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Ser periodista no te hace escritor


(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

En el vasto panorama de la literatura, surge un debate persistente sobre si ser un periodista consumado implica automáticamente ser un escritor. Visionarios literarios como Tom Wolfe han abogado por la idea de que el periodismo es, de hecho, una forma de escritura creativa, fusionando técnicas literarias con la narrativa de los hechos reales. Wolfe, un defensor del nuevo periodismo, desafía las fronteras convencionales entre periodismo y escritura creativa, sugiriendo que la habilidad para contar historias de manera impactante es una destreza compartida por ambos campos.

Objetivo y Propósito. De todos es sabido que el objetivo principal del periodismo es informar de manera clara, precisa y objetiva sobre hechos y eventos de actualidad. La finalidad es proporcionar información verificada y relevante a la audiencia. La escritura literaria busca explorar la creatividad, la emoción y la expresión artística. Los escritores literarios a menudo se centran en la profundidad de los personajes, la exploración de temas y la creación de un mundo imaginario.

Del mismo modo sucede con la audiencia o público receptor de la obra. La audiencia del periodismo suele ser amplia y diversa. Los periodistas buscan llegar a un público general, proporcionando información que sea comprensible para la mayoría, con títulos llamativos y otras formas comunicativas. La literatura puede dirigirse a audiencias más específicas y puede permitirse un enfoque más subjetivo y experimental. Los escritores literarios a veces apuntan a una audiencia más selecta interesada en la exploración artística y conceptual.

En cuanto al estilo y tono, podemos asegurar que el estilo periodístico tiende a ser claro, directo y conciso Cassany (1998) siendo el tono más objetivo y enfocándose en presentar los hechos de manera imparcial. Los escritores literarios pueden jugar más con el lenguaje, experimentar con estructuras narrativas y utilizar un tono más subjetivo. La expresión artística a menudo implica un estilo más elaborado y creativo.

Podríamos hablar igualmente del tiempo y actualidad, o la inmediatez de lo periodístico frente a la atemporalidad que entraña lo creativo.

Sabemos que Benito Pérez Galdós o Emilia Pardo Bazán comenzaron su andadura como periodistas, especialmente el canario de formación madrileña. Igualmente podríamos hablar del primer periodista que conocemos Mariano José de Larra, pero en ese momento estaba naciendo la novela contemporánea. Llevaron alguna técnica de periodista como es la observación para refrendar sus novelas, creando la novela realista. En los tiempos de facultad, se decía que el periodista describe cómo es una taza de café y el escritor va a proporcionar, además al lector, las sensaciones añadidas de cómo huele y sabe dicha taza de café descrita.

En la actualidad, hemos tenido algunos “periodistas” que en realidad no eran tales (Rosa Montero, se me ocurre) eran escritores metidos a columnistas. Otra cosa sorprendente es la inmersión o intrusismo, según se mire, de presentadores de televisión en el angosto y complicado mundo de la escritura. Las editoriales con tal de vender no saben qué hacer y esto ya se ha visto con personajes como Belén Esteban, Ana Rosa Quintana, sin ir más lejos. Estos argumentos no indican que un periodista o presentador no pueda ser un escritor creativo o ensayista exitoso, pero resaltan las diferencias en las habilidades y enfoques necesarios para tener éxito en estos distintos campos de la escritura. Algunos profesionales pueden, de hecho, hacer transiciones exitosas, pero puede requerir un proceso de adaptación y desarrollo de nuevas habilidades literarias, como sucedería si el novelista de una obra tuviera que escribir los guiones de esta. Lo logrará, con tiempo y estudio. Pero, de ahí a que en un caso así, y a las primeras de cambios te den un premio como guionista, habría un trecho.

No obstante, otros renombrados escritores como George Orwell Por qué escribo Why I Write (2015)1 y Joan Didion en The Year of Magical Thinking (2018) han planteado perspectivas que sugieren una distinción entre las dos disciplinas. Orwell, conocido por su habilidad para tejer narrativas potentes tanto en ficción como en periodismo, pudo haber argumentado que la escritura periodística no necesariamente te convierte en escritor, sino que es la calidad de la expresión literaria lo que define tal título.

Joan Didion, The White Album (1979)2 una figura literaria versátil que ha incursionado exitosamente tanto en la no ficción como en la ficción ha demostrado que la escritura periodística puede ser tan reflexiva y estilizada como la escritura creativa. Su capacidad para moverse fluidamente entre ambas esferas sugiere que, si bien ambas disciplinas comparten ciertos elementos, la etiqueta de "escritor" va más allá de la mera práctica del periodismo.

En resumen, el debate persiste y las opiniones varían. Algunos sostienen que la narrativa periodística puede ser una forma de expresión literaria, mientras que otros abogan por la existencia de diferencias fundamentales entre las dos disciplinas. Otro tema de intersección es el comercio del “qué vende más” del mercado editorial y sus autores, tema que ni se acerca a lo que planteamos. La respuesta, quizás, yace en la interpretación individual de la esencia de la escritura y cómo se define el título de "escritor" en el rico tapiz literario.

 

1Ensayo autobiográfico de Orwell en el que explora las motivaciones detrás de su escritura. Aborda temas como la política y la verdad. Con frases como: “El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen creíbles y el asesinato respetable, y para dar una apariencia de solidez al puro viento.» Dentro de la ballena y otros ensayos" "Inside the Whale and Other Essays" (2021) igualmente incluye su pensamiento sobre la política y la escritura.

2Este ensayo, que también es el título de su colección de ensayos, es una exploración de la sociedad y la cultura de la década de 1960 y principios de la de 1970, pero también contiene reflexiones sobre su propio proceso creativo y su participación en el periodismo. Otra obra de Didion que toca temas relacionados con la escritura y el periodismo es Slouching Towards Bethlehem (1968), una colección de ensayos que cubre una variedad de temas, desde la contracultura hasta la escena literaria y periodística de la época.

 

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.