A vuelta con las pensiones

El gobierno del partido Popular de Mariano Rajoy, aprobó una reforma de las Pensiones en solitario, donde se introducía el factor de sostenibilidad, mediante el cual se vincula la cuantía de las nuevas pensiones a la esperanza de vida, (Real Decreto-Ley 5/2013 de 15 de marzo) que con el eufemismo de “favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo”, establecía una revalorización de un 0,25 %. Todo esto fue llevado a cabo al margen del Pacto de Toledo, incumpliendo todos sus compromisos electorales y sin tener en cuenta a los interlocutores sociales.

La profunda crisis económica que hemos soportado en los pasados años, dio cobertura a la degradación de las condiciones laborales, a la vez que a soportar el mayor paro de Europa, lo que ha conllevado necesariamente la disminución de ingresos en las arcas del estado, con la consiguiente disminución, cuando no supresión, de muchos de nuestros servicios sociales, contribuyendo a ensanchar la brecha social, así como aumentando las desigualdades laborales y sociales.

A través de sucesivos presupuestos se han recortado partidas sociales y, esto ha incidido directamente en el colectivo de Mayores, con una merma de su poder adquisitivo e incrementos en los copagos sanitarios.

Se nos decía por una parte, que teníamos un profundo déficit y que el país necesitaba de sacrificio para el control de la deuda externa y, por otra se nos llegaba a “culpabilizar” de que al ser tan longevos, estábamos desajustando la balanza de ingresos/gastos de la llamada “Caja de las Pensiones”, profundizando de esta forma, aún más en el deteriorado Estado de Bienestar, sin asumir responsabilidades políticas, dejando así todo el peso de las mismas en una sociedad castigada y hastiada de tanto desatino social.

Es en este punto donde nuestros mayores han dicho ¡BASTA!,…

· A consentir que se siga esquilmando el Fondo de Reserva de la Seguridad Social (Hucha de las Pensiones).

· A la desvalorización del esfuerzo efectuado a través de toda su vida laboral, con sus aportaciones al sistema.

· A la culpabilización del logro sanitario, que nos procura una vida más prolongada.

· A la resignación de unos incrementos que significan unos pocos euros y que, de seguir ese ritmo, en pocos años mermarían grandemente su poder adquisitivo.

Es pues necesario profundizar en soluciones, desarrollar mecanismos para revertir los recortes ya producidos, tales como: Reformas en la Fiscalidad existente, buscando nuevas fuentes de ingresos; Vías de impuestos extraordinarios si ello fuera necesario, que permita equilibrar la balanza del sistema; Generación de mecanismos compensatorios, o incluso replanteamiento del propio sistema, debiendo quedar garantizadas las pensiones de nuestros Mayores en una reforma Constitucional o, a través de los propios Presupuestos Generales del Estado.

No parece de recibo que con un crecimiento de la economía del 3,1%, con el esfuerzo de los trabajadores activos, los pensionistas pierdan poder adquisitivo año tras año. Si bien es cierto que el gasto en pensiones estaba creciendo a un ritmo del 3%, es cierto igualmente que las pensiones solo estaban creciendo al 0,25%, pero tenemos más pensionistas, se ha aumentado la esperanza de vida, y en éstos últimos años, se jubilan con una pensión media más elevada.

Tampoco se puede olvidar la vinculación de las pensiones al Mundo Laboral. Solo creando más y mejor empleo, es posible reducir el déficit de la Seguridad Social. Generando salarios decentes, se pueden seguir haciendo aportaciones al sistema que no lo hagan peligrar, junto con la permanente lucha contra el fraude. La actualización del Salario Mínimo debe ser una constante social, hasta conseguir un importe que garantice básicamente el sustento de un individuo y una contribución suficiente y equilibradora. Es necesario garantizar un reparto solidario para las pensiones del presente, como expresión de la institucionalización de un gran acuerdo entre generaciones, entre trabajadores activos y jubilados, para garantizar su mutuo bienestar.

El gran objetivo es la defensa de la Seguridad Social y, en particular, de un sistema público de pensiones, basado en un régimen de reparto y articulado en torno a los principios de solidaridad, contributividad y gestión pública, recuperando la centralidad del Pacto de Toledo como expresión de un consenso básico en la defensa del mantenimiento y mejora de nuestro sistema público de pensiones.

El camino está marcado, las movilizaciones que se han producido han demostrado que hay suficientes razones para salir a la calle, y fuerza para continuar las protestas. El asunto es dejar blindado este derecho, las organizaciones políticas y sindicales asumir como propias estar reivindicaciones, para dar solución a esta fuerte y necesaria demanda social, y como solemos decir en las manifestaciones, ¡SI NO NOS HACEN CASO, VOLVEREMOS OTRA VEZ!.

Con las pensiones de nuestros mayores no se juega. 

Secretaria Memoria Histórica y Mayores. Agrupación Socialista Rivas Vaciamadrid.