Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

De Urgencia en Urgencia


El pasado sábado 28 participé en una de las mesas de coloquio y formación en torno a la celebración del 50 aniversario del MELH, que organizó el Casal Lambda en BCN (Centro LGTBI). Concretamente fue la mesa sobre “Desarrollo del movimiento”, que compartí con Oscar Guasch, Carme Porta y Ramon Munt, moderó Maia Pujol.

Desde aquí reitero mi agradecimiento al Casal Lambda y a su presidente Jordi Samsó por su invitación a participar en este evento on-line. Mi intervención fue necesariamente reducida, como la del resto de ponentes.

El MELH nació clandestinamente en 1970, bajo el franquismo. Armand de Fluvià fue su principal co-fundador. En 1975 se convirtió en el Front d'Alliberament Gai de Catalunya y en paralelo propició la fundación del Instituto Lambda, hoy Casal Lambda.

“Muchísimas gracias por invitarme a participar.

Los primeros 30 años del movimiento lgtbi en nuestro país (1977-2007), estuvieron marcados de urgencia en urgencia y a toda prisa. Eso implicó que nos lanzamos sin el bagaje ideológico ni las reflexiones que llevaban haciendo las entidades gays de los EEUU, Alemania, Francia, etc, desde el fin de la II Guerra Mundial (1945).

La primera urgencia fue salir de la Ley de Peligrosidad Social y obtener la legalización de las asociaciones gays. Aquella generación pasó del miedo a una libertad nunca antes vivida. Así que ganada esta batalla en 1980, se vaciaron los frentes de liberación gay para llenarse las pistas de baile de las discotecas del ambiente.

En aquellos momentos algunos pensábamos que se había dado un gran paso y que ya podíamos retirarnos de la militancia. Apareció entonces una segunda urgencia que nos desbordó: el estallido del vih/sida. En todo el mundo aquella pandemia obligó a las asociaciones gays a re-inventarse, a acoplarse a las necesidades del momento, a crear servicios ante una crisis sin precedentes. Pasamos de militantes a voluntari@s.

Nunca olvidaré que estando con Xavier Tort en la primera y reducida sede de la Coordinadora Gai-Lesbiana (c/Tallers, 45 de BCN), alguien llamó a la puerta. Abrimos y nos encontramos a un gay que temblaba y estaba en estado de pánico, venía a pedir ayuda, había dado positivo en el test del vih. Estábamos entrados los 80's, entonces sin la medicación adecuada que no llegó hasta 1996 y se notaron ya sus efectos en 1998.

Los peores años del vih/sida fueron terribles e implicaron una ofensiva conservadora que limitó mayores avances. Resultaba que las víctimas eran los culpables, según Ronald Reagan, Margaret Thatcher y el papa Wojtyla. Fue una travesía muy muy dura, al principio nunca nadie imaginó lo que se nos venia encima.

De aquellos años en Barcelona se consolidó Gais per la Salut (GPS), luego Stop Sida, nació más tarde Gais Positius y el servicio modélico de atención telefónica que devino en el 900Rosa, de la federación Coordinadora Gai-Lesbiana.

El fallecimiento de tantos gays abrió una tercera urgencia: reclamar los derechos de las parejas del mismo sexo. En todos los casos el miembro sobreviviente de una pareja gay se encontraba sin ningún derecho reconocido legalmente. Empezamos pues otra batalla por la ley de parejas de hecho (ganada en Catalunya en 1998) y luego el matrimonio igualitario que obtuvimos tras muchas movilizaciones en el 2005 (1). Otra urgencia se desató ese mismo año, la necesidad de una ley de reconocimiento y derechos de las personas transexuales, una primera ley que con limitaciones, se obtuvo en 2007 (2).

Aquellos penosos años del vih/sida se cebaron en una generación de gays que estaba disfrutando de una libertad antes no soñada. Fue un trauma de la comunidad gay que borró la memoria de los años precedentes. Tras la recuperación que despegó en 1998 por efecto de la nueva y efectiva medicación, pareció que todo empezaba de nuevo. Todo el mundo quiso olvidar un pasado tan amargo y con ello se quebró la transmisión generacional de la memoria histórica lgtb.

Fue como re-iniciar otra vez desde 0, todavía luchando por la prevención y contra el estigma del vih, pero en un marco diferente, sin la presión de tantas muertes continuas.

Presente y futuro: educación-escuela inclusiva

Tras esta resumen, creo que hoy en día las familias homoparentales son la vanguardia del movimiento lgtbi. Por otra parte queda por afrontar la vejez de las personas lgtbi y responder a la mayor carencia actual: la terrible situación de las personas lgtbi refugiadas o inmigrantes, un reto inmenso por su escasa visibilidad. Ya es hora de reconocer y garantizar los derechos de las personas trans. La lucha contra el vih/sida sigue, así como el combate contra el estigma.

Esta síntesis respecto de nuestro país, -que en referencia al mundo vive en una burbuja bastante confortable llamada Unión Europea-, fuera de la UE y con contadas excepciones, las cosas no han ido tan bien. Ahora nos enfrentamos al renacer de fuerzas reaccionarias y supremacistas, básicamente empujadas por el catolicismo (incluso dentro la UE, Polonia, Hungría..) y por los evangelistas en los EEUU, toda América Latina y Caribe... Las agresiones y asesinatos de odio por lgtbi-fobia continúan.

La solidaridad internacional es un deber de presente y futuro ante esta ola hiper-conservadora, que afortunadamente ha sufrido un notable correctivo con la derrota de Trump y el retroceso de Bolsonaro en las recientes elecciones municipales de Brasil”.

Quedó muy claro en el debate posterior, que el reto inmediato está en lograr una educación inclusiva donde esté presente la igualdad de género así como la diversidad afectivo-sexual y de género de todas las personas.

En ese coloquio posterior aparecieron temas muy interesantes, como la reivindicación de una nueva masculinidad o el olvidado protagonismo de las mujeres trans en la revuelta de Stonewall de 1969 en NY, así como en las primeras manifestaciones de liberación gay de Barcelona (1977) y en 1978 (Madrid, Bilbao y Barcelona). Recordé que las mujeres trans bajo el franquismo constituyeron una clara resistencia al machismo y catolicismo imperantes e impuestos. Muy maltratadas y marginadas, su vida discurrió entre palizas, repudio familiar, cárceles, destierro, salas de espectáculos y prostitución... 

(1) La batalla por el matrimonio igualitario no habría sido posible sin las movilizaciones de la FELGTB que concentraron y concentran masivas manifestaciones en Madrid, al calor de Chueca y con dirigentes inolvidables como Pedro Zerolo.

(2) Carla Antonelli protagonizó la primera demanda de una ley pionera ( muy mejorable) para las personas transexuales, que levantó una ola de apoyo. Finalmente, en 2007 se salió Carla con la suya. Gracias Carla por romper esquemas y propiciar ese primer paso.