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Las carencias digitales en Educación

Sin dudar que la pandemia está generando una crisis general en nuestro país, en realidad, lo que nos está mostrando son las muchas y grandes carencias que padecemos en distintos ámbitos. Como bien sabemos, una economía que se basa tanto en los servicios vinculados al turismo, la hostelería, etc., se está resintiendo precisamente por las características sanitarias de la crisis. Pero también hemos visto como las políticas de austeridad en sanidad nos están pasando factura, o la forma en la que se ha abordado la atención a los mayores no nos ha pasado factura, sino que ha provocado una tragedia, que es la principal de todas, y que no tiene paralelos en nuestra historia reciente.

¿Y en educación? Los recortes nos han mostrado un grave problema. Ahora mismo este país no puede garantizar una educación online, o semipresencial de calidad para todos los alumnos y alumnas. Una cosa es la improvisación de la pasada primavera donde había que buscar soluciones de emergencia, y donde equipos directivos, profesores, padres y alumnos fueron casi siempre por delante de las autoridades educativas, y otra muy distinta convertir la emergencia en lo habitual.

Pues bien, insistimos, ¿qué va a pasar con los alumnos de familias desfavorecidas si parte o todos sus aprendizajes tendrán que ser a través de medios digitales en sus domicilios?, pero, es más, ¿pueden las familias españolas donde no hay graves problemas económicos afrontar este reto digital?, ¿tendrán sus hijos equipos informáticos para poder conectarse, aprender y estudiar, y más cuando muchos adultos tendrán que seguir teletrabajando?, y ¿tendrán que seguir aportando los propios?

Pero hay otro problema añadido: ¿nuestros alumnos están realmente formados digitalmente para trabajar digitalmente, o solamente saben emplear las redes sociales? Hemos descubierto en el confinamiento que los conocidos como “nativos digitales” no son tan digitales como creíamos.

No podemos seguir improvisando, no podemos seguir sin atender las diferencias entre unos alumnos y otros en material digital, tanto en relación con la cuestión socioeconómica como con la puramente tecnológica, no podemos seguir buscando parches, o arbitrando solamente partidas extraordinarias de emergencia.

La pandemia nos ha enseñado en educación que no hemos hecho muchos deberes, y los realizados están bastante mal resueltos.