La psicología de la liberación de Ignacio Martín Baro como referente de la psicología social de la intervención social

Hace 30 años fueron asesinados en El Salvador en el campus de la Universidad Centroamericana (UCA) seis jesuitas, cinco de ellos españoles, y dos mujeres por un comando de soldados de elite del ejército salvadoreño formado e instruido por los americanos la madrugada del 16 de noviembre de 1989, un crimen de lesa humanidad según la corte suprema. Antes (1980) fue asesinado Oscar Romero.  

El jesuita, quizá más conocido de aquellos 6, fue Ignacio Ellacuría, con él fue asesinado también Ignacio Martín Baro, un psicólogo y filósofo fundador de la psicología de la liberación y de la psicología comunitaria en Latinoamérica y en el mundo.   Martín Baro, como sus compañeros, comprometió su vida en la denuncia de las condiciones de explotación y miseria del pueblo salvadoreño. Fundó, por ejemplo, un Instituto de Opinión Pública que mediante encuestas y estudios mostró y demostró la verdadera situación de El Salvador y del pueblo salvadoreño frente a la guerra psicológica y la contaminación y rumores que se intentaban expandir en el país a partir de las recomendaciones que los agentes de la CIA impusieron en El Salvador, un Instituto de Opinión Pública que demostró una y otra vez con pruebas empíricas y concretas la verdadera situación en la que se encontraba la población, algo que desmontaba las mentiras y rumores de la guerra psicológica y que molestó a los americanos y al ejército salvadoreño.  

Martín Baro, fue un luchador incansable por los derechos humanos, la igualdad y la justicia social, y fue especialmente crítico con las injerencias americanas en El Salvador.  

Hoy sus textos siguen siendo claves para el desarrollo de la intervención psicológica y social crítica, la psicología política, la psicología comunitaria y la psicología social de la liberación como movimientos referentes de una forma de hacer psicología comprometida con los que sufren, y con la denuncia de condiciones de vida injustas, con el cambio social.  

Martín Baro, cuestionó el papel de la psicología y los psicólogos y las ciencias sociales en la realidad señalando, por ejemplo que “el objetivo de la psicología social es posibilitar una mayor libertad individual y grupal mediante la toma de conciencia sobre los determinismos sociales de la acción”.  

Las ciencias sociales no pueden ser sustitutos o continuadores de la religión para hacer que la gente acepte situaciones inaceptables, para generar indolencia, aceptación acrítica de circunstancias de vida inaceptables y que generan opresión; no se trata de hacer reconstrucción cognitiva de la percepción de los hechos para que se asuma lo que no debe asumirse, si lo patológico es el contexto habrá que trabajar para cambiarlo, trabajar para constituirse en agentes del cambio necesario, se trata de no adaptar a las personas a contextos de vida patológicos, opresores y desiguales sino devolverles el poder para transformar sus contextos enfermos en conexión con otros, desde perspectivas colectivistas y comunitarias y no exclusivamente individuales o individualistas.    

El saber psicológico debe ponerse al servicio de los que menos tienen para comprometerse con el cambio por la justicia social, nuestro objetivo debe ser la libertad individual y grupal de los más desfavorecidos partiendo de la toma de conciencia de sus condiciones de vida para contribuir a su liberación.  

Tuve la inmensa suerte de conocer y aprender de sus aportaciones en Latinoamérica con personas de su equipo como Maritza Montero o Ángel Rodriguez Kauth, referentes para mí de una forma de hacer psicología comprometida con los que tienen menos, sin fronteras, con el cambio social o con la transformación de las condiciones de vida que enferman a las personas.    

Doctor en psicología, presidente de la Fundación Psicología sin Fronteras, vocal del colegio oficial de psicólogos de Madrid en intervención social y emergencias. Trabaja en la actualidad en el Ayuntamiento de Getafe en el área de salud, consumo y adicciones, con más de 15 años de experiencia docente en diferentes universidades y con varios libros y artículos.