Un excargo de CDC previó el regreso de Puigdemont tras la violencia policial

El expresidente catalán Carles Puigdemont en Berlín (Alemania) el pasado 7 de abril de 2018. / EFE El expresidente catalán Carles Puigdemont en Berlín (Alemania) el pasado 7 de abril de 2018. / EFE

Un documento intervenido al exdirigente de CDC Víctor Terradellas, investigado por fraude, apostaba por una estrategia de "confrontación versus negociación" para lograr la independencia y preveía que tras quince días "de violencia policial" el expresidente catalán Carles Puigdemont regresaría para negociar.

El documento, al que ha tenido acceso Efe, no está ni firmado ni fechado pero se corresponde, por el contexto, a 2018, poco después de que Puigdemont fuese detenido en Alemania, en marzo de ese año, y con el 155 aún vigente, antes de que Quim Torra fuese investido presidente de la Generalitat, en mayo.

Terradellas, exsecretario de relaciones internacionales de CDC, es uno de los principales acusados en una investigación que dirige el titular del juzgado de instrucción número 1 de Barcelona contra una red acusada de lograr subvenciones fraudulentas de organismos públicos para desviarlos supuestamente a fundaciones de la órbita de la formación convergente y a fines vinculados al 'procés'.

El documento, que lleva por título "La vía republicana" y que fue intervenido en el registro en casa de Tarradellas tras su arresto en mayo pasado, partía de la premisa de que hasta que los catalanes no defiendan la República "de forma real", seguirán siendo un "asunto interno" para la comunidad internacional.

Con Puigdemont huido de la justicia española, y poco después de su detención, el documento aboga por trasladar a la península la estrategia de Brzezinski hasta lograr "el hundimiento del Estado español".

"Esta no es otra que -la teoría de la estrategia de la tensión- confrontación versus negociación. Los machacaremos día sí día también en campañas que estamos preparando (sociales, políticas, ambientales, económicas, infraestructuras...) ofreciendo, de cara a la opinión pública y publicada, negociación sin detener las campañas de confrontación", reza el documento.

Además, plantea impulsar de forma "constante" algunas, aunque "pocas", movilizaciones "pacíficas y controladas de desgaste del Estado mediante los CDR".

En el documento se plantea que cien días después de que se constituyera el nuevo Govern -en este caso con Quim Torra al frente- el presidente interviniera desde Palau de la Generalitat "recordando la legalidad y legitimidad del referéndum del 1-O y la proclamación de la República del 27O", reiterando la independencia y reafirmando y declarando "de forma irreversible" la República.

Sería entonces el "pueblo" quien debería defender la República, de forma "totalmente pacífica", según el texto.

Este período de defensa de la República, se lee en el documento, se podría prolongar durante unos tres meses, en los que el llamamiento a la resistencia pacífica generaría el bloqueo del Palau de la Generalitat gracias a la gente que lo protegería: Mossos d'Esquadra leales a la República, CDR en el territorio y sociedad civil organizada.

Uno de las acciones que planteaba en este escenario era acudir a puertos y aeropuertos -como finalmente hizo Tsunami Democràtic tras la sentencia a la cúpula del 'procés'-, llamando sobre todo a gente mayor a ocupar las "primeras filas".

"Se genera, también, una atención inmediata de la prensa y de la comunidad internacional -ayudada sobre todo por el papel del Presidente en el exilio-", resalta el documento, que considera "clave" el papel de la radio y la televisión pública catalanas y de los medios de comunicación digitales.

Según la hoja de ruta de esta "vía republicana", el proceso culminaría con el regreso de Carles Puigdemont para ser elegido de nuevo presidente de la Generalitat y para iniciar un proceso de negociación.

En concreto, detallaba que la "máxima presión" y el "ejercicio de la violencia contra la población" por parte de las fuerzas de seguridad podría ser de entre siete y quince días y que, en este plazo, la comunidad internacional obligaría a paralizar la "violencia española".

"O logramos la República con reconocimientos o, como mínimo, se cambia el tablero de juego en el que estamos y empieza un retorno de presos y exiliados, el fin del 155 y la mesa de negociación bilateral o con árbitro internacional. Se produce el retorno del MHP Puigdemont para iniciar las negociaciones", concluye.