La sobreestimación de las capacidades reales

Sólo los Estados autoritarios crean una legalidad para intimidar o proteger privilegios. El relato que desde el gobierno se difunde, manteniendo la ley mordaza, la reforma laboral y un sistema fiscal injusto, entre otras normativas, hace complejo entender de qué hablan cuándo se autodenominan progresistas.

La persistencia en emitir mensajes concluyentes acerca de su derecho, con 123 diputados, obtenidos estos para “frenar a la derecha”, colisiona con sus evidentes preferencias en buscar activa o pasivamente el apoyo de toda la derecha española. Francamente parece hace gala de una sobreestimación de sus capacidades reales. La reiteración de esta idea “patriótica” de que Sánchez es el elegido para formar gobierno. Aunque de hecho no lo consiga. Tal vez se deba, al parecer, al haber recuperado el control bajo el patrocinio de las más altas instancias del Estado, de las posiciones defendidas por la denominada “Gestora”. Es decir, se vota a la izquierda para, paradójicamente, seguir apostando por la derecha dentro del propio socialismo emergido de la Transición. Lo cierto, es que las contradicciones del sistema demuestran su incapacidad para seguir manteniendo todo el andamiaje postfranquista, “atado y bien atado”. Eso es defender a España según esta visión. El objetivo parece ser el mantenimiento de los privilegios de los derechos adquiridos por minorías durante el franquismo. Corona incluida. Iglesia incluida. Fuerzas armadas incluidas. Poder económico incluido. Burocracia franquista incluida.

Para lograr su propósito, luego de haber sido llamado a capítulo al presidente en funciones no se le escatiman recursos. Dispone así de la mayoría de medios de comunicación de todo tipo, con sus planteles de periodistas dispuestos a repetir las consignas. La vice presidenta Carmen Calvo lleva a cabo una labor de difusora de argumentos endebles y falaces, para dar material a los ejércitos de trolls y factorías de fakes news a disposición de la consigna: no se quiere a Unidas Podemos en el gobierno posible. A tales efectos, se sigue repitiendo todo el repertorio de la máquina del fango. Venezuela. Irán. El Chalet. Violencia machista. Romper España. Comunistas. Rojos. Proetarras. Inclusive, luego de haberse destapado el caso Villarejo, el caso de las cloacas del Estado. Da igual.

La escuela de Roger Ailes, el perverso pero eficiente creador de Fox News, se ha impuesto en los medios del sistema. Debe reconocerse que Roger Ailes tenía la habilidad para detectar los instintos más primarios de la gente y rentabilizarlos. Mezclando con habilidad la información, la propaganda política y el entretenimiento, convirtió los miedos de sus espectadores en furia colectiva. Y también, gracias a esta “capacidad”, convirtió la cadena estadounidense que presidió durante dos décadas, Fox News, en una organización capaz de lograr que George W. Bush ocupara la Casa Blanca durante dos mandatos, y de ejercer de brazo mediático de Donald Trump para contribuir a llevarlo a la Casa Blanca. 

También debe saberse que, mientras tanto, se dedicaba a practicar el acoso sexual en serie, y a imponer una cultura que marginaba, degradaba y cosificaba a las mujeres. La Fox News forma parte del imperio mediático de Rupert Murdoch, uno de los jefes de José María Aznar, el de las “armas de destrucción masiva”. Gracias a Ailes, se comprobó que con fakes combinadas con grandes dosis de propaganda racista y patriotismo histérico podrían encandilar a una audiencia de millones de espectadores y, en especial, a hombres de raza blanca inclinados a propagar las teorías conspirativas más locas. Desde las armas de destrucción masiva, que Barack Obama fuera un musulmán nacido en Kenia, o los presuntamente comprometedores mails de Hillary Clinton. Todo, siempre y cuando reforzaran su reaccionaria cosmovisión. 

Conocida es su “teoría del hoyo de la orquesta” con respecto a la cobertura política sensacionalista en los medios de comunicación, que se originó con su frase:

“Si tienes dos tipos en un escenario y un tipo dice: Tengo una solución al problema de Oriente Medio, y el otro tipo cae en el hoyo de la orquesta, ¿quién crees que va a estar en las noticias de la noche?”

Proliferan las pseudo tertulias de presuntos analistas “enciclopédicos”, que conocen de todo el conocimiento humano, y emiten opinión sin el menor rigor y sin el menor rubor. No importa la verdad. Sólo canalizar las medias verdades o directamente la mentira. Los gurúes del “nuevo periodismo” aplican las recomendaciones de Ailes. A los ciudadanos no les dan información. Sólo les ofrecen un espectáculo basado en un conjunto de episodios descontextualizados y escasamente rigurosos, respaldados con brigadas de presentadores, más algunos periodistas, bajo la forma de un verdadero espectáculo de parodia democrática. Así, la violencia con la que se ha alterado la legalidad vigente para favorecer a unas u otras opciones políticas, resulta evidente y obscena, con la difusión crítica del relato a través de esos medios. Por ejemplo, el mantenimiento de los fueros y privilegios desmesurados no garantizan un honesto cumplimiento de las funciones. Simplemente preservan beneficios inaceptables en una democracia moderna. Mientras se instala en el inconsciente colectivo que la impunidad del poder es posible. Que transgredir las normas de los poderes del Estado no tiene consecuencias. Todo vale.

El PSOE, a través de su actual equipo dirigente, es un caso impecable de contumacia en las creencias falaces. El viejo dilema entre libertades civiles y ausencia de libertad política. Sus militantes despertarán bajo el anuncio luego de las elecciones de que nada de lo prometido será posible. De tal manera, les volverán a pedir más sacrificios, para que España no se rompa. Interesante, no?

Piensa.

Economista y analista político, experto en comunicación institucional.