La trampa del PP

Dice Rajoy que habría aplicado el 155 aunque Puigdemont hubiera convocado elecciones (https://www.elnacional.cat/ca/politica/rajoy-aplicar-155-puigdemont-convoques-eleccions_447111_102.html). Lo anuncia como anticipo a la presentación de su libro, que tendrá lugar próximamente. Y parece que lo cuenta sintiéndose orgulloso.

Viene a querer dar a entender a su gente que él tenía las ideas muy claras desde el primer momento. Que es un hombre de mano dura y que tenía una estrategia muy clara, imperturbable. Quiere dejar claro que a él los independentistas lo mismo le daban: él iba a intervenir la administración catalana y punto.

Supongo que para los que consideran que el PP es el garante del orden y la ley, todo esto suena de maravilla. Qué mas da la realidad, la ética y ser un poco decente. Lo importante es, según parece, que aquí solamente hay una manera de hacer las cosas y que, hagas lo que hagas, si estás en el lado contrario de quien tiene el poder, no tendrás alternativa.

Porque, seamos sinceros: el PP y la derecha en general se llena la boca sobre el cumplimiento de la ley siempre y cuando no tenga nada que ver con ellos. Eso ya es harina de otro costal. Ellos son del tipo de gente que señala el aborto, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, el divorcio como si fueran los pecados más terribles; los persiguen, señalan a quienes los "cometen" y gritan con mucha fuerza mientras salen en sus manifestaciones envueltos en banderas de España. Pero luego, en realidad, muchos de ellos son los que salen a abortar a otros países, los que se pasan la vida metidos en el armario y los que se divorcian en cuanto han tenido ocasión. Es la hipocresía, como ya conocemos bien.

El caso es criticarlo todo, hacer como que les preocupa todo mucho y en realidad pretender sacar el beneficio de todo disimulando (a veces ni eso). En definitiva, se trata de hacer trampas, de decir una cosa y hacer la contraria. De ir de rectos y respetables por la vida cuando a la hora de la verdad les han pillado robando a manos llenas, ejerciendo sin licencia, trapicheando con cualquier cosa. Y sin despeinarse siguen comportándose como si fueran dignos.

Tratan a los demás como delincuentes cuando, en realidad, a esos que tanto señalan y juzgan nunca les han visto recibiendo billetes en cajas de puros. No aparecen en ninguna lista de Bárcenas y desde luego, no se han dedicado a crear empresas "de aquí pa'alllá" para blanquear lo que nos estaban robando a todos los ciudadanos españoles y muy españoles.

Me sorprende cómo tienen la caradura de dar lecciones y seguir soltando veneno contra el independentismo catalán. Estos señores que decían en su día (lo decía Aznar) que el independentismo podría ser muy legítimo si se olvidaban de la lucha armada (por el País Vasco); esos que se llenaban la boca diciendo que "en democracia se puede hablar de todo". Esos que nos metieron en guerras basadas en mentiras. Los que se han pasado la vida tomándonos el pelo, tratándonos como si fuéramos idiotas, y sin rubor mantienen su estrategia.

Fue el PP el que, tras aprobarse el estatut, siguiendo todos los pasos previstos en la ley, lo hizo saltar por los aires. Repito: el estatut de Cataluña siguió todos los pasos previstos en la legislación: fue aprobado en el Congreso, en el Senado y a través de un referendum. Lo hicieron todo. Y como el PP no soporta lo que huela a democracia, hizo todo lo posible para tumbarlo, con la herramienta que le quedaba: el TC. Una historia que merece ser contada.

El objetivo es salirse con la suya. Por las buenas o por las bravas. Haciendo las trampas que sea menester. Y así lo dice ahora Rajoy: estaba negociando supuestamente con Puigdemont, y en realidad, daba lo mismo. Iban a aplicar un 155 hicieran lo que hiciesen los catalanes. Es más: el 155 que aplicaron ni siquiera lo aplicaron como la propia Constitución establece. Pero ¿qué más da? Ellos siguen y siguen y siguen. Repitiendo sus mentiras una y otra vez. Ellos que se autodenominan ahora "constitucionalistas", cuando en su día aborrecían la Constitución (revisen el historial de Aznar).

Una derecha que ha sido siempre tramposa, aprovechada, traidora con las normas básicas de la convivencia. Que solamente ha sabido sacar provecho de la confrontación y la mentira. La del "cuanto peor, mejor".

Ellos arrasan con todo y todos los demás pagamos los platos rotos. Ellos recortan nuestros derechos, nos cierran plantas de hospitales, desmontan escuelas y desvían todo lo que necesitamos para vivir hacia sus chiringuitos privados. Y por si fuera poco, nos comen el coco a través de sus medios de "propaganda" con las artimañas más retorcidas. Incluso, disfrazándose de progres en algunas cadenas.

Hasta que no seamos capaces de ponerles en su lugar (como sí han hecho en Cataluña o en País Vasco) seguirán tomándonos el pelo a todos. Como decía mi abuela: los listos se acaban cuando se acaban los tontos.

Abogada.