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EL PERIÓDICO
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Pioneras en la actividad sindical en enseñanza


Ludivina García Arias. / Archivo. Ludivina García Arias. / Archivo.

A principios del siglo XX la distribución por sexos en el sistema educativo, al estar la enseñanza segregada, daba lugar a que el número de maestras fuera similar al de maestros, al impartir clase a las niñas las maestras y a los niños los maestros. Por el contrario, en los puestos directivos de las organizaciones profesionales como la Federación de Enseñanza de UGT (FETE), resulta abrumadora la presencia de varones. Esta organización nace ya en 1912, aunque con otra denominación: Asociación General de Maestros (AGM). La distribución por sexos se refleja de forma similar en las direcciones de los centros escolares y en el resto de los estamentos directivos y representativos de la sociedad en todos sus órdenes, con lo que el sindicalismo no resulta una excepción. Aunque lo cierto es que la educación era uno de los campos laborales donde la mujer tenía una presencia más relevante.

Al estudiar la vida interna de las organizaciones cabe destacar algunos casos excepcionales como el de Victoria Zárate (maestra) que participa como delegada de la FETE en el XIV congreso de la UGT en 1920 junto con destacados pedagogos como Luzuriaga y políticos como De los Ríos y Ovejero, dando lugar al programa educativo de la UGT, uno de los gérmenes de lo que sería el programa educativo de la II República. La representación femenina en este caso era de un 17 % y única en la delegación.

Si analizamos la UGT organización fundada en 1888, la primera mujer es Virginia González que aparece como vocal en la ejecutiva de la UGT en 1916 (XII Congreso) donde Vicente Barrio es secretario general y Pablo Iglesias presidente, en la de 1918 se indica que su oficio era guarnicionera del calzado.

La siguiente mujer que aparece en una ejecutiva de la UGT es Claudina García Pérez, ya en 1938, nada menos que veinte años después, siendo presidente Ramón González Peña y secretario general José Rodríguez Vega, ella era bordadora y responsable de la Federación Nacional de la industria del vestido y del tocado.

No vuelve a aparecer una mujer hasta el XXX congreso en 1976, 38 años después, donde se incorpora Ludivina García Arias (maestra) como secretaria de emigración procedente del exilio mexicano. En el siguiente congreso en 1978 se incorpora sustituyéndola Helena Vázquez como secretaria de prensa e inmigración.

No vuelve a aparecer una mujer en la ejecutiva hasta el congreso XXXV en 1990, siendo Inés Ayala elegida secretaria de acción social en la última ejecutiva de Nicolás Redondo. Con Cándido Méndez se va produciendo una mayor presencia de mujeres, en 1998 ya aparecen tres y seis en la del 2002, apareciendo una situación de paridad signo de los tiempos. En la actual ejecutiva de Cándido Méndez elegida en el 2009 hay 6 mujeres y 7 varones. Un largo y lento camino para la presencia de la mujer en las responsabilidades directivas de la UGT. En la ejecutiva de José María Álvarez se mantiene la misma proporción, 6 mujeres y 7 varones. Victoria Zárate es la sindicalista más destacada desde 1920 hasta 1936 en la AGM y en la ATEMYP (FETE Madrid)

La primera vocal en la ejecutiva de la AGM es Carmen García Moreno (maestra responsable de la escuela Cesáreo del Cerro desde 1927, dependiente de la casa del pueblo de Madrid e inspirada en la ILE, una de las obras más queridas por Julián Besteiro), que figura en agosto de 1929 siendo Manuel Alonso Zapata secretario general y Rodolfo LLopis presidente(Datos de El Socialista), siendo sustituida en la ejecutiva de enero de 1931 por Victoria Zárate como única mujer en representación de Madrid, siendo reelegidos el secretario general y el presidente. En abril se produce el primer congreso de la AGM (FETE) que no elige ejecutiva al ser exclusivamente pedagógico y reivindicativo justo antes de la II República, pero en junio del mismo año el Comité Nacional elige una nueva ejecutiva con Manuel Alonso Zapata como secretario y Dionisio Correas como presidente, incorporándose Elisa López Velasco (maestra, especialista en dibujo, del colegio Cervantes dependiente de la ILE, uno de los más prestigiosos de la época, dirigido por Ángel Llorca y en el que también se encontraba como maestro el propio Manuel Alonso Zapata.

En el II Congreso, celebrado en abril de 1933, ya asumiendo la denominación de FETE, se elige una nueva ejecutiva en cuya dirección sigue manteniéndose como secretario Manuel Alonso Zapata y apareciéndose Dionisio Correas presidente, figurando como única mujer Carmen Castilla Polo (maestra superior, que había sido becaria de la ILE en el Smith College en EEUU en el curso 1920-21, y que posteriormente sería inspectora constando como tal en Salamanca en abril de 1932).

Los debates internos de la UGT producen una disminución de la presencia Besteirista y una radicalización de la estrategia sindical, lo que tiene su reflejo en la FETE en enero de 1934 dando lugar a un voto de censura a la ejecutiva y a la sustitución de Manuel Alonso Zapata (que ha salido mientras tanto elegido diputado por Madrid provincia) y una nueva ejecutiva con Fermín Corredor como secretario general y Antonio Rodríguez Espinosa como Presidente, en la que ya no figura ninguna mujer, curiosamente ni siquiera en la representación del Comité Nacional que la elige.

En el primer congreso extraordinario en abril de 1934 se elige una nueva ejecutiva con César García Lombardía como secretario y Vicente Valls como presidente y en la que tampoco figura ninguna mujer.

En julio de 1934 se produce una nueva elección en el Comité Nacional siendo reelegido César García Lombardía como secretario y Luis Huerta como presidente y donde tampoco aparece ninguna mujer. En 1935 Norberto Cerezo es presidente, pero dada la persecución sindical no se conoce el resto de la ejecutiva.

La dirigente navarra Julia Álvarez Resano tiene una breve presencia como presidenta de FETE en 1936.

Tras la recuperación de la legalización de la actividad sindical, la FETE elige en enero de 1936 una nueva ejecutiva presidida esta vez por una maestra, Julia Álvarez Resano (en las siguientes elecciones de febrero, donde triunfa el Frente Popular, será elegida diputada por Madrid provincia) y cuyo secretario general sigue siendo César García Lombardía. Julia es un caso excepcional en la FETE ya que había sido la secretaria de la Federación Navarra desde noviembre de 1932, donde figuraba como la única mujer. Su presencia de seis meses es extremadamente breve, siendo sustituida en el III Congreso en junio de 1936 por Rodolfo LLopis que vuelve a desarrollar una importante presencia sindical en una ejecutiva donde sigue siendo César García Lombardía el secretario general en una ejecutiva con nula presencia femenina.

En plena guerra civil, la FETE debido a la incorporación al frente de alguno de sus directivos, reorganiza su dirección en el pleno ampliado del Comité Nacional de junio de 1937 incorporando dos mujeres: Emilia Elías Herrando (profesora de Escuela Normal, de considerable prestigio) y Amparo Ruíz González, esta última como secretaria adjunta de prensa y propaganda.

La última ejecutiva de FETE elegida en España en la guerra civil es en el Comité Nacional de junio de 1938, en la que no figura ninguna mujer, siendo sustituidos Rodolfo Llopis y Julio Hernández por la crisis en la que Largo Caballero sale del gobierno. Amparo Ruiz actúa en 1939 en Francia como secretaria general en funciones en la organización de la evacuación a México de 100 maestros y profesores.

La dirigente de la federación catalana Josefa Uriz forma parte de las ejecutivas en el exilio francés

La FETE en el exilio mantiene la organización de la federación estableciendo dos equipos diferenciados en su dirección denominados Grupos profesionales que son elegidos entre los afiliados bien en Francia o en México. Entre la organización que se mantiene en Francia (después de la liberación) se organiza una comisión provisional en mayo de 1945 en la que están Josefa Uriz, Teresa Andrés y Manuela Cabrera, en la ejecutiva de agosto de 1945 es elegida Josefa Uríz como vocal, que había sido una destacada dirigente en Cataluña, en una ejecutiva presidida por Julio Hernández y cuyo secretario general es Olegario Serrano. En octubre de 1946 se incorpora Teodora Noguerol como tesorera, siendo en esa ejecutiva elegido como secretario general Cecilio Palomares, manteniéndose como presidente Julio Hernández y Josefa Uríz como vocal. En octubre de 1947 sale Teodora de la ejecutiva, es elegido Luís Huertas como presidente, manteniéndose Cecilio Palomares como secretario general y Josefa Uríz como vocal. En 1949 la organización entra en crisis interna debido a los acontecimientos internacionales, reduciendo su presencia a una delegación de la ejecutiva elegida en 1938 en el Comité Nacional en plena guerra civil.

Veneranda Manzano y Regina Lago son dirigentes de FETE en el exilio mexicano

El grueso de la emigración de los dirigentes de FETE y de una parte de los afiliados marcha al exilio y se reorganiza sobre todo en México organizando un Grupo profesional en cuya ejecutiva de septiembre de 1943 resulta elegido presidente Pedro Carrasco y Domingo Tirado secretario general y aparecen en posición destacada tres mujeres de los ocho miembros: Veneranda Manzano (ex Diputada a Cortes por Asturias en 1933-36) como vicepresidenta, Regina Lago (profesora de Escuela Normal) como secretaria de solidaridad y Estrella Cortich como secretaria de finanzas. Se eligen en asamblea anual la dirección, existiendo continuidad en 1946 en Veneranda y Regina y no así en Estrella. En 1948 la dirección del Grupo profesional elige a Antonio Ballesteros como secretario general, manteniéndose Veneranda como vicepresidenta y Regina pasando a ser vicesecretaria y se incorpora Teodora Noguerol como vocal.

Las mujeres en las responsabilidades en FETE Madrid

La situación de la representación femenina de la FETE en Madrid, que comienza su existencia formalmente diferenciada desde 1932 con el nombre de ATEMYP, formándose su primera ejecutiva con Fermín Corredor como presidente e Ildefonso Prieto como secretario, no incorpora a ninguna mujer en la misma, aunque una de las secciones autónomas: la de la Asociación de Licenciados y Doctores en Filosofía y Letras y Ciencias es dirigida por María Calvo, dirigente de la minoría del Colegio de Doctores y Licenciados. En la ejecutiva elegida al año siguiente, en diciembre de 1932, se incorpora María Antonia Muñoz como tesorera y Victoria Zárate como suplente de Sidonio Pintado en la presidencia al pasar a otras funciones en la II República en el Consejo de Cultura.

En la ejecutiva elegida en enero de 1934 se mantiene Victoria como presidenta y se incorpora Encarnación Fuyola como tesorera. En esta época se produce la represión sindical como resultado de la revolución de octubre, permaneciendo presa varios meses Encarnación por delitos de opinión tras escribir un artículo en el Trabajadores de la Enseñanza (periódico de la FETE. En enero de 1936 se reorganiza la Federación siendo Fermín Corredor el secretario general y volviendo Victoria Zárate a la presidencia. En enero de 1937 es elegida una nueva ejecutiva donde Victoria se mantiene como presidenta y Carlos de Sena es el secretario general.

Analizando la estructura en sectores en que estaba organizada la Federación de Madrid de FETE no se vuelve a encontrar representación femenina más que en 1938 en la ejecutiva del sindicato de maestros fusionado con otras organizaciones, en ella aparecen Dolores Molina y Julia Fernández. En 1936 en el comité provincial de enlace entre la Asociación Nacional (sindicato mayoritario) y la FETE para formar el nuevo Sindicato de Maestros, que a su vez se integrará posteriormente en la FETE, aparece como representante de la ATEMYP Victoria Zárate como única representación femenina.

La principal conclusión de este breve recorrido es la gran valía sindical de algunas dirigentes, pero su presencia siempre fue aislada y puntual en las diferentes direcciones de la FETE. Algunas participaron además muy activamente en organizaciones feministas como Encarnación Fuyola y Emilia Elías. Otras maestras con compromiso sindical pero que no estuvieron en las ejecutivas tuvieron amplias responsabilidades en la época, como María Lejárraga dirigente granadina, que fue diputada del PSOE en 1933 y que hizo una intensa labor internacional en la evacuación de niños a colonias en el extranjero, en gran parte a través de las organizaciones sindicales internacionales y la OIT.

BIBLIOGRAFÍA

El Socialista (diversos números).

Boletín de la UGT (diversos números).

Trabajadores de la Enseñanza (diversos números).

El Magisterio Español (diversos números).

Trabajadores de la Enseñanza en México (diversos números).

Trabajadores de la Enseñanza en Francia (diversos números).

Quimico, Máster en Biotecnología y Profesor en Secundaria, FP y Universidad. Especializado en la formación del profesorado y en el diseño de los estudios en FP.

Investigador y divulgador de la historia del socialismo y del sindicalismo en educación. Realizando conferencias, exposiciones y publicaciones relacionadas sobre ellas.