HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Un mundo atrapado entre la fobia y la adicción a las vacunas


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Los triunfos y el liderazgo indiscutible de Djokovic como tenista global y como primera figura del open de Australia, finalmente no han servido de nada para su utilización como bandera negacionista, además de poner en riesgo su carrera, al menos durante la pandemia, en el circuito internacional. Ha fracasado su pulso al Estado, a la ley sin privilegios y al control de la pandemia. Esas han sido las claves de su derrota.

Un nuevo fracaso del movimiento negacionista, cada vez más aislado en el ámbito internacional en los sectores de la extrema derecha, que ha puesto en evidencia su debilidad ante el empuje de la nueva ola de la pandemia y sobre todo por el avance incontestable de los efectos beneficiosos de la vacunación: en cuanto a la prevención del padecimiento de la enfermedad, y en particular de la enfermedad grave, del ingreso en el hospital, en las UCIs y del fallecimiento.

En las mismas fechas de la deportación de Djokovic, se ha producido la decisión de la EMA de no recomendar una cuarta dosis de la vacuna a los países más desarrollados, junto a la enésima llamada a rebato de la OMS para priorizar la vacunación de la primera dosis en los países empobrecidos.

Porque se podría decir, sin temor a exagerar, que a los sectores negacionista y antivacunas, ahora en regresión, se le han aparecido como aliados inesperados, de un lado la codicia de las compañías farmacéuticas productoras de las vacunas frente a la covid19, a las que no bastan los beneficios de más de setenta mil millones de dólares obtenidos en el año 2021, y de otro el acaparamiento nacionalista de nuevas dosis y con ello la adicción a la vacunación permanente por parte de los gobiernos de los países ricos.

El resultado es una vacunación desigual, tan peligrosa como vergonzosa, que con una media del sesenta por ciento con una dosis a escala global, supera el setenta y cuatro por ciento en Europa y Latinoamérica y ronda el setenta en Norteamérica y en Asia, mientras sin embago se mantiene aun muy por debajo, en apenas el quince por ciento con una dosis y del ocho por ciento con pauta completa en el continente africano.

Por el contrario, a partir de la aparición de Ómicron, lejos de volcarse en la vacunación en África para evitar en lo posible que se convierta en caldo de cultivo de nuevas variantes, los países ricos han trasformado sus dosis de refuerzo a inmunodeprimidos, personas mayores y con patologías de riesgo en la puesta en marcha de la revacunación con una tercera dosis.

Un refuerzo del nacionalismo vacunal que limita el abastecimiento para los países que todavía no han podido siquiera empezar a inmunizar a sus habitantes. Frente a todo ello, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reiterado que "es más importante que las vacunas anticovid lleguen a poblaciones que no han recibido aún el esquema completo, en lugar de aplicar nuevas dosis en naciones con altos niveles de inmunización".

En definitiva, la insuficiencia del programa covax encaminado a compartir las vacunas, la defensa cerrada de la propiedad intelectual por parte de las compañías farmacéuticas, a la par que el nacionalismo vacunal y la utilización de las vacunas como arma geopolítica están detrás de una situación que puede retrasar la vacunación en África y por ello dilatar el fin de la pandemia para más allá de 2023.

Daría la impresión de que, ante la nueva ola, los negacionistas unidos a sus opuestos, los defensores de la estrategia de la vacunación permanente, coinciden en dificultar la solución inteligente de la vacunación global frente a la pandemia.

No busquemos, como hasta ahora hemos hecho con la pobreza, las tópicas excusas de la corrupción institucional o de la desconfianza de las poblaciones de los países empobrecidos con respecto a las vacunas. Se trata de nuestra responsabilidad y de la de nuestros gobiernos.

Médico de formación, fue Coordinador General de Izquierda Unida hasta 2008, diputado por Asturias y Madrid en las Cortes Generales de 2000 a 2015.

Tu opinión importa. Deja un comentario...


Los comentarios que sumen serán aceptados, las críticas respetuosas serán aceptadas, las collejas con cariño serán aceptadas, pero los insultos o despropósitos manifiestamente falsos no serán aceptados. Muchas gracias.

Periodismo riguroso
y con valores sociales
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para continuar y garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy con tu apoyo, seguiremos trabajando por un periodismo libre de censuras!
Slider