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EL PERIÓDICO
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J. Guillermo Fouce Fernández

Doctor en psicología, presidente de la Fundación Psicología sin Fronteras, vocal del colegio oficial de psicólogos de Madrid en intervención social y emergencias. Trabaja en la actualidad en el Ayuntamiento de Getafe en el área de salud, consumo y adicciones, con más de 15 años de experiencia docente en diferentes universidades y con varios libros y artículos.

Esperanza en tiempos de incertidumbre y crisis

Vivimos hoy tiempos de crisis, de permanente incertidumbre, sin que tengamos claro la salida a esta situación. Una de las mayores dificultades a abordar tiene que ver precisamente con la ausencia de un plan de respuesta claro, de un plan de acción con respecto a lo que tenemos delante. ¿Cómo responder?, ¿cuándo terminará la crisis?, ¿cómo terminará?, ¿volveremos a la antigua normalidad o ya nada será igual?, ¿habrá vacuna o tratamiento?, ¿a qué nos estamos enfrentando?

Tiempos de incertidumbre

Uno de los elementos más difíciles de abordar y a los que responder en nuestra vida tiene que ver con la incertidumbre, quizá la peor situación ligada al estrés como vienen señalando todas las investigaciones clásicas y modernas, es lo que se conoce como indefensión aprendida ligada a la incertidumbre, ya en las investigaciones de Seligman las ratas quedaban paralizadas ante descargas eléctricas aleatorias sin una pauta de respuesta en la peor de las respuestas posibles.

  • Publicado en OPINIÓN

El riesgo de reducir la explicación de la realidad a variables individuales    

Con cierta frecuencia interpretamos la realidad reduciéndola para tratar de hacerla asequible y comprensible, manejable a nuestro entendimiento y solemos recurrir a reducir su comprensión a elementos sencillos lo que es un sesgo reiterado y que, con frecuencia complica las cosas, nos lleva a conclusiones erróneas e incluso nos puede llevar a cometer importantes errores e injusticias.

Estas interpretaciones frecuentes se ven hoy incentivadas por una forma de ver la realidad muy de acuerdo con el neoliberalismo moderno que es mucho más que una propuesta de sistema económico y se centra especialmente en construir marcos de interpretación de la realidad que sean favorables a un mundo de competencia continuada y sin freno en todos los ámbitos de la vida.

De esta manera se plantea que todo empieza y termina en el individuo y que el principal de los problemas tiene que ver con cómo el afronta las cosas y que se puede cambiar la forma de ver las cosas y entonces cambian las cosas, en este terreno se culpa a la persona de su vulnerabilidad o de sus necesidades o de sus problemas, parece que es el único universo de explicación y de realidad. Un terreno y una forma de ver las cosas tan reduccionista como peligrosa pues re victimiza a la persona sobrecargándola de responsabilidades que no le corresponden.

Hay un contexto, hay una realidad que muchas veces es injusta, y responder a ella no puede ser quedarse en cambiar la forma de ver las cosas para llevarlo mejor o auto responsabilizarse de lo que ocurre porque las cosas son, primero mucho más complejas y, en segundo lugar, mucho más injustas que esta visión. Hay que cambiar los contextos y poner el foco en que muchas veces la responsabilidad de lo que ocurre está en un contexto, lo enfermo no es el sujeto sino su contexto y lo que hay que tratar es precisamente ese entorno y no a la persona que es víctima de lo que le rodea. De nada sirve sonreír o ver la realidad desde una perspectiva más amable si la realidad es injusta.

A veces da la impresión que es hasta una burla de las personas y su sufrimiento; es como si les dijésemos: te están explotando, pero sonríe y cambia tu actitud, acepta y ve las cosas de otra manera como una oportunidad o me despiden y eso es una oportunidad de cambio.

No, las cosas no se explican solo por elementos psicológicos o individuales, el sujeto siempre está en un contexto, y es el contexto el que explica en gran parte que le pasa, cuando diagnosticamos o establecemos que cosas hay que cambiar hay que hablar de las personas, sí por supuesto, y contar con ellas, pero también de las circunstancias y los elementos que las rodean o estaremos una y otra vez cayendo no solo en sesgos de interpretación sino también y, además en situaciones tremendamente injustas que buscan legitimar la desigualdad, y que las victimas asuman pasivamente y con indolencia lo que les ocurre para que no se rebelen y las cosas cambien; lo mismo que ocurre cuando se habla de que cada uno sea su propio sindicato o su propio partido.

  • Publicado en OPINIÓN

Sobre la responsabilidad y las medidas de prevención del virus

Estos dias estamos viviendo reiteradamente situaciones de irresponsabilidad repetida que nos pueden llevar a un rebrote que eche por tierra todo lo conseguido hasta la fecha en la lucha contra el virus; cabria preguntarse porque se estan produciendo estas circunstancias desde el punto de vista psicosocial, si bien entender no significa justificar, puede servirnos para abordar estrategias de respuesta que reviertan la situación.

Vacaciones en la nueva normalidad o anormalidad post covid

Llegan las vacaciones, pero como tantas otras cosas ya nada es igual, tampoco las vacaciones serán iguales, porque vienen cambiadas y exigiendo que nos adaptemos necesariamente a las nuevas realidades, que mucho me temo vinieron para quedarse con nosotros para bien y para mal.

Normalidad, anormalidad o nueva normalidad

El lenguaje es, sin duda, un elemento fundamental para configurar la realidad y enmarcarla, lo que determina la mayor parte de las respuestas; es tan importante, que desde hace años en el estudio de los movimientos sociales o de las configuraciones de valores políticos sabemos que es el elemento central; también lo saben movimientos sociales desde el célebre lema de lo privado es político del movimiento feminista, que centraba la atención en “politizar” y hacer problema colectivo y de todos lo que antes se trataba de recluir a la familia o la situación personal.

Una vida digna sin dejar a nadie atrás: el ingreso mínimo vital

Con la aprobación del conocido como Ingreso mínimo vital, España da un paso adelante en una materia que sigue estando pendiente de resolver, como constatan todos los datos que conocemos y como señalo también, por ejemplo, el último informe del relator de la ONU en su informe sobre la situación de la desigualdad en nuestro país.

Tras el confinamiento nada será igual

El virus lo cambio todo y la adaptación a lo que supone el post virus será complicada, sin duda; uno de los primeros problemas y quizá el más importante a abordar es que quedan muchos espacios de incertidumbre que siempre son la situación más complicada de abordar porque, no saber a qué nos podemos enfrentar y no tener un plan de respuesta es la peor de las situaciones posibles, ya que supone manejarse en un terreno de incertidumbre siempre difícil de gestionar. No tener un plan de acción o respuesta es el peor de los escenarios.

Responsabilidad social y colectiva en desescalada

Tras un largo periodo de confinamiento inédito y sin ninguna situación comparable con muchas situaciones de incertidumbre, crisis y cambio aún pendientes, empezamos a salir del mismo con bastantes riesgos nuevos que están hoy haciéndose presentes; el primero de ellos es ,a mi juicio, la irresponsable llamada a las vísceras, el odio y el miedo que usan los traficantes del miedo para los que valen cualquier bulo, mentira o montaje en pro de conseguir sus objetivos de sembrar el odio, pasar facturas y conseguir cambios de régimen por las redes y no por las urnas, un reto que hay que abordar sí o sí porque el virus del miedo se expande y a la crisis sanitaria y económica puede venirle añadida una crisis global de la democracia, global por personajes que no creen en la democracia, léase Trump, Bolsonaro, Fini, Le Pen o VOX en España.

¿Quien sufre más con el confinamiento y la pandemia?

Ante esta interesante pregunta quiero hoy ampliar el foco de reflexión y la mirada, la salud y la afección de cualquier enfermedad en nuestra salud depende siempre de determinantes sociales, de elementos externos al propio cuerpo y sus condiciones y siempre, aunque con frecuencia olvidamos o minusvaloramos esta máxima o la ignoramos, son los más vulnerables los que más sufren y más padecen porque a la posibilidad de enfermar le suman otras cargas añadidas que empeoran su situación.

Pensando en positivo sobre el virus

Estamos en una situación de crisis global, una pandemia mundial que está causando muchas muertes y un cambio mundial en nuestras formas de vivir y de resultados aún por vislumbrar. Pero, en medio de todos estos elementos negativos que solemos recibir constantemente en todos los medios de comunicación día y noche, podemos también intentar encontrar algunos elementos positivos sobre los que pensar y reflexionar.

Las víctimas y su dolor

EL DOLOR NO SE CURA CON EL TIEMPO, SI HAY UNA INJUSTICIA EL TIEMPO AGRAVA EL DOLOR.

Uno de los argumentos que suelen usar los que pretenden parar cualquier política de recuperación de la memoria histórica se basa en jugar, sin ningún conocimiento, con el dolor de las víctimas, planteando que hablar de estas situaciones o volver a ellas lo que hace es reabrir heridas, pero este pseudo argumento no tiene ninguna base ni fundamento, siendo simplemente una manipulación intencionada y cruel de la realidad.

La era del miedoceno

Así describía el genial humorista e historiador Forges nuestro tiempo, cuando objetivamente tenemos los mejores índices de seguridad que nunca antes se conocieron, encontramos también las mayores sensaciones de miedo e inseguridad, de incertidumbre.

El funcionamiento de los rumores en una epidemia como el coronavirus

Desde la psicología social sabemos que los rumores son un arma poderosa que funciona de manera autónoma y que tiene su propio recorrido. La conocida como ley del rumor señala dos factores importantes para la difusión de un rumor: la incertidumbre y la importancia de la información, a más importancia y a más incertidumbre más posibilidad hay de que un rumor surja, se expanda y tome fuerza.

Romper las ataduras para vivir mejor y elegir como morir

Uno de los retos pendientes en nuestra sociedad tiene que ver con enfrentarnos a la muerte, hablar de ella, imaginarla, romper las ataduras y miedos que nos llevan a no pensar en ella, romper con la tanatofobia. Todos vamos a morir y sería bueno pensar en esta realidad para vivirla con naturalidad y con un mayor ajuste a lo que queremos y podemos elegir, porque solo así podremos vivir mejor y morir como deseamos.

El objetivo es meter miedo y romper el consenso educativo: No al pin parental

Las tres derechas extremas que nos está tocando vivir y sufrir hoy en España estan revueltas porque como siempre que pierden lo que consideran que es suyo, es decir, el poder, reaccionan sin asumir la derrota, generando polémicas espúreas y bronca,. En este momento además, se junta el discurso del miedo, que es su discurso de cabecera. Se trata de encajar la realidad en sus ideas y miedos, aunque los datos objetivos desmientan el relato que nos quieren plantear; así,  aunque no hay un conflicto educativo en nuestro país sobre los contenidos que se imparten en las aulas y los problemas educativos son otros y variados, hay que crear falsas polémicas que apoyen el discurso del miedo y el planteamiento de que se está adoctrinando en las aulas.

El juego patológico como adicción a la que responder

En los últimos tiempos, y ante la proliferación de casas de apuestas, anuncios y negocios ligados al juego que se han ido multiplicando en locales en nuestros pueblos y ciudades, parece que se empieza a tomar conciencia de un problema que va en aumento cen nuestras sociedades, y que se ve afectado entre otras cuestiones por la situación de crisis permanente.

Tila, mucha tila y un poco de cultura democrática para las tres derechas

Con frecuencia se debate en psicología política y en sociología qué queda en este país del franquismo, del denominado franquismo sociológico tras 40 años de larga dictadura, como bien conoce uno de los que suenan para ministro, una de las mejores cabezas de este país, Manuel Castell. Hoy podemos responder a estas cuestiones con mayor claridad, una vez que la crisis de un PP, sumido en la corrupción de la Gurtel, los sobres y sus Bárcenas y Aguirres, dejó libre a la extrema derecha que siempre anidó en el PP para, además eliminar complejos y apariencias, construir un discurso y unas políticas de rechazo claro al inmigrante, a las mujeres o de reivindicación del franquismo, sumándose y conectando con la era global del miedo que representa como fenómeno mundial Trump, Bolsonaro, Lepen o Fini, entre otros.

La diferencia no es enfermedad y no se puede patologizar

Desde tiempos atrás, quizá con Foucault como uno de los autores que más brillantemente lo analizó, sabemos que la salud mental es o puede ser un instrumento de control social y que puede servir como instrumento también de represión y estigmatización, recluyendo a los disidentes o a los diferentes en espacios de sanción social que persigan la diferencia.

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Cuando nos pretenden cambiar la ciudadanía por el consumo

En nuestras modernas sociedades neoliberales con mucha frecuencia se nos lleva presentando como en un juego de trileros el cambio de modelo para que los ciudadanos dejen de ser considerados como tales y solo sean importantes y considerados en su condición de consumidores, algo que necesita el sistema capitalista y consumista para poder sobre vivir, creando necesidades superfluas constantemente.  

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Por ellas, por todos: No a la lacra de la violencia de género

Para empezar cabe decir que hoy toca volver a combatir rumores y nuevas ideas machistas y misóginas que pretenden distorsionar la realidad y que volvamos al pasado: hay violencia contra las mujeres con cifras intolerables, y no es cualquier violencia ni puede tratarse como otras violencias ni es violencia intrafamiliar porque de serlo supondría volver a plantear que la violencia de género sea algo que pretenda arreglarse de las puertas de la casa para dentro. Justo lo contrario a lo que logró una de las grandes máximas del feminismo y la igualdad: lo supuestamente privado y familiar es y debe ser político, un asunto de todos, un asunto público con raíces en lo común que debe tener respuestas legislativas y políticas.

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