No soy gilipollas

Tendremos que colocarnos un cartelito al cuello que diga: NO SOY GILIPOLLAS. Porque están convencidos. José Luis Cuerda.

En 2010, la periodista Natalia Junquera, informó que “España guarda aún 2.052 fosas del franquismo y quedan 1.821 por abrir”. Actualmente se estima que más de 114.000 personas con nombres y apellidos están dispersas por las cunetas de España.

Pablo Casado, el 12 de julio de 2018 declaró: la gente de izquierdas son “unos carcas” porque están todo el día pensando en la guerra del abuelo” y “en la fosa de no sé quién”. Todo ello muy aplaudido por otro gran descubridor de la democracia: Rivera. Resistentes ambos a condenar la dictadura franquista como se puso de manifiesto en la votación del 21 de noviembre en el Senado, o a exhumar al genocida como demostró su abstención en el Congreso en el mes de septiembre.

En 2007, año que Zapatero presentó la Ley de Memoria Histórica, dirigentes del PP como Jaime Mayor Oreja o Zaplana, aseguraban que el franquismo representaba a un sector muy amplio de españoles o, “venir ahora buscando enfrentamiento, los que han vivido muy bien en el franquismo... me parece ridículo".

Por eso son poco creíbles sus arranques de hidras para condenar una dictadura. Su actuación es irresponsable. Deberían tener sentido de Estado alineándose con el gobierno de España y la posición de Europa, pero hacen carreras para ver quién es más demócrata en Venezuela.

Pablo Casado, en su verborrea digna de quien no sabe lo que es un trabajo fin de máster, asegura que Pedro Sánchez acabará siendo responsable de lo que está pasando. Tenemos que ser muy conscientes de que todo el mundo libre somos responsables de lo que Maduro está haciendo a la población, los está machacando. Creo que la diferencia entre la responsabilidad de Pedro Sánchez y la suya es patente. El presidente del Gobierno, condena, lucha y pone todos los medios para que ninguna dictadura avance. A Pablo Casado, no le importa pactar con partidos que blanquean, promueven y financian fundaciones que exaltan ideologías dictatoriales. El PSOE tiene 137 años, y el PP nació llamándose AP para dar cobijo a franquistas y seguir con sus funcionamientos corruptos. Esta es la diferencia. Por otro lado, Ciudadanos se suma a esta estrategia si con ello consigue rédito en época electoral.

La derecha piensa que somos gilipollas, y viene de lejos.

Recuerdo a Esperanza Aguirre cuando declaró en julio del año 2012: se tienen que terminar los subsidios, las subvenciones y las mamandurrias. Precisamente ella, la cazatalentos que estaba cobrando sueldos públicos desde hacía bastantes años y fortaleciendo las redes clientelares.

Sin ir más lejos, el partido de ultraderecha que ha pactado con el PP en Madrid para gobernar Andalucía, quiere desmontar los chiringuitos feministas porque Francisco Serrano dice que hay un lobby que vive de las subvenciones. No se refiere a la fundación francisco franco, ni al prior que vela al dictador, por supuesto. La derecha es más de salvaguardar al país de la ideología de género, cuando la única ideología de género es el machismo.

Sin embargo, debe de haber algún grupo logísitco (en plan…FAES) que no las tiene todas consigo. Su tarea es estudiar, pensar y elaborar el Plan Perfecto (PP): Deteriorando la educación, encareciendo las matrículas de las universidades, desprestigiando la Formación Profesional y eliminando asignaturas de igualdad y ciudadanía, dará como resultado la formación de gilipollas. Consiguiendo además un dos por uno: mano de obra barata y sin derechos. Por si esto no es suficiente, será útil entretener en bucle para que no se hable de la subida del Salario Mínimo Interprofesional y las pensiones, la recuperación de la Sanidad Universal, la financiación de prótesis o los planes de empleo joven. Unas cuantas mentiras no contrastadas en tertulias políticas infumables, y eureka. La guinda está en el himno.

Lo dicho. Aunque lo piensen, NO SOY GILIPOLLAS.

Nunca he cometido el error de echar a andar cuando oigo ¡Arre! José Luis Cuerda.

Encarni Pámpanas

Psicóloga.