El juguete español retoma la senda al alza y cerrará el año con una subida del 5%

Los jugueteros españoles prevén cerrar el ejercicio con unas ventas de más de 1.600 millones de euros y un crecimiento del 4 o 5 % respecto a 2018, apoyado en la recuperación de la confianza de los distribuidores tras la crisis el año pasado de cadenas como Toys R Us o Poly; así como en los estrenos de cine.

"Tenemos buenas expectativas" y crecerán tanto el mercado interior (4 %) como las exportaciones (7 %) , según el presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ), José Antonio Pastor, quien, no obstante, ha reconocido este martes en una conferencia de prensa que el sector se la juega en los últimos tres meses, en los que se concentran el 63 % de las ventas del ejercicio.

De cumplirse las previsiones, los jugueteros retomarían la senda al alza que abandonaron en 2018, cuando sus ventas cayeron el 4 % lastradas por la pérdida de confianza que generó en el comercio la quiebra de grandes jugadores, como Toys R Us.

"Parece que esta situación se ha revertido con la apuesta por parte de la distribución de tiendas más experienciales y su combinación con el canal onlie", ha explicado Pastor, quien también ha achacado la previsión de crecimiento al esfuerzo de los fabricantes por la constante renovación de sus catálogos.

Además, 2019, a diferencia de 2018, está siendo especialmente fuerte en cuanto a lanzamientos cinematográficos, con estrenos como Parque Jurásico, Stars Wars, Toy Story, o Frozen, lo que elevará las ventas de los juguetes con licencia, que suponen el 26 %.

Por categorías, los juguetes más demandados este año serán las figuras de acción, impulsadas precisamente por los estrenos de cine o el éxito de videojuegos como Fortnite; las muñecas, los juegos de mesa, los puzzles, los coleccionables o los peluches.

El gasto en juguetes se situará este año en 190 euros por niño y el canal online aportará el 20 % de las ventas totales, dos puntos más que en 2018 aunque se mantendrá aún lejos de países como Francia (30 %), Alemania (40 %) o Reino Unido (40 %).

Entre las posibles amenazas para el sector, Pastor ha señalado el mantenimiento de la inestabilidad política, la recesión económica mundial o el temor a un brexit duro, dado que el Reino Unido figura entre los cinco primeros mercados para las exportaciones españolas de juguetes.

En cuanto a las peticiones del sector al futuro Gobierno para ayudar a romper con la alta estacionalidad, Pastor las ha resumido en "más niños y más tiempo de juego", lo que, a su juicio, se traduce en más medidas de conciliación y en la introducción del juego y del juguete en la aulas.

"Intentamos hacer mayores a los niños antes de tiempo por nuestra propia falta de tiempo. El juego es una actividad básica para aprender y un derecho fundamental de los niños reconocido por Naciones Unidas", ha dicho Pastor tras lamentar que en España, las leyes de infancia no mencionan nada sobre tiempos de juego.