¡Únete!

Más País, ¿el Vox de la izquierda?

Decía Voltaire (1759) que “[…] si no encontramos cosas agradables, por lo menos encontraremos cosas nuevas.” Ese es el espíritu que pareció implantarse en buena parte de la derecha española entre finales del año pasado y principios de 2019. En otoño de 2018, las perspectivas electorales de la derecha política española no eran nada halagüeñas: tras la moción de censura y la renovación del liderazgo en el Partido Popular, las proyecciones demoscópicas mostraban un retroceso significativo de la derecha, que igualaba las posibilidades de ambos bloques en unas hipotéticas elecciones generales. A este retroceso frente a la izquierda, se sumaba el hecho de que las dos fuerzas de la derecha, PP y C´s, se hallaban prácticamente igualadas en intención de voto, lo que aumentaba la indecisión dentro de sus electorados y anulaba así la posibilidad de que alguno de ellos pudiera hacer uso del archiconocido “voto útil” en las circunscripciones más pequeñas.

Aun con todo, el principal problema para la derecha la representaba la abstención, que había venido incrementándose desde el 26J hasta alcanzar el 23,1% de los exvotantes del PP justo antes de la renovación del liderazgo de los populares. La elección de Pablo Casado al frente del PP coincidió temporalmente con el aumento de la notoriedad pública de Vox tras su exitoso mitin en Vistalegre, en octubre. A partir de ese momento, se observa claramente cómo Vox parece ser capaz de “reenganchar” a buena parte de los abstencionistas del PP, ya que las transferencias del electorado de los populares a la abstención comienzan a disminuir a partir de octubre y las transferencias a Vox aumentan forma exponencial, alcanzando casi el 13,7% en enero tras las elecciones autonómicas de Andalucía. A su vez, las fugas a la abstención y la indecisión del PP se redujeron al 15,3%, tendencia que se sostuvo hasta el 28A. Así pues, podríamos aventurar la hipótesis de que la aparición de Vox “salvó” a la derecha de perder el control de muchas instituciones, así como de un descalabre absoluto el 28A y el 26M, mediante la seducción de votantes desafectos -y potenciales abstencionistas- del Partido Popular, que fue la principal fuente de votos de dicho partido.

Así pues, en base igualmente a datos de las fugas de los partidos de izquierda, se analiza aquí si el nuevo partido de Íñigo Errejón, Más País, podría ejercer un efecto similar entre los partidos de izquierda, que acusan la culpabilidad de la repetición electoral y puede llevar a que una parte -aún no sabemos cuán grande- opte por abstenerse en la nueva convocatoria electoral, reactivando a esa parte de sus votantes desafectos y reduciendo los cambios en la correlación de fuerzas entre los bloques de izquierda y de derechas. Para ello, se utilizan las respuestas que, a lo largo de estos meses, de mayo a octubre, los que declaran haber sido votantes de UP y PSOE han dado a la pregunta sobre intención de voto del CIS en caso de nuevas elecciones.

Como se verá, en los gráficos expuestos a continuación se observan dos etapas: la previa a las elecciones del 28 de abril, caracterizada por una enorme indecisión en todos los casos, consecuencia de la incertidumbre propia de todos los ciclos electorales; y la posterior a dichas elecciones, caracterizada por una aguda reducción de las fugas de votantes, que, no obstante, se va incrementando conforme se acercan las nuevas elecciones. Lo que más nos interesa de ambos casos es la segunda parte, que hasta septiembre (antes del anuncio de que Más País se presentaba a las generales) no capta si no un aumento considerable de las fugas de ambos partidos hacia la indecisión y la abstención, en particular en el caso del PSOE, que cuenta con una base de exvotantes más ancha.

Las fugas de la izquierda

PSOE

En el caso de este partido, podemos observar (gráfico 1) una declinante fidelidad del voto: se incrementan sus transferencias a la abstención y a la indecisión (del 8,1% en septiembre al 7,6% de octubre en el caso de la abstención; y del 8,8% al 25,5% en el caso de la indecisión). No obstante, sus fugas hacia Más País (0,8%), Unidas Podemos (1,9%) y C´s (0,7%) no parecen muy elevadas.

Gráfico 1. Fugas del PSOE

En el caso de Unidas Podemos, sus fugas hacia la abstención y la indecisión también crecen (de 4,3% a 6,0% en el caso de la abstención y del 9,1% al 22,7% en el caso de la indecisión). Sus fugas al PSOE se mantienen estables (del 6,1% al 5,5%) y aparecen fugas a Más País (5,9%).

Unidas Podemos

Gráfico 2. Fugas de Unidas Podemos

En consecuencia, podemos observar que, según los datos del CIS, la aparición de Más País no se está viendo acompañada de una sustancial disminución de la proporción de exvotantes del PSOE y de Unidas Podemos que declaran abstención: en el caso del PSOE, pasan de un 8,1% en septiembre a un 7,6% en octubre; en el caso de UP, de un 4,3% en septiembre, a un 6% en octubre. Más País tan solo obtiene un 5,9% de los exvotantes de UP, mientras que cosecha un exiguo 0,8% entre los del PSOE. Es de destacar, no obstante, que parece ser que con la aparición de Más País se han reducido las transferencias desde UP hacia el PSOE: pasan de un 7,7% en julio y un 6,1% en septiembre a un 5,5% en octubre, por lo que es plausible pensar que parte de los votantes que recalarían en el PSOE han encontrado acomodo en la formación de Íñigo Errejón.

No obstante, cabe volver a recordar la aparición de la categoría “No lo tiene decidido aún”, introducida en los barómetros preelectorales de marzo, abril y octubre, que dificulta la comparabilidad de los resultados respecto al mes anterior, cuando Más País no existía. Esta categoría parece en principio afectar más a la fidelidad de voto, ya que es sin duda, la que más variación experimenta cuando esta categoría es introducida, como refleja el gráfico 3.

Gráfico 3. Evolución de la fidelidad de voto de los principales partidos entre julio de 2018 y octubre de 2019

A la luz de estos datos, no es plausible aventurar que Más País vaya a ser el VOX de la izquierda, esa formación que recabe el descontento acumulado con los partidos tradicionales de ese lado del espectro y compense las potenciales pérdidas de estos partidos. Posiblemente, la primacía del debate catalán durante la campaña, un tema en el que el partido no posee aún una postura propia definida y el hecho de que no haya profundizado en sus diferencias programáticas con Unidas Podemos y se haya centrado exclusivamente en señalar que harán lo posible por llegar a un acuerdo haya trasladado a la ciudadanía la imagen de que es una mera escisión de Podemos con otro nombre. Sin embargo, aún es pronto para aventurarse a sacar conclusiones. Habremos de esperar pues a los resultados.

Metodología

-Utilización de los estudios mensuales del CIS correspondientes a los meses entre abril de 2018 y octubre de 2019 (preelectoral).

-Cruce de las respuestas de intención de voto en supuestas elecciones generales por la de recuerdo de voto en las anteriores elecciones generales.

-Agrupación de categorías:

• UP: “Unidas Podemos” + “En Comú Podem” + “En Común-Unidas Podemos”

• MP: “Más País” + “Més Compromís” + “Más País-Chunta Aragonesista”

• Indecisos: “No sabe” + “No contesta” + “No sabe todavía” (en los casos en las que dicha categoría se incluyó: marzo, abril y octubre)

• Abstención: “En blanco” + “Voto nulo” + “No votaría”

Referencias

- Voltaire, & Carrier Vélez, J. (1994/1759). Cándido o El optimismo. Barcelona: Edicomunicación.

- Centro de Investigaciones Sociológicas. (2019). Barómetro mensual (3210-3263). Retrieved from http://www.cis.es/cis/opencm/ES/11_barometros/depositados.jsp

Rubén García es politólogo por la Universidad Carlos III de Madrid y Máster en Análisis Político y Electoral. Es analista de datos en el campo de la demoscopia y de la comunicación política.