Todos los contenidos de nuestro sitio son propiedad de sus respectivos creadores intelectuales o de EL OBRERO, y por consiguiente cualquier uso de los mismos está sujeto a la aprobación previa de EL OBRERO. El extracto informativo de los contenidos de nuestro sitio está autorizado siempre que se cite la fuente de procedencia. Las opiniones vertidas por los autores y las autoras, así como la información relativa a sus perfiles, serán de su exclusiva competencia y responsabilidad. EL OBRERO no se hace responsable de lo que los autores y autoras escriban.

¡Viva La Pepa! y la Constitución republicana

En estos días se debate sobre la necesidad de enmendar, reformar o cambiar la Constitución, como defendemos algunos. Diferentes posturas, propuestas y alternativas se dan entre los partidos políticos y sus dirigentes; todo un festín de declaraciones. Todo un ¡Viva La Pepa!, como era conocida la Constitución de 1812 que poco recorrido tuvo. Tiempos convulsos corrían y el rey «felón» se encargó de desbaratarlo todo. De otra parte, un 9 de diciembre de 1931 −se han cumplido 86 años−, las Cortes Constituyentes aprobaron la Constitución de la República, que fue la más avanzada de su tiempo.

La noria nacional. Reflexiones de un borrico

A veces tengo la penosa sensación de que, como país, políticamente caminamos pero no avanzamos; andamos pero no nos movemos, como si, por una fuerza ajena, cruel y poderosa, estuviéramos uncidos a una noria, dando vueltas y más vueltas pero sin movernos de sitio, padeciendo un destino similar al de un pobre borrico, que saca agua para otros y camina y camina sin dirigirse a parte alguna.

Lo que no deberíamos pasar por alto

Leo, releo y hay noticias que, por la evidencia que muestran, deben ser difundidas, comentadas y sobre todo, retenidas en algún lugar de nuestra mente (o al menos intentarlo), para que vayamos consiguiendo encajar las piezas de este puzzle y hallar el resultado de la ecuación.

Es tiempo de cambiar la Constitución

Es un clamor entre los partidos políticos la necesidad de reformar la Constitución. También seis de cada diez españoles están a favor. La cuestión es que no hay acuerdo sobre los aspectos a enmendar. Algunos pretendemos que la enmienda sea a la totalidad; comenzando con el artículo 1.3, en el que se declara que «La forma política del Estado español es la Monarquía». Si, ya se que una República no garantiza el mejor gobierno, pero si que no haya monarquía.

Una oportunidad para el progreso

Estas elecciones son de especial trascendencia. El 21 de diciembre Catalunya ha de decidir si sigue el rumbo de colisión fijado por los gobiernos independentistas, que han traído la división en la ciudadanía, el traslado fuera de Cataluña de sedes sociales de miles de empresas, y la inestabilidad política, social y económica, o cambian de rumbo, dando una oportunidad a quienes proponemos un escenario de sentido común, retorno a la legalidad, y grandes acuerdos que superen el bloqueo actual.

La España de la recuperación

Estoy segura de que usted, mi querido lector, habrá escuchado ya varias veces eso de “la España de la recuperación”, o, mi querida lectora, aquello de “la senda de la recuperación que España ha tomado recientemente”. Es habitual en el mensaje propagandístico que utiliza el Gobierno, cuando no se dedica a marearnos con Cataluña, con Venezuela o con cualquier otra cuestión, como atacar a cualquier otro partido de la oposición que no le baile el agua.

No se enteran de nada

El proceso vivido en Cataluña desde hace unos años, si se estudia con rigor, puede ser una gran enseñanza para entender mucho de lo que sucede en política. Así, durante un tiempo, el gobierno central hizo oídos sordos a unas peticiones que, mejor o peor fundamentadas, recibían el apoyo de prácticamente la mitad de la ciudadanía de Cataluña. La respuesta que obtuvieron fue un “rajoinazo”: la espera indefinida.

El voto de la mujer en la Segunda República

«La única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad es caminar dentro de ella», decía Clara Campoamor, en defensa del sufragio femenino. Fue el 1 de octubre de 1931, cuando las Cortes aprobaron el derecho de voto de las mujeres, pero no fue hasta las elecciones generales del 19 de noviembre de 1933, cuando pudieron ejercerlo. Ocurrió que la izquierda perdió las elecciones; las mujeres ganaron en derechos y la sociedad en dignidad. La alegría igualitaria duró poco. Tras la Guerra Civil, llegó la dictadura que extinguió todo vestigio democrático y de derechos.

Una nueva etapa para la Agrupación Socialista Universitaria

La ASU ha cumplido ya más de sesenta años, tras sus orígenes en las protestas estudiantiles de febrero de 1956 y su vínculo con Juventudes Socialistas, el tiempo de su refundación en 1977 y la etapa reciente. Aunque ha sido sobre todo una organización de los universitarios madrileños, en diferentes momentos hubo agrupaciones o secciones en Valencia, Cataluña y Canarias. Hoy en día es principalmente una agrupación de profesores y personal investigador universitario, todavía impulsada por la generación de jóvenes salidos al espacio público en los años ochenta del pasado siglo. La precarización del personal docente e investigador no permanente ha dificultado enormemente el crecimiento de su implantación en esta última década.

Cataluña y la doctrina del shock

No nos han dado la Agencia Europea del Medicamento. Y comienzan los reproches, claro. Últimamente todo son reproches. Que si no nos lo han dado por la violencia ejercida contra la población el 1 de octubre; que si no nos lo han dado por la falta de seriedad del Govern y la desconfianza que eso genera a terceros países e instituciones europeas; que si la aplicación del 155 ha tirado para atrás a los miembros del jurado; que si ni una cosa ni la otra; que si todas a la vez. El caso es reprocharse el por qué no nos dan la dichosa Agencia Europea del Medicamento.

1°C

Madrid

Mayormente nublado

Humedad: 82%

Viento: 11.27 km/h

  • 03 Ene 2019 11°C -3°C
  • 04 Ene 2019 8°C -5°C
Banner 468 x 60 px