“El repartidor de kebabs al que nadie mira”

El verano de 2018 no pasará a la historia por su movilización laboral, ya que no se van a parar grandes industriales empleadoras, sino que los que ya no quieren seguir pedaleando bajo el sol son falsos autónomos, fácilmente reemplazables.

Hay tres reclamaciones de la explotación laboral del siglo XXI vía App con colores degradados que resaltaré porque si sigo escribiendo sobre los colectivos desfavorecidos a los que nadie presta atención, me quedaré sin lectores influencers que hagan RT.

Deliveroo

Hace un año en esta columna se denunciaba que las bicicletas no son para el verano, los riders se dieron cuenta de que no eran tan cool como la mochila turquesa les hacían parecer. Cobrarle un 30% de comisión al restaurante que prepara la comida y pagarle 5€ a la persona que lo reparte es un negocio redondo para un hombre que me imagino igual de redondo acariciando un gato egipcio (como buen burgués enrollado).

Los falsos autónomos, que en realidad son los trabajadores engañados, han ganado la batalla al sistema de explotación de alertas y bicicletas. Deliveroo deberá reconocer que lo que tiene son asalariados, y tras la inspección de trabajo que ha acorralado tanto a esta marca como a Glovo, anuncian mejoras salariales… como si de su voluntad dependiese y no de una sentencia.

Plataformas de trabajadores como Riders X Derecho le han dado la vuelta a la atomización de las trabajadoras y trabajadores que las multinacionales de plataforma web habían logrado, y que el sindicalismo clásico más representativo en España no había sabido dar respuesta fuera de la fábrica. Oriol Alfama para una entrevista en la Vanguardia lo deja muy claro “La Internacional del siglo XXI es el grupo de whatsapp”, una herramienta fundamental para coordinar la respuesta al recorte de derechos laborales y sociales.

Amazon

Con el gigante de las compras rápidas a buen precio no solo se abusa de los repartidores, sino también de todo un conjunto de personal logístico y administrativo al que se le motorizan los pasos. El Prime Day no sería posible sin rebajar los costes laborales, Madrid, Alemania y Polonia se plantaron.

Ryanair

El gigante de la precariedad que planea, el gigante de la falta de respeto continua al turista low cost. Como si le pudieses poner precio a la excelencia en la atención al cliente, y sobre todo, a la seguridad, y prescindir de ella.

Estas empresas sobreviven a las batallas sindicales porque no te prometen el trabajo de tu vida, sino que es para un par de meses hasta que empiecen de nuevo las clases, o para ganar millas de vuelo. En un trabajo en el que no te quedas, en el que no tienes estabilidad y solo piensas en progresar a uno mejor, no te molestas ni lo más mínimo en su red sindical. No recordarás el nombre de tus compañeras de trabajo y no te molestarás ni lo más mínimo en conocer sus preocupaciones ni aficiones. Como los trabajadores siempre están de paso y atomizados, nunca mejorarán sus condiciones. Los trabajadores y las trabajadoras aguantarán el tiempo máximo que pueden, que es lo mínimo que necesita recursos humanos para reemplazarles.

Y los clientes… han pagado tantos por tan poco precio el billete que el querido jefe que desayuna en Dublín con su cooker en el regazo poco le importa lo que puedan sufrir los mileuristas que se han quedado sin vacaciones, porque no tienen recursos para plantearle la demanda que se merece.

Por último, ahora viene la reflexión, que me gustaría a mí que quedase propia del pico de la mesa del Intermedio.

Sobre las condiciones laborales, la responsabilidad social de la empresa, y cómo actuamos como consumidores hay una reflexión que cada uno debe hacer desde su sofá, su manta, y su cuenta de Netflix de progre los días de lluvia: ¿pides comida para llevar?

Al motorista que te trae ese kebab de 3’5 le ves calado hasta los calcetines cuando le abres la puerta, y aún así, el próximo domingo de lluvia pedirás pizza porque el kebab es muy lento. ¿Eres consciente de la siniestralidad de Telepizza?

Si escuchas los frenazos de la moto de 45cc y ves empapado al repartidor, o sudoroso al rider un medio día de julio… como no vas a tener estómago para vestirte con las camisetas de algodón cosidas en un sótano de Marruecos, si no lo ves.

Reflexiona, pero no te olvides de compartir los 5 beneficios de montar en bicicleta durante el verano, ni los 5 destinos más baratos a los que viajar con lo que te quepa en la mochila, que eres un progre de bien.

Politóloga por la Universidad Complutense de Madrid.