¡Malos políticos!

El próximo 10 de noviembre los ciudadanos estamos llamados, otra vez, a las urnas. Es una situación que no gusta a nadie porque conlleva un periodo de inestabilidad política, social y económica que afecta negativamente a la marcha del país y nos causa una sensación de desasosiego y de enfado por la incapacidad de “los políticos” de llegar a acuerdos que nos permitan avanzar hacia las urgentes soluciones que requieren los importantes retos que tenemos.

Siempre me ha molestado extraordinariamente la expresión de “los políticos” como si todos formaran parte de una despreciable especie que siempre se pone de acuerdo para explotar y vivir alegremente a costa de la ciudadanía.

De igual manera que no todos “los médicos” son curanderos, todos “los empresarios” explotadores o todos “los obreros” vagos, en el caso de los políticos sucede lo mismo. En toda España y en el mundo. Hay grandes diferencias entre las miles de personas que conforman la clase política. Personas comprometidas con unas ideas, con el servicio público y la mejora de las condiciones de vida de sus vecinos y vecinas y también, evidentemente, algunos con muchos intereses personales cargados de postureo y pocas o ninguna idea útil. Algunos, no todos.

También me molesta extraordinariamente que algunos opinadores bien informados y de prestigio contrastado renuncien a hacer pedagogía explicando que, frente a una situación complicada, no todos tienen la misma respuesta ni los mismos intereses. Y, así, están proliferando tertulias, artículos y comentarios de gente que, rasgándose ostensible y públicamente las vestiduras, hacen un llamamiento al castigo ejemplar hacia esa “clase política” que no cumple con sus obligaciones y llaman a la huelga de urnas caídas porque se entiende que, de esta manera, ese castigo que se traduciría en una gran abstención va a servir de amarga medicina para todos los políticos.

En el caso de España estas propuestas y esta opinión sobre los políticos no sólo no se ajustan a la realidad, sino que puede ser extraordinariamente peligrosa.

Salimos de una situación de crisis que han pagado duramente las clases trabajadoras y populares que han vivido, y viven, en unas condiciones absolutamente precarias.

Las políticas de los gobiernos del PP en estos últimos años han estado basadas en los recortes de los servicios públicos como la sanidad, la educación y los servicios sociales y han puesto en serio riesgo la hucha de las pensiones. Han hecho caer la influencia de España en el panorama internacional y, de facto, han sido cómplices con el movimiento independentista en Catalunya. Al ‘procés’ le vino de perlas la torpe actuación del PP en Catalunya, en España y en el mundo dejando muchas veces el terreno libre para el discurso secesionista.

Desde la presidencia de Pedro Sánchez y con un gobierno socialista se ha visto claramente como en todos estos casos, entre otros, la situación se ha revertido. En pocos meses y sin unos nuevos Presupuestos.

Cuando hacía falta el compromiso para continuar trabajando desde la estabilidad para avanzar en políticas de progreso Cs ha preferido apostar por el ‘sorpasso’ al PP (que no se va a producir) y su giro a la derecha, y Unidas Podemos de Iglesias continuaba con su obsesión de ocupar espacios de poder para beneficio propio. De manera que el acuerdo fue imposible.

Así que la rabia expresada en abstención puede significar un tiro en el pie para las clases mas necesitadas y una victoria de las derechas. Y después ya no habrá solución.

Pere Navarro

Miembro del Comité Federal del PSOE, delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona y licenciado en Biología por la UAB. Fue alcalde de Terrassa entre 2002 y 2012, primer secretario del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC)entre 2011 y 2014, diputado del Parlament de Catalunya y miembro de la Comisión Ejecutiva Federal del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). A lo largo de su carrera profesional ha desarrollado distintos cargos de dirección como presidente del consorcio Localret y presidente del Fons Català de Cooperació al Desenvolupament. En 2013 la Fundación City Mayors lo incluyó en la lista de los mejores alcaldes del mundo.