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Emilio Alonso Sarmiento

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

Transcendencia de la Revolución Francesa (VI)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Una Iglesia católica reconciliada, sería uno de los puntales del nuevo régimen napoleónico. El restablecimiento de la autoridad familiar sería el otro. La simpatía del nuevo régimen por los derechos del padre y de la propiedad privada, como base del orden social, se puso de manifiesto en los intentos por modificar, los cambios revolucionarios de la transmisión de la propiedad, mediante el testamento.

Transcendencia de la Revolución Francesa (V)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Mientras que muchas familias nobles, sobrevivieron a la Revolución, con sus tierras intactas, unas 12.500 – la mitad del total de familias – perdieron algunas tierras, y unas pocas las perdieron prácticamente todas. En total, aproximadamente una quinta parte de las tierras de la nobleza, cambiaron de manos. Hasta cierto punto, la pérdida de tierras y tributos fue compensado, por un aumento en los alquileres a los arrendatarios y aparceros. Pero los nobles ya no podían eludir, el pagar los mismos impuestos de los demás. Por otro lado, nada podía compensar a los nobles, por la pérdida de los derechos judiciales y de poder, o por la incalculable pérdida de prestigio y deferencia, causada por la práctica igualdad legal.

Transcendencia de la Revolución Francesa (IV)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Como consecuencia de la Revolución francesa, las ganancias del campesinado fueron más allá, de los beneficios más tangibles. La abolición del señorío, favoreció un cambio revolucionario en las relaciones sociales rurales, expresadas en la conducta política después de 1789. La autoridad social, que muchos nobles conservaron en la comunidad rural, estaba ahora basada en la estima personal, y en el poder económico directo sobre los subordinados, no ya en las pretensiones de deferencia, debidas a un orden superior. Posteriormente, tampoco se aceptó dócilmente a nivel local, el refuerzo de poder de los notables, impuesto por Napoleón.

Transcendencia de la Revolución Francesa (III)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

La conclusión de los historiadores “minimalistas”, sobre la transcendencia de la Revolución francesa, es que los pocos cambios que implantó en la política y en la sociedad francesa, no merecieron los sacrificios realizados. El terrible legado de la Revolución, según el historiador Simon Schama, fue la violenta e ingenua certeza, de que “relacionó el desencanto social con el cambio político”.

Transcendencia de la Revolución Francesa (II)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Indudablemente fueron muchos e importantes, los cambios que la Revolución francesa introdujo en los campos del gobierno, las ideas políticas y los recuerdos. Sin embargo los historiadores “minimalistas”, argumentan que los elementos básicos de la vida cotidiana, permanecieron prácticamente invariables.

Trascendencia de la Revolución Francesa (I)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Quizá demasiadas veces, las discusiones sobre las consecuencias de la Revolución francesa, ha quedado reducidas a juicios personales, acerca de si fue o no “algo bueno”. Lo que no es lo mismo, a mi parecer, que evaluar sus consecuencias, para el mundo en el que vivían los franceses en aquellos tiempos. Desde la Revolución, muchos historiadores han argumentado que, para bien o para mal, aquella alteró profundamente la mayoría de los aspectos de la vida en Francia. Sin embargo, en las últimas décadas, algunos estudiosos insisten, en que las consecuencias de la misma, fueron mínimas en lo que se refiere, a un verdadero cambio social. François Furet, por ejemplo, argumentaba que hasta bien entrado el siglo XIX, la sociedad francesa permaneció prácticamente igual, que bajo el Antiguo Régimen. Según sus razonamientos, hasta que Francia no pasó por su propia revolución industrial, en la década de 1830, las pautas de trabajo y de vida cotidiana, eran muy similares a las de antes de la Revolución.

Los visigodos. El arrianismo (Y III)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Desde el punto de vista religioso, las diferencias entre arrianismo y catolicismo, que se centraban en la cuestión de la igualdad y la coeternidad de las tres personas de la Trinidad, a muchos nos puede parecer poco consistente.

Los Godos. El arrianismo (II)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Se atribuye la conversión de los godos al arrianismo, ya en el siglo IV, a la obra de un sacerdote de su mismo origen, Wulfila, quien para llevar a cabo su misión, se molestó en traducir la Biblia a su lengua, el gótico, prueba incuestionable para algunos historiadores, de la conversión masiva de ese pueblo, cuando estaban asentados entre el Danubio, el Dniéster, y el mar Negro. La base argumental de los documentos, era la constatación de la existencia de cristianos huidos a esas regiones, durante las persecuciones de los emperadores romanos del siglo III, lo que habría preparado el ambiente, para la conversión de los godos y otros germanos. Además hay otras fuentes (Somozeno, Sócrates…) donde se notifica la presencia de prisioneros cristianos – principalmente clérigos de Capadocia, capturados en las incursiones godas, en esas regiones – que gozaban de gran respeto entre los bárbaros por su santidad – es decir, su conducta – y por las curaciones y milagros que realizaban.

Los Godos. El arrianismo (I)

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El arrianismo fue el resultado de una lucha, entre la tradición ortodoxa (o católica), que creía en la deificación de Jesucristo, y la tradición monoteísta, que la iglesia había heredado del judaísmo, que lo negaba. Según los arrianos, Cristo como hijo de Dios, no era divino, sino que, como el resto de los hombres, había sido creado por Dios Padre.

Afganistán. La ocupación soviética (II)

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La justificación del Kremlin, que argumentaba que la invasión de Afganistán, se había llevado a cabo, para proteger a ese país de una agresión extranjera, se demostró rápidamente falsa y, por el contrario, enseguida se apreció claramente, la instauración de un régimen que favorecía los intereses soviéticos. Siguiendo el ejemplo, desarrollado medio siglo antes en sus repúblicas de Asia Central, Moscú impulsó una política de sovietización de la sociedad afgana: el sistema educativo y los servicios públicos y sociales, adoptaron el modelo soviético. Y las instituciones, ya fueran culturales o políticas, estaban bajo control del ocupante. El adoctrinamiento se iniciaba en la escuela, continuaba en la universidad y, en ambos casos, alumnos y profesores, estaban sometidos a vigilancia política. El ruso desplazó al inglés, como primera lengua extranjera de la enseñanza. Los estudios de Humanidades, vieron incorporados cursos sobre historia del comunismo. Y la literatura mundial, se dedicó exclusivamente al estudio de textos de Marx, Lenin, Castro, y destacados escritores comunistas europeos y latinoamericanos. Los departamentos de lengua rusa y española (castellano), esta última enseñada por profesores cubanos, se vieron favorecidos, y ambos idiomas se convirtieron en obligatorios.

Afganistán. La ocupación soviética (I)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

La invasión soviética de Afganistán a finales de 1979, estuvo acompañada, como no podía ser menos, de cambios políticos importantes, en el seno del régimen comunista afgano. Una vez eliminado Hafizullah Amin, Moscú impuso a Babrak Karmal, como Presidente del Consejo Revolucionario, convirtiéndose de ese modo, en el nuevo Jefe del Estado de la República Democrática de Afganistán. Asimismo, fue designado primer ministro y secretario general del Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA). Con la elección de Karmal, reapareció el faccionalismo característico del PDPA: Karmal era el principal dirigente del Parcham, grupo que dominaba el poder en detrimento del Khalq. A pesar de los intentos soviéticos, de restablecer la unidad en el PDPA, los ajustes de cuentas, entre las dos facciones del mismo, continuaron. Y las purgas de oficiales del ejército y de miembros del partido, vinculados al Khalq, fueron una constante después de diciembre de 1979.

¿Añoranza de la Rus de Kiev?

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

La Rus de Kiev (en antiguo eslavo oriental: Кꙑ́ѥвьска Ру́сь; romanización: Kýievska Rus) fue una federación de tribus eslavas orientales, desde finales del siglo IX hasta mediados del XIII, regida por la dinastía rúrika. Alcanzó su extensión máxima a mediados del siglo XI, cuando se extendía desde el mar Báltico en el norte, hasta el mar Negro en el sur, y desde las cabeceras del Vístula en el oeste, hasta la península de Tamán en el este, ​ y abarcaba a la mayoría de las tribus eslavas orientales. ​

Virginia Woolf. “Al faro”. Y yo.

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Mi enamoramiento con la obra de Virginia Woolf, data de mi juventud. Bueno, para ser exactos, de mis 44 años. Pero hoy, a los casi 80, las personas cuarentonas, me parecen unas jovencitas. El 24 de octubre de 1986, un día en que la sesión del Congreso de los Diputados, había terminado extrañamente pronto, volvía a mi apartamento en Martín de los Heros, a pie por la Gran Vía. Cuando pasé frente a Espasa Calpe, La Casa del Libro, no pude resistirme, como siempre me pasaba, a entrar para rebuscar entre los libros. Ese día me topé, con “Al faro”, de cuya autora ya había oído hablar (y cuya traductora es mi también querida Carmiña Martín Gaite). Me lo compré y me enamoré.Y hasta hoy.

  • Publicado en Cultura

El primer amor

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Un hermoso pueblito en un pequeño valle abierto al oeste, rodeado de montañas abrigadas por espesos encinares. Dos grandes iglesias, un viejo palacio real, dos hostales, y una ermita allá en lo alto. Un muy incipiente turismo, una tradición de albergar a ilustres visitantes: pintores, músicos, escritores… Una no muy nutrida colonia de veraneantes.

La Revolución Francesa. El Directorio

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

La sociedad francesa del Directorio, liberada ya del Terror y de las sangrientas ensoñaciones del año II, dejó aparecer la inmensa sedimentación revolucionaria, que definiría ya los rasgos modernos del siguiente siglo.

Las fuentes históricas afganas (Y III)

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Visto con perspectiva, el reinado de Sha Shuja marcó el fin de una era y el comienzo de otra. A pesar de sus muchos y costosos fracasos, la Primera Guerra Anglo-Afgana 1839-1842, tuvo consecuencias importantes y duraderas. Para los británicos, creó una frontera estable. En pocos años se anexionaron el Punyab del Kalsa sij, y las tierras del bajo Indo, antes gobernadas por los emires del Sind. Pero aprendieron la lección, de que Peshawar debía permanecer como frontera noroccidental del Raj.

Las fuentes históricas afganas (II)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

A pesar de que todas las fuentes afganas, que he citado en mi anterior artículo, son bien conocidas (al menos la mayoría de ellas) por los historiadores afganos que hablan el persa dari, que las utilizaron en sus obras de corte nacionalista, entre las décadas de 1950 y 1970, es más que sorprendente que los historiadores anglófonos – al menos hasta donde llega mi información – nunca las hayan tenido en cuenta, y que ninguna de ellas – al menos hasta hace poco –esté traducida al inglés.

Las fuentes históricas afganas (I)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

A pesar de la enorme importancia estratégica de Afganistán, son pocos, a día de hoy, los ensayos históricos de calidad sobre el mismo. Mientras que los acontecimientos, de la Primera Guerra Anglo-Afgana, han sido relatados en múltiples ocasiones y en diversos formatos, ni siquiera las publicaciones académicas más especializadas, se han nutrido de las propias fuentes afganas, de principios del siglo XIX, o de las de la resistencia afgana anticolonial. Testimonios contemporáneos que permiten analizar las invasiones posteriores (rusa y americana) en clave interna.

Robespierre, ¿quién fue en realidad?

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

¿Fue Robespierre el primer dictador moderno, inhumano, fanático, un obseso que utilizó el poder político, para tratar de imponer un ideal rígido de una tierra de “virtudes espartanas? ¿O fue un abnegado visionario y con principios, el gran mártir revolucionario, que consiguió conducir a la Revolución Francesa y a la República a un puerto seguro, ante los abrumadores reveses militares? ¿Fueron las restricciones de las libertades individuales, y las detenciones y ejecuciones masivas de la época del “Terror” (1793-1794) el precio que hubo que pagar para salvar la Revolución? ¿O fue ese año, un periodo espantoso de muertes, encarcelamientos y privaciones innecesarias?

El Entusiasmo

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

El hombre civilizado se distingue del salvaje, principalmente por la “prudencia” o, para emplear un término más amplio, por la “previsión”. Esta dispuesto a sufrir penas momentáneas, para obtener placeres futuros, incluso aunque estos sean muy lejanos. La verdadera “previsión” no sólo aparece, cuando el hombre obra sin que ningún impulso lo dirija, sino porque su razón le aconseja que en el porvenir, sacará más provecho así. Pero la civilización contrarresta el impulso, no sólo por la previsión, que sería un freno voluntario, sino también por la ley, la moral y la religión.

  • Publicado en Opinión

La estabilidad de la circunstancia, de la conyuntura

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Hace tiempo en un artículo “El sustrato carlista”, recordaba algo que había escrito Jordi Gracia en la prensa: “El ‘imperio de la coyunturalidad’ sigue vigente y nada es, todavía, ni fatal ni irreversible”. Tanto “coyuntura”, como “circunstancia”, “fatal”, e “irreversible” son conceptos muy relacionados, con mi concepción heracliana de la Historia como algo siempre fluyente, nunca estático ni fijado a perpetuidad.

  • Publicado en Opinión

La felicidad

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

"Anoche cuando dormía soñé ¡bendita ilusión! que una fontana fluía dentro de mi corazón". Antonio Machado

Pero yo aún no dormía cuando hace dos noches, leyendo unos textos de Spinoza, experimenté unos minutos casi de éxtasis. Tranquilos, no levité, estoy seguro de que mi cuerpo, permaneció siempre pegado a la cama. Pero sí creo, como alguien ya adelantó, que la felicidad se compone de minutos discontinuos de exaltación, como esos que experimenté. Y en El País, Winston Manrique Sabogal nos reseñó en su día tres libros, que tratan de todo eso.

  • Publicado en Opinión

A vueltas con la transición

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Por experiencia propia, sé lo difícil que es transmitir a quienes no vivieron los largos años del franquismo, la euforia que se desató en las primeras elecciones auténticamente democráticas. Por fin votar de verdad, escuchar en campaña algo tan simple como los acordes de “La Internacional”, tener un Parlamento homologable, con todos los requisitos exigibles a las democracias representativas.

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Escepticismo y gusto refinado (Cultivar las artes liberales)

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

En 1742 David Hume publicó un segundo volumen de ensayos, entre los que cabe destacar: “El epicúreo”, “El estoico”, “El platónico” y “El escéptico”. Los ensayos sospesan con viveza los alicientes y defectos, de cuatro concepciones de la buena vida: la vida del placer, de la virtud, de la devoción religiosa y del escepticismo. El ensayo sobre la vida escéptica, es más largo que los otros tres juntos, seguramente porque es el que despierta más afinidad en Hume. Aunque el escepticismo se asocia frecuentemente al nihilismo y la insensibilidad, Hume sugiere que en realidad tiende a la paz interior, la humildad intelectual y al afán por hacerse cada vez más preguntas. El ensayo también indaga en el método para alcanzar la moderación, el equilibrio y el humanismo de los escépticos, para lo cual recomienda “prestar especial atención a las ciencias y a las artes liberales”.

  • Publicado en Opinión
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