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Bandazos y volantazos

Las personas somos contradictorias entre nuestros pensamientos y actuaciones. Es lógico y razonable, que cambiemos de opiniones y modifiquemos nuestras conductas. Cuando esto se da en responsables públicos resulta más evidente y se convierte en noticia y motivo de crítica por parte de sus adversarios.

Lo que resulta preocupante es cuando, no hay posiciones sólidas, y se está permanentemente entre bandazos y volantazos como los malos conductores, y no dejan de sembrar el mal de las tres ces, la confusión, la crispación y la confrontación.

En los últimos tiempos, no sabemos si por estar permanentemente en modo campaña o porque el diálogo, la negociación y el acuerdo se han encerrado en el baúl de los olvidos, se da con mucho frecuencia un lenguaje entre la mentira, la difamación y el insulto.

Si las últimas Elecciones han demostrado algo es que el pueblo español con sus votos ha dicho NO al radicalismo. La derecha en su fragmentación en tres caras PP, CIUDADANOS Y VOX, ha estado en una carrera desenfrenada por ver quien se colocaba más al borde del abismo.

Los resultados, que ya han sido analizados por todos los columnistas y medios, han obligado a una reflexión crítica y autocrítica sobre las estrategias y métodos, dónde han estado las equivocaciones y los aciertos, para corregir las primeras y reforzar las segundas, aunque a decir verdad no siempre ocurre esto.

Tal vez lo más llamativo haya sido la gran debacle del PP, que ha debilitado sus posiciones y a su líder Casado, situándoles en el peor de los escenarios políticos de los últimos 30 años frente a la fortaleza de Pedro Sánchez, que ha demostrado cómo puede gobernarse bien desde la minoría y ha vuelto a resucitar al PSOE.

Hay muchos referentes del PP que están esperando cuáles van a ser los resultados en las próximas Elecciones Municipales, Autonómicas y Europeas para ver qué soluciones aplican. De momento a los candidatos a ser alcadables o Presidentes autonómicos les han dicho que planteen sus “propias fortalezas” y eviten las silgas partidarias, que no están en el mejor de sus momentos.

Eso sí hay quienes no saben qué hacer para vestir el muñeco, capear el temporal y maquillar la situación y ante los nuevos comicios hacen un llamamiento al voto moderado de VOX, CIUDADANOS e incluso en un acto fantástico de ciencia ficción del PSOE.

El señor Casado en su análisis crítico y autocrítico, ha reconocido sus errores de estrategia electoral de la última campaña, y que por supuesto todo el mundo se equivoca, pero claro está cuando eso ocurre han de asumirse responsabilidades y don Pablo, ha repartido culpa de sus resultados entre CIUDADANOS y VOX y a Rajoy, mientras que ex ministros de Don Mariano, recuerdan que ya había tres derechas, cuando su proyecto ganó las elecciones a Pedro Sánchez.

Entre bandazos y volantazos, suele comenzar la desbandada, y las ratas abandonan el barco, y la descomposición hace que voces que antes eran prudentes ahora se lancen al ruedo. Desde la Galicia de Feijóo, la Castilla y León de Juan Vicente Herrera o la Andalucía de Juan Manuel Moreno Bonilla, han reclamado en público y en privado que Casado se centre y modere, ensanche su estrategia y se distancia de VOX.

Sin ir más lejos y ante los vaivenes de don Pablo Casado el portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, que pidió a su partido más humildad y autocrítica y mejor comunicación. “Ya sabemos que la derechona valiente e inútil de VOX surgió del mal abordaje de la crisis catalana y por qué han crecido los liberales veletas de CIUDADANOS, acostumbrados a conseguir mandos a base de echar la caña en cualquier sitio, con pucherazo incluido. En el entorno de Pablo Casado debería haber más Feijóo y Herrera y menos Aznar y FAES” .

Todos los que defienden volver a ocupar el espacio de centro derecha y que impulsaron a que don Pablo se atreviera a llamar a VOX, ultraderecha, que es lo que es, como sus amigos del resto de Europa, aunque lideres tan aparentemente moderados como Núñez Feijóo lo consideran como “El juguete de Sánchez para dividir a la derecha”.

Tiene mala memoria don Alberto, el líder del PP gallego, y no recuerda que Pablo Casado, poco antes de que los españoles y españolas votáramos, el Presidente del PP, les estaba ofreciendo formar parte de un posible Gobierno de la derecha, mientras que después les repudiaba como miembros de la ultraderecha.

La pregunta es bien fácil, ¿Van a mantener el pacto en Andalucía con VOX o el PP va a romper sus lazos con la ultraderecha? .Es una respuesta que deberían dar cuanto antes, ya que hay muchos electores que están despistados, sobre lo que decían antes del 28 de Abril y lo que afirman ahora ¿Cuál es la verdad?

Hemos asistido a muchos debates falsos, porque estaban sustentados en mentiras. No se puede suscitar una estrategia sobre la posesión de armas, el aborto, la eutanasia, o el terrorismo de ETA, cuando o son temas superados o no hay soporte legislativo ni político.

Pero si ponemos atención, con sensatez y serenidad descubriremos cual es el verdadero poder la ultraderecha. Es un fenómeno que ha llegado a muchos países europeos y en la senda del populismo ha cambiado los temas de discusión de la sociedad, con eslóganes viscerales cargados de emoción y que en la mayoría de las ocasiones, no solo atentan contra la razón sino contra el propio marco legislativo y constitucional.

El PP debe superar sus problemas, ha de modificar su estrategia y su discurso, que no vale expresar que se tienen buenas intenciones sino llevarlas a cabo. Saber medir sus decisiones, tener una visión de Estado y no quedarse encerrados en una óptica pobre y encerrada de lo que sucede en nuestra sociedad.

Ha afirmado que ha “captado el mensaje” tras el 28 A y presenta al PP como el único partido de centro derecha. Esperemos que las palabras vayan acompañadas de los hechos y frene la carrera por seguirle el paso a VOX y dejarle todo el espacio a CIUDADANOS.

En otro orden de cosas hemos podido observar, que entre bandazos y volantazos se ha abierto un pulso entre PSOE y PODEMOS, por la forma de gobernar, mientras Sánchez quiere hacerlo en solitario, Iglesias le exige una coalición estable.

Ocurra lo que ocurra, aún es pronto y prematuro para hacer pronósticos, mientras el PSOE no tiene ninguna prisa, los violetas parecen algo acelerados por su líder y desean verse pronto en la mesa del Consejo de Ministros.

Con este panorama entre diferentes objetivos, todos deberían pensar por encima de todo, como demócratas y patriotas en los intereses de España, más que en quedar encerrados en los de sus respectivos partidos políticos. Esta semana, entre el lunes y el martes el Presidente del Gobierno y ganador de las últimas Elecciones Generales ha iniciado los primeros contactos con las diferentes fuerzas políticas, entre las que no ha convocado a VOX.

Mientras que Casado le ha dicho que no le apoyará, pero que está dispuesto a llegar a acuerdos sobre temas de Estado, en un tono mucho más moderado que durante la reciente Campaña Electoral y le ha pasado la pelota a CIUDADANOS, para que se abstenga. Rivera le comunica a Sánchez, que con él nada de nada e Iglesias le ha ofrecido al Presidente diálogo “sin líneas rojas” y “sin ultimátums” aunque con el deseo de entrar en el Gobierno en la medida de su representatividad, sin arrogancias y trabajando juntos, con prudencia y tranquilidad ¡Qué transformación!

Tal vez la ausencia de VOX se explique, porque hasta ahora no tenían representación Parlamentaria y da la impresión que sus posiciones son alejadas e irreconciliables con las que defiende y mantiene el PSOE. De todas formas, la batalla ha comenzado y con ella los acercamientos y alejamientos, pero para alcanzar acuerdos deberemos esperar a después del 26 de Mayo, y esperemos que se imponga el sentido común y se recupere la capacidad de dialogar.

Deseamos entre todos y todas, que se modere el lenguaje, que se terminen las mamandurrias y no haya sitio ni lugar en el foro político ni para los tránsfugas ni para los radicales. Que se eliminen los insultos y las descalificaciones y proliferen las propuestas que nos proporcionen una vida mejor.