Monitora precaria con despido libre

En Sevilla se han manifestado este fin de semana unas 300 monitoras escolares. Muchísimas jóvenes de toda España han dedicado sus tardes y buena parte de sus veranos, a participar como Monitoras en los campamentos de verano que organizan los Ayuntamientos, o han sido las responsables en sus colegios de los alumnos más pequeños.

Con esta idea socialmente aceptada de tener a la mitad de la población, a las mujeres tengan la edad que tengan, al servicio y al cuidado gratuito de quien necesita atención en el país, se ha olvidado la profesionalización de los cuidados y las atenciones, se nos ha olvidado que hay personas cuyo medio de vida es dedicarse profesionalmente a suplir los espacios de cuidado y atención que queda fuera del alcance de las maestras y maestros en los colegios.

Las monitoras escolares son el colectivo más precario dentro de la educación tanto pública como privada, tanto como el servicio de limpieza. Ya no solo se ocupan de garantizar la armonía durante las horas de recreo de los menores, también han visto como sus funciones aumentan siendo también responsables de buena parte de las secretarías de los colegios.

Las responsabilidades no le pesan a nadie mientras se le reconozca su trabajo y dedicación, pero a este colectivo, mayoritariamente femenino, se le sigue considerando un servicio ajeno al desarrollo de la actividad educativa, siguen siendo externalizadas.

Y la externalización y subcontratación ya se sabe que no trae nada bueno: contratos a tiempo parcial de 8 a 20 horas semanales, contratos fijos discontinuos en el mejor de los casos -----(perdiendo retribuciones durante los meses de verano), sueldos de 400 euros al mes, llevarse trabajo a casa… con estas condiciones laborales siempre encontramos al mismo perfil de trabajador: mujeres.

A estas pésimas condiciones laborales en determinadas ocasiones se le suman desplazamientos, ya que les indican dos o más centros de trabajo. Son monitoras en dos colegios en distintas localidades, y cuyo tiempo en ir de uno a otro o gastos de transporte, no son ni retribuidos, ni agradecidos.

En Andalucía tras una batalla judicial se les reconoció como trabajadoras del Junta, pero siguen siendo fijas discontinuas. Y en la mayoría de comunidades trabajan con contratos temporales.

Existen razones, existe una realidad educativa en los centros escolares cuyas necesidades de cuidado y organización se alargan durante toda la jornada y durante todo el curso, por lo que no hay otra razón, más que precarizar a las mujeres trabajadoras, para no normalizar su jornada laboral y contratarlas durante todo el año.

Podemos ejemplificar con el ejemplo de una Monitora de Ocio y Tiempo libre, que ha estado más de cinco años a la atención de los campamentos de verano municipales de una ciudad del sur de la Comunidad de Madrid:

A mí en un campamento, en Asturias, me tocó en varias ocasiones sacar a los niños del agua porque los socorristas tenían otro turno y estaban a por uvas.

Por no hablar, que cuando acuestas a los niños, empiezan las reuniones, reuniones que se alargan hasta las tantas, duermes 6 horas y te levantas a preparar las duchas y los desayunos de los niños, las excursiones, etc.

Todo esto, con un contrato de voluntaria, y cuando te pagan algo, en negro. Esto para en concesiones de Administraciones Públicas.

Alguien que esté leyendo este artículo puede pensar que son condiciones precarias porque quien accede a este mercado laboral son mujeres sin estudios y sin idiomas, pues bien, estas algunas ofertas de empleo real de la plataforma InfoJobs:

MONITOR/A DE TIEMPO LIBRE PARA CASALES EN INGLÉS. Requisitos mínimos:

- Ser mayor de 18 años.

- Tener un mínimo de experiencia en el monitoraje de menores.

- Tener título de monitor

- Imprescindible tener una buena expresión oral en inglés.

MONITORES/AS CAMPAMENTO CAÑADA REAL. Requisitos mínimos:

- Ciclo Formativo Superior en Animación Sociocultural o Integración Social.

- Certificado de Manipulación de alimentos.

- Formación específica en ofimática y manejo de bases de datos.

- Experiencia demostrable de al menos 3 meses trabajando con Infancia en riesgo social.

- Formación especializada en Infancia en riesgo.

- Formación en el área de Ocio y Tiempo Libre.

La situación de estas mujeres, porque el 90% son mujeres, no ha mejorado en absoluto durante los últimos años. Se ha tomado como costumbre que trabajan dos horas al día desde septiembre a junio, que cuando no están en el colegio, friegan portales, y que en verano, la que puede, solicita la prestación por desempleo. Esta vida laboral les garantiza una pensión de miseria, tan pobre como ha sido su capacidad adquisitiva y posición social el resto de su vida.

Aida dos Santos

Politóloga por la Universidad Complutense de Madrid.