórico y cultural, ya que cuenta con 7 lugares Patrimonio de la UNESCO, unos vinculados a su pasado romano (DjamilaTimgad y Tipaza), otros a sus antiguos y primeros pobladores (valle de M’Zab y Kalâa de los Beni Hammad), y algunos a la metrópoli (Casbah de Argel) o a la inmensidad y majestuosidad del desierto (TassiliN’ajjer). Cualquier persona interesada en la historia, la arqueología, o simplemente los paisajes desérticos maravillosos y casi infinitos, tendrá en este país, un excepcional referente a visitar.

Y un detalle muy especial, el cual no quiero dejar de comentar, en el “Gran Sur” argelino existen unos recursos culturales, naturales y arqueológicos únicos en el mundo.

Entre otros, la ciudad de Tamanrasset, la patria de los tuaregs, los “hombres azules”. Es frecuente por muchos turistas del norte de Europa ir a este magnífico enclave a pasar el fin de año, donde disfrutar de las noches del desierto, desde los oasis y entre las palmeras, y en donde el cielo estrellado y su soledad y quietud tienen algo muy especial, y “cósmico e integrador”.

Un poco más al este, en la zona del TassiliN’Ajjer, están las conocidas pinturas rupestres, que datan del 6.000 a 8.000 a.C. Forma parte del Patrimonio de la UNESCO desde 1992.

Pero además de estas maravillas naturales, hay otras que se encuentran protegidas y al alcance del público en la red de Museos. Y, como complemento a su red de Museos, podremos percibir manifestaciones culturales como la música árabe-andalusí.

Según los historiadores, la música clásica argelina tuvo su origen en el siglo IX en el Califato de Córdoba. Se considera como su creador, al músico árabe Ziryab que vivió y trabajó en la corte de Abd al- Rhaman II.

Esta música fue, posteriormente llevada a Argelia debido a los lazos comerciales que España mantuvo con el norte de África y a las familias que se establecieron en dicha zona al producirse la Reconquista española y, en la actualidad, está presente y ampliamente desarrollada en Argelia a través de las importantes y conocidas escuelas de Argel, Constantine y Tlemcen.

Y hablando de cultura y de Tlemcen, es importante destacar que fue declarada Capital de la Cultura Islámica 2011 por la ISESCO. Tlemcen, cuyo nombre proviene de la palabra bereber “timilsane”, (“manantial”), es conocida por su aura espiritual, debido a la presencia de numerosas tumbas y morabitos en los que descansan míticos santones de la talla del sevillano Abu Medyan, (llamado SidiBoumediene) nacido en el siglo XII en Cantillana y enterrado en las faldas de las montañas de dicha ciudad. Este maestro sufí es considerado el santo patrón de la ciudad de Tlemcen. Como él decía: “No eres plenamente libre mientras quede en ti un ápice de egoísmo”.

Si nos referimos a la gastronomía (que es una forma más de manifestación cultural), es necesario resaltar que nuestro común pasado y continuas relaciones han dejado, en la zona del oranesado, diferentes platos de notable origen español. Además de esto, la cocina argelina es muy rica y variada. Desde el famoso cuscús, con una gran variedad de presentaciones y sabores (de carne, de verduras o, incluso dulce, como postre) hasta el mechui, la chorba, la h’rira, la rechta etc. Y esta variedad gastronómica la podemos degustar bien es sus restaurantes o, muchas veces, a pie de calle en sus innumerables, sorprendentes y bulliciosos zocos.

Y una visión de Argelia no sería completa si no hablásemos de la rica literatura argelina, bien sea en árabe, tamazigh o francés, procedente de diversos autores, de los cuales muchos, como Assia Djebbar, Malika Mokaddem, Kateb Yacine, Mouloud Feraoun, Abdelhamid Benhadouga, Yasmina Khadra, etc., han sido traducidos al español.

Argelia es mucho más que el país que nos provee de la mitad del gas que utilizamos diariamente, Argelia es una mezcla de historia, culturas y dialectos, la calidez del desierto y el soplo de aire fresco de sus costas y playas. Argelia se puede ver diariamente a través de sus naturales, que comparten su vida y esfuerzo con los que vivimos en ciudades como Alicante, Barcelona, Madrid, Murcia…

Merece mucho la pena que echemos un vistazo pausado y con sincero interés, a este país hospitalario y acogedor, tan cercano en la distancia y en la historia, ya que Argelia, además de sus maravillas naturales, su cultura y otras manifestaciones artísticas, está formada por sus gentes, mujeres y hombres orgullosos de su pasado y esperanzados ante su porvenir.

Este es un país que sorprenderá agradablemente a quien lo visite y en el que la gente abre su corazón y muestra su simpatía a quien se acerca, con respeto e interés, a compartir con ellos, sus costumbres, sus tradiciones y su vida diaria. 

Licenciado en Farmacia y Master en Gestión Ambiental y Auditorías.

Experto en sostenibilidad y geopolítica.

En sus 26 años de experiencia trabajando en el campo de la gestión del agua y el medio ambiente ha desarrollado proyectos en 4 continentes; desempeñando su labor desde China a México y desde Haití a Argelia.

Este trabajo en países tan próximos a España, como es Argelia y países del entorno, le han llevado a interesarse de manera muy especial acerca de la situación de la gestión del agua y la sostenibilidad, en general, en países situados en el de Norte de Africa y Oriente Medio, cuyo clima árido o semiárido, comparte ciertas similitudes con la situación climática en la mitad sur de España.