Encuestas, estrategias y negociaciones

Vivimos en un mundo político, más pendiente de los relatos que de las realidades Un espacio y un tiempo llenos de personajes que podrían formar parte del universo cinematográfico de Almodóvar, que nos representará en los Oscar 2020 y podría conseguir una tercera estatuilla con el drama “Dolor y Gloria“ que protagoniza Antonio Banderas.

Parafraseando la película del cineasta manchego, en la Política actual hay más dolor que gloria, más desacuerdos que pactos, más distancias que cercanías, y más incertidumbres que utilidades. Estamos envueltos entre encuestas, estrategias y negociaciones en una especie de diálogo de besugos.

Frente al ofrecimiento del PSOE a PODEMOS, que se ha traducido en cinco propuestas, la última acuerdo programático más puestos de relevancias y con mucho poder en la administración, la respuesta de los seguidores de Pablo Iglesias ha sido queremos estar en el Consejo de Ministros, por tanto Gobierno de Coalición.

Y para comenzar bien cualquier negociación, la razón que alegan es desconcertante, porque en ese marco es muy difícil llevar a una negociación, y es que no se fían del PSOE, porque la única garantía de que cumplan con objetivos de izquierda, es que ellos estén en el Gobierno, ¿Cómo desmontar este absurdo relato?

De todas formas los violetas deberían ponerse de acuerdo entre ellos antes de sentarse a querer lograr cualquier acuerdo con el PSOE, ya que sus compañeros de Andalucía ya que afirman “queremos políticas distintas en este País y para eso no podemos gobernar con el PSOE”.

Da la impresión que las encuestas tienen hoy día en España más poder e influencia que nunca , aunque haya demasiados pronósticos fallidos, tal vez tienen cierta influencia en las estrategias que se marcan los partidos políticos y en la dinámica que se establecen dentro de cualquier negociación política , puede deberse a diversas razones.

Creo que una de las más importantes es un paulatino proceso de desideologización del voto, y hay mucha gente, que se ha liberado de lo que era más una atadura emocional que racional e ideológica, y otro, diría que más importante, que ha habido un incremento de la oferta política. En definitiva que hay más donde elegir.

Las estrategias y las negociaciones, deben tener en cuenta, que al margen de quienes cada cual prefiera para emitir su voto, estamos yendo hacía una posición más racional y estratégico, abandonando un poco el concepto de voto fiel e identitario a unas siglas.

Debemos tener en cuenta que en España, como en otros países democráticos las encuestas además de formar parte del escenario político, tienen cada vez más importancia en las estrategias y negociaciones políticas. Sin ir más lejos en nuestro País, las últimas indican que de celebrarse unas nuevas Elecciones, confirman la subida del PSOE y PP, el estancamiento de VOX y la bajada de CIUDADANOS y PODEMOS.

También vemos como los dirigentes más poderosos del mundo y la inmensa mayoría de los Presidentes de los Gobiernos se comunican a través de las redes sociales, de manera especial mediante twuiter, lo que pone de manifiesto la influencia de las mismas, aunque no debemos magnificarlo., ya que no hay nada que sustituya al contacto personal.

Ante la situación actual, están los catastrofistas que tienen y alimentan una visión pesimista y quienes al margen de los problemas económicos, estructurales, coyunturales de derechos sociales, no estamos tan mal y estoy seguro que vamos a saber abordar con garantías nuestro futuro.

Lo que viene demostrando el contacto con la realidad, que quien quiera ganar las Elecciones no puede hacerlo desde el radicalismo, y que también la izquierda es percibida por la gente como la opción que proporciona más ventajas, en cuanto a una mayor igualdad de derechos.

Entre encuestas, estrategias y negociaciones, demoscopias, dialécticas y diferencias se reanudaron el pasado jueves día 5 en el Congreso de los Diputados, las conversaciones, que hay muchos que dudan que alguna vez existieran, fueron cinco horas de monólogos y reproches sucesivos , aunque han quedado en continuar hablando. Las dos preguntas claves son ¿Qué? y ¿Para qué?

Y efectivamente cinco días después el martes 10 volvieron a sentarse el PSOE y PODEMOS, pero como dice Ábalos en un clima de hostilidad y desconfianza que han alimentado los violetas, es muy complicado llegar a acuerdos ni poner de pantalla el mandato de los inscritos.

Tras casi cuatro horas de conversaciones seguimos igual sin acuerdo y sin previsión de nuevas reuniones, el afirma la Vicesecretaria General del PSOE, Adriana Lastra, no “hay vía para el acuerdo” y Echenique que “Los socialistas no se mueven de su planteamiento de partido único”. Da la impresión que cada vez estuvieran más lejos como pareja, más cerca del divorcio que del matrimonio.

En el colmo de la “modestia” Iglesias ha manifestado que se arrepiente de no haber negociado el Gobierno con Sánchez ¿Habría salido mejor? No lo sabemos. Lo que no se puede es no valorar el trabajo realizado por los equipos de PSOE y PODEMOS.

Presos de un relato entre humillaciones y humildades , pareciera que nuestros protagonistas están envueltos en el dramático triángulo de Karpman entre perseguidores , que son intransigentes y culpabilizan al resto, víctimas que se quejan constantemente y buscan que otros resuelvan sus problemas y salvadores , que ayudan sin que se lo pidan y se sacrifican por los demás.

La situación resulta preocupante, porque PODEMOS debe entender que esto no es un JUEGO DE TRONOS, y ese aviso, y no se trata como dijo la Vicesecretaria del PSOE, Adriana Lastra “ni de humillaciones ni de vencidos” pero tampoco incurrir en la irresponsabilidad que anunciaba la podemita Yolanda Díaz “si entregamos los votos gratis es más probable que les dificultemos su labor de gobierno”. O sea que con sillones, sin problemas, sin ellos os vais a enterar.

Una locura en la que Sánchez avisa que “solo irá a la investidura si los violetas se comprometen a colaborar después del Gobierno .Si antes de la investidura de Julio, en la que PODEMOS, por segunda vez volvió a aliarse con la derecha, y parece que la única obsesión de los violetas no era, como se suele decir en los discursos, mejorar la vida de la gente sino sentarse a toda costa en el Consejo de Ministros.

Demasiado ruido y pocos hechos. Como dice el maestro del periodismo Iñaki Gabilondo “Cuando no hay nada que decir, deberíamos no decir nada”. El momento es muy importante en este País, porque tenemos que ser conscientes que se está dirimiendo el futuro de la izquierda, y sobre todo el de UNIDAS PODEMOS.

Menos mal que como dice el Presidente Felipe González en una entrevista en El País, “El capitalismo triunfante en el mundo está autodestruyéndose a sí mismo” pero mientras y con permiso de esa gran cabeza que tiene el líder socialista, va a continuar haciendo la puñeta y provocando desigualdad.

No estamos hablando solo de la investidura de España, si no de ser capaces de sacar adelante un paquete legislativo y unos Presupuestos progresistas que mejoren la vida de la gente. Lo otro sería una barbaridad sin sentido.

Esperemos que antes que se nos termine el tiempo, se hagan más esfuerzos para desatascar esta situación que parece sin retorno entre lo profundamente inamovible y las únicas razones, en caso contrario, nos vemos abocados a una nueva cita electoral el 10 de Noviembre y la ciudadanía, tendrá otra vez la palabra.