Prensa española: manipuladora

Toda la prensa española no es manipuladora, es evidente. Pero lo es la inmensa mayoría, y llegado al punto, resulta que lo extraño es que alguno no lo haga. Por eso la rotunda afirmación se entiende cuando veas el canal que veas, leas el periódico que leas (salvo honrosas excepciones), escuches la radio que escuches, no estarás consumiendo prácticamente nada de información veraz.

Y hay que entender que la información veraz requiere que se cuente prácticamente todo lo posible respecto a una cuestión. Sesgar la información de manera interesada para que parezca lo que no es, es manipulación.

Es manipulación retirar una noticia que has dado con videos falsos, como ha hecho el Mundo esta semana, y no reconocerlo y advertir a sus lectores. Eso es manipular y confundir, porque quien haya leído la noticia no sabrá que ya no se encuentra disponible y que lo que leyó era, en realidad, un video de la policía argentina y no de la policía catalana. Es manipulación no mostrar las imágenes de las brutales actuaciones policiales en las calles de Cataluña mientras se empeñan en llenar toda la pantalla con los altercados callejeros.

Es manipulación no contar las denuncias que están haciendo los familiares de los chavales y chavalas detenidos estos días, que denuncian auténticas barbaridades cometidas con sus hijos: denuncian que sus hijos han sufrido palizas, insultos, escupitajos por parte de la policía que les detuvo; denuncian que les están intentando encasquetar objetos que no eran suyos (incluso, llegando a mostrarles objetos fotografiados que se quiere imputar a varios detenidos que no se conocen entre sí). Nadie está contando en España que ha habido detenciones de chavales que caminaban tranquilos por la calle, con la cara descubierta y que no habían participado en ningún tipo de altercado, que no pertenecen a ninguna organización y que no militan en ningún sitio. Jóvenes que no son violentos y que, en algún caso en concreto, precisamente se marchaban al ver que comenzaban a arder contenedores. Sí, a ese tipo de jóvenes les han perseguido por la calle, policías que bajaban de un furgón policial, y sin mediar palabra se han liado a golpes y a porrazos, les han maniatado y se los han llevado detenidos. Horas de incomunicación, en algunos casos denuncian haber sido maltratados, y después a prisión. ¿Cómo es posible esto?

Los medios no han querido aclarar el asunto del famoso padre que salió con su bebé en brazos por las llamas de un contenedor junto a su casa. Todos los que han utilizado a este padre, a su bebé para generar un discurso del caos y del terror, han callado cuando éste ha salido a denunciar la sarta de mentiras y manipulación. Y todos los medios han callado.

Igual que callan casi todos cuando ahora se conoce el secreto de sumario sobre la detención de los miembros de los CDR del pasado 23 de septiembre: en la documentación puede leerse que no tenían explosivos en sus domicilios. Y los medios siguen ocultando esta parte de la información centrándose solamente en el punto que habla de que podría tratarse de una “célula terrorista inactiva que esperaba órdenes”. No hay manera. Aquellos que aseguraron que había Goma2, que había material para hacer bombas, que incluso las habían probado en alguna cantera, todos ellos: en silencio.

Es una vergüenza tener que aguantar semejante espectáculo. El de la prensa que es cómplice de todas estas injusticias. Esa prensa que vive contenta convencida de que está contando la verdad: puestos a investigar, mejor no hacerlo no vaya a ser que toque informar en contra de la línea de la casa y te veas tú en la calle, no?. Pues así estamos: aguantando una sarta de manipulaciones y mentiras muy por encima de nuestras posibilidades.

La diferencia con tiempos pasados es que hoy todos tenemos una cámara en el bolsillo y por eso, esta vez, no les va a salir bien.

Abogada.