HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

La derecha tiene un problema con la salud pública y con la verdad


(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

En los últimos días se había aprobado por unanimidad en el Consejo Interterritorial del SNS la estrategia de salud cardiovascular, que entre otras medidas preventivas recomienda favorecer la dieta mediterránea, con la lógica salvedad de las bebidas alcohólicas, ya que éstas son responsables entre otras patologías, también de las enfermedades cardiovasculares.

La estrategia parte de los datos más frecuentes de ingreso hospitalario, de la amplia morbilidad. 122.466 fallecidos en 2017 por esta causa, un 28,8% debido a enfermedades del sistema circulatorio, un 26,7% a tumores y un 12,2% a enfermedades del sistema respiratorio. Por eso esta estrategia se propone "evitar los factores de riesgo como la alimentación no saludable, el sedentarismo, el con- sumo de tabaco y de alcohol".

Sin embargo, ha bastado con el bulo de un conocido medio de comunicación conservador para que el resto de los medios de similar orientación conservadora o sensacionalista, hayan reproducido la noticia falsa como un hecho cierto convirtiendo dicha referencia en el texto, con carácter de recomendación, en una inexistente prohibición del vino y la cerveza dentro de los menús del día que ofrece la hostelería.

A continuación, incluso una vez se ha producido el desmentido de la noticia por parte de las autoridades sanitarias, las radios y las televisiones no han tenido más que hacer la tópica ronda de preguntas a los hosteleros como supuestamente afectados por la inexistente prohibición, para que en un caldo de cultivo favorable, la referencia científica al vino como producto al margen de la dieta mediterránea, se haya convertido en un nuevo ejemplo de intromisión inaceptable en la libertad del típico autoritarismo socialcomunista y por tanto en un nuevo escándalo.

Algo similar a lo ocurrido en su momento con a la manipulación de la recomendación de reducir el consumo de carne roja en la dieta y más tarde debate preelectoral  de las macrogranjas en Castilla y León convertido en el bulo de una inexistente campaña del Ministerio de Consumo contra la ganadería de carne, aunque esta vez llevado hasta el límite del esperpento. Una evidencia más sobre el papel activo de algunos medios de comunicación tradicionales, particularmente conservadores, en la publicación de bulos y la construcción de una realidad inventada que los sitúa al nivel de credibilidad y con similar papel de trolls al que le habíamos reservado a las noticias falsas de las redes sociales.

Con todo esto, se trata de contribuir al relato distópico de la derecha política, que consiste fundamentalmente en recrearse en la agitación del malestar y en promover una imagen falsa de una España en ruinas, poco menos que al borde de la catástrofe. Lo han hecho desde el inicio de la moción de censura y con la puesta en marcha del gobierno de coalición, luego lo han reforzado aprovechando el drama de la pandemia y al final con las consecuencias económicas de la guerra, llevándolo hoy hasta el esperpento con la supuesta prohibición del alcohol. Todo ello para agitar el malestar y contribuir a empañar la recuperación del empleo, la mejora de su calidad y las primeras señales de recuperación.

Como parte de su habitual campaña de imagen, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha actuado como propagandista del bulo, dándolo a priori por cierto y amplificándolo a través de sus redes sociales. Tampoco es algo nuevo en el gobierno de la Comunidad de Madrid y su peculiar concepto de la lealtad autonómica, en que inicialmente vota la estrategia con el resto de los gobiernos y al mismo tiempo combate su falsificación hasta el escándalo, para luego recomendar la  supresión del párrafo en aras de la claridad y la tranquilidad pública provocando con ello la división entre las CCAA. En definitiva, la estrategia del todo vale y el cuanto peor mejor frente al que unos dicen es el peor gobierno de la democracia, mientras que para otros, la ultraderecha, puestos a exagerar es el peor de la reciente historia de España.

Por otra parte, la manipulación conservadora de las medidas de salud pública tampoco es ninguna novedad. Debe ser que lo público siempre les suena mal y los pone a la defensiva. Así, la derecha siempre se ha situado frente a las medidas de salud pública con el argumento de la economía y de la libertad. Hace más de un siglo ya los hosteleros y los medios conservadores negaban la epidemia de cólera en época de Benito Pérez Galdós y más tarde a principios del siglo XX en muchas ciudades de España calificaban las medidas frente a la pandemia de gripe de dictadura sanitaria.

Pero no es necesario remontarse tan atras. En este siglo y ya en democracia lo ha hecho frente a las leyes de prevención del tabaquismo con respecto a las reformas de 2005 y 2010, liderados no por casualidad por Esperanza Aguirre en la rebelión de Madrid contra la protección de los fumadores pasivos y la consiguiente prohibición de fumar en espacios públicos cerrados, profetizando la también una ruina de la hostelería que tampoco se produjo. Luego sería el propio José María Aznar el que podría en cuestión las recomendaciones de moderar la ingesta de alcohol.

Lo mismo ha hecho su sucesora a lo largo de toda la pandemia de la covid19, poniendo en cuestión el confinamiento y las medidas restrictivas del gobierno central, de la mano de la ultraderecha, también en nombre de la libertad de consumir y de nuevo con la amenaza de la ruina.

Al final toda la noticia ha resultado ser de principio a fin un bulo, pero ni los medios de comunicación que la construyeron ni los que la amplificaron ni los políticos que como Díaz Ayuso les dieron credibilidad han salido a rectificar públicamente. Muy por el contrario, se han ratificado en el bulo, atribuyendo la rectificación al propio gobierno.

Al final, si el río suena es que agua lleva, calumnia que algo queda y si el gobierno lo cambia es que algo habría. Se cierra el círculo del peor gobierno que primero se entromete como autoritario y luego rectifica como un gobierno débil. Una cosa y su contrario. Todo vale.

 

Médico de formación, fue Coordinador General de Izquierda Unida hasta 2008, diputado por Asturias y Madrid en las Cortes Generales de 2000 a 2015.

Tu opinión importa. Deja un comentario...


Los comentarios que sumen serán aceptados, las críticas respetuosas serán aceptadas, las collejas con cariño serán aceptadas, pero los insultos o despropósitos manifiestamente falsos no serán aceptados. Muchas gracias.

Periodismo riguroso
y con valores sociales
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para continuar y garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy con tu apoyo, seguiremos trabajando por un periodismo libre de censuras!
Slider