La jueza Pilar Llop encabezará un Senado bipartidista sin mayoría del PSOE

La senadora socialista Pilar Llop en una imagen de archivo / EFE La senadora socialista Pilar Llop en una imagen de archivo / EFE

La senadora socialista Pilar Llop, que mañana será elegida presidenta del Senado en sustitución del catalán Manuel Cruz, tiene ante sí el reto de encabezar una institución donde el bipartidismo se ha hecho fuerte, al haber perdido la mayoría absoluta el PSOE, al que solo 16 escaños separan del PP.

Exdelegada del Gobierno para la Violencia de Género, jueza especializada en violencia machista, su perfil es muy diferente del de su antecesor en el cargo, el filósofo Manuel Cruz, del PSC, federalista convencido volcado durante el poco tiempo en que ha presidido la Cámara en afianzar el papel territorial del Senado.

La madrileña Pilar Llop forma parte del grupo de 57 senadores por designación autonómica que junto a los 208 elegidos en las elecciones generales conforman la Cámara Alta. La Asamblea de Madrid la eligió senadora el pasado 11 de julio, después de ejercer como delegada del Gobierno para la Violencia de Género entre julio de 2018 y abril de 2019.

Su primer tarea institucional como presidenta del Senado, una vez que mañana martes sea elegida en la sesión constitutiva de las XIII Legislatura, será recibir a los primeros ciudadanos que el miércoles se acerquen a la Cámara Alta en el arranque de las Jornadas de Puertas Abiertas.

El cambio en la Presidencia del Senado ha causado cierta sorpresa en el grupo socialista, ya que el relevo se ha fraguado con absoluta discreción y los senadores a los que se preguntaba en las últimas semanas daban por hecho la continuidad de Manuel Cruz.

Falta por saber cómo quedará conformada la Mesa, el órgano de gobierno de la Cámara que presidirá Llop y en la que teóricamente el PSOE dispondrá de cuatro puestos por tres del PP. La mayor incógnita será si los socialistas ceden un puesto al PNV, con lo que los nacionalistas vascos se convertirán en árbitro entre PSOE y PP para aquellas decisiones en las que los dos grupos mayoritarios se vean enfrentados.

El grupo socialista va a contar en esta legislatura con 113 senadores, en tanto que el PP tendrá 97; a gran distancia se sitúa ERC con 13 parlamentarios y el PNV con diez. Los 32 escaños restantes se reparten entre otras 16 formaciones políticas nacionalistas, regionalistas y de izquierda.

La mayoría absoluta está en 133 escaños, por lo que el PSOE precisará unir 20 votos más a los suyos para garantizar iniciativas o para bloquear las que proponga la oposición.

Un panorama muy diferente del que ha tenido Manuel Cruz en los poco más de seis meses que ha permanecido en la Presidencia del Senado, con una cómoda mayoría absoluta socialista también reflejada en la composición de la Mesa, donde el PNV tenía un puesto pero no era decisivo porque el PSOE contaba con cuatro miembros y dos el PP.

Eso sí, la XIII Legislatura ha sido atípica, corta y escasa en actividad parlamentaria, con un solo pleno en seis meses, ya que la actividad política ha estado pendiente de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, que al resultar fallida provocó la repetición de las elecciones.