La trampa 22 en la que metieron a Pedro Sánchez

“Un hombre dado a contradicciones y atento a detalles insignificantes, no se adapta a aprender lo necesario.” Demócrito

Los expertos politicólogos de provincia, que hoy tienen el poder que les ha conferido el círculo cercano al presidente del gobierno, han llevado a Pedro Sánchez a una situación paradójica y falaz. Es jefe de un gobierno que no existe y, como no existe, tampoco, en realidad, es jefe de gobierno. El escenario externo sugiere un panorama alarmante y, el interno, cuestiones desatendidas de una gravedad preocupante. Por ello, los acontecimientos que se están desarrollando en la España de setiembre de 2019 serían de una ridiculez hilarante, si no fuese por las trágicas consecuencias que traerán aparejadas sobre la piel de la mayoría de españoles de a pié.

A través de una deformación del lenguaje, al prostituir las argumentaciones cuando se las construye con eufemismos o fakes news, se emiten un conjunto de mensajes tan surrealistas que harían sonrojar al propio Dalí. De hecho, están cavando una fosa en la que puede caer Pedro Sánchez junto a sus sueños de liderar un futuro gobierno de España. Con el paso de las horas se le está desdibujando el maquillaje al personaje en el que lo convirtieron.

En la novela de Joseph Heller “Trampa 22”, Catch-22, publicada en 1961, se narra la historia de un piloto estadounidense en la Segunda Guerra Mundial que trata de evitar entrar en combate haciéndose pasar por loco. Pero, paradójicamente, el artículo 22 del reglamento militar vigente en la trama, establece que nadie en su sano mentalmente querría pilotar un bombardero en tales condiciones. De ese modo, su alegación demuestra que en realidad que cuerdo y apto para seguir pilotando. Desde entonces se denomina así una “trampa 22” a aquella situación en la que una persona se ve afectada por una regla en la que cualquier alternativa que elija le acaba perjudicando. Puede ser el caso real de los inmigrantes a los que se solicita un permiso de trabajo para trabajar y un trabajo para obtener el permiso de trabajo. Lo cual lleva inevitablemente a la desnaturalización de la norma por fraude o corrupción.

La serie de propuestas que formuló a Podemos podrían resumirse en una encerrona que sería de esta forma: "si sale cara gano yo, si sale cruz pierdes tú". A la vez, como ya hizo en febrero de 2016, cuando negociaba con Podemos en una sala y con Ciudadanos, Sevilla y Garicano en otra. Circunstancias en la que no objetó formar una coalición gobernante con Rivera como vicepresidente. Luego la Gestora lo quitó de en medio. Después vino la campaña de las primarias en dónde cantaba la Internacional con el puño en alto. La trayectoria de este personaje es una contradicción en sí misma. Formula propuestas innovadoras y bien intencionadas pero, cuando se apagan las cámaras y se retiran los micrófonos, quedan en el olvido. Así ha sido siempre con el señor Pedro Sánchez.

En ontología hay un principio conocido como “el del tercero excluído”. Se puede “ser” o se puede “no ser”. Lo que resulta insostenible es “ser y no ser al mismo tiempo”. Sánchez dice ser progresista pero se comporta como neoliberal. Gracias a esas contradicciones, lo han metido en una verdadera “Trampa 22”. Ella, también supone corrupción, egoísmo, manipulación de los demás y deterioro de las condiciones de vida de la sociedad.

Pobre militancia socialista que ha confiado en él. Pobre España.

Economista y analista político, experto en comunicación institucional.