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¿Qué es un hikikomori?


(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Este término japonés se refiere a personas, a menudo jóvenes, que no salen de sus habitaciones durante semanas, meses o incluso años. Son invisibles. Y esa es su principal característica. En España, el fenómeno de los hikikomori sigue siendo muy desconocido. Esta palabra, que puede traducirse como "enclaustrarse", designa a los reclusos sociales, esas personas, casi siempre jóvenes, que ya no salen de su habitación, aislándose del resto del mundo durante semanas, meses o incluso años. Para los psiquiatras, esta enfermedad sigue siendo un enigma.

Nunca es fácil definir un trastorno mental. Lo mismo ocurre con los hikikomori. Ser un hikikomori es haber estado encerrado en tu habitación durante más de seis meses. No hablamos de personas que se encierren o asilen para meditar, estamos hablando de problemas psiquiátricos. Hay casos extremos, se ha visto a jóvenes que no quieren salir a la calle y utilizan botellas para hacer sus necesidades. El caso realmente extremo es estar encerrado en la oscuridad, con la bandeja de la comida delante de la habitación", esto sucede no solo en Japón, sucede en España. Obviamente la pandemia ha disparado este trastorno.

En ocasiones, y tras la pandemia, es toda la familia la que se ve afectada. Los psiquiatras hablan de 'doble hikikomori', lo que significa que cuando tienes un hijo en esta situación, sufres enormemente, y hay una cierta vergüenza social por no poder contar a los demás lo que tu hijo está haciendo, en qué se está convirtiendo. El joven se encierra, y la familia se encierra. La familia también está en retraimiento social. Y ya no quiere quedar con los amigos, ver a la gente, porque se avergüenza de esta situación. Es esta vergüenza, además, la que está en el corazón de este sufrimiento familiar.

La consecuencia es que los hikikomori son, por definición, difíciles de alcanzar y de abordar. Los trabajos online, los teletrabajos, los informáticos, los trabajos de youtuber y otros favorecen este trastorno. Hay una gran cantidad de jóvenes que no tienen experiencia laboral, ni empleo, ni formación y por tanto son potencialmente candidatos a este trastorno. Imaginamos que hay muchos hikikomori entre ellos que ni lo saben. Extranjeros que viven solos…

Se han registrado casos en África, Asia y Estados Unidos, es en Japón donde son más numerosos. Parece que es un fenómeno tal que hay más de un millón de hikikomori y se reconoce como una enfermedad. Ciertamente con el envejecimiento de la población, obviamente hay hikikomori que envejecen, que a veces se encierran en torno a los 50-60 años, y que pueden morir solos. Se les llama los muertos solitarios.

Si los hikikomori aparecieron en Japón, no es por casualidad. Es una sociedad muy dura, en cuanto te desvías del camino que han elegido tus padres, tienes problemas con las enormes presiones sociales y familiares, pero esto no solo sucede en Japón, en España también los padres y la propia sociedad es dura con los jóvenes, es dura con los ancianos, es dura con todos. Nadie se ocupa del vecino. Como consecuencia muchos ancianos y jóvenes –que en esto comparten situación- se deprimen por completo, incluso se queman mucho.

Y el problema se está extendiendo a todos los países. Los sociólogos y antropólogos dicen que es un malestar contemporáneo que puede ser el resultado de una presión bastante fuerte sobre los jóvenes, con mucha presión para triunfar y rendir, que algunos jóvenes no pueden soportar. Hoy en día, la gente se encierra fácilmente en una habitación, que sus padres ponen a su disposición. La llegada de la tecnología digital supuso un cambio en los hábitos de todos. Estos jóvenes, no son necesariamente adictos a los videojuegos. Pero a menudo tienen esta habitación individual, y su ordenador. Les permite estar en contacto con el mundo. Algunos de ellos leen mucho, por ejemplo, o son expertos en geopolítica. Son jóvenes inteligentes, informados y cultos que tienen esta ventana al mundo. Para las personas mayores, el origen suele ser un problema físico, una enfermedad, no hay ascensor, causas fisiológicas y causas instrumentales. El mal o el trastorno se centra en los jóvenes, pero ha existido siempre en muchos grupos sociales.

Ser hikikomori esconde a menudo otro malestar. "Detrás puede haber multitud de cosas, traumas, duelos, una separación difícil de aceptar, acoso escolar, abusos sexuales. También puede haber una enfermedad psiquiátrica detrás. Se puede detectar esquizofrenia, depresión grave y psicosis. Siempre hay algo oculto. Hay que tener mucho cuidado cuando tienes adolescentes que tienden a encerrarse en sí mismos. No es normal pasar semanas, meses, encerrado, y sólo comer con una bandeja de comida delante de la puerta.

Es importante que las familias se observen los unos a los otros. Se trata de detectar estos casos lo más pronto posible. Si un joven adolescente no sale de su habitación durante varias semanas, debe ser visto. Sabemos que los médicos están equipados y son competentes para detectar este malestar, por tanto, no desestimemos la autosuficiencia y “libertad” que otorgamos a nuestros jóvenes, porque un día descubrimos que ese mundo apoyado por el Instagram y otras redes, enmascara esta patología tan común y poco conocida hoy.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.

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