Inhabilitación, elecciones o Aragonès al mando: ¿efectos del juicio a Torra?

  • Escrito por Roger Mateos
  • Publicado en Nacional
BARCELONA, 18/11/2019.- El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra (2-dcha), acompañado por su mujer ç(2-izq) y sus hijos, a su llegada al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en Barcelona, donde este lunes se le juzga por desobedecer la orden de la Junta Electoral de retirar los lazos de los edificios públicos en la campaña del 28A, un caso que puede costarle hasta dos años de inhabilitación. EFE/Enric Fontcuberta BARCELONA, 18/11/2019.- El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra (2-dcha), acompañado por su mujer ç(2-izq) y sus hijos, a su llegada al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en Barcelona, donde este lunes se le juzga por desobedecer la orden de la Junta Electoral de retirar los lazos de los edificios públicos en la campaña del 28A, un caso que puede costarle hasta dos años de inhabilitación. EFE/Enric Fontcuberta

Quim Torra es el primer presidente catalán desde 1978 que puede ser inhabilitado en pleno ejercicio de su cargo, una hipótesis que podría desencadenar otros efectos, como un adelanto electoral en Cataluña o un cambio de guión que llevaría al vicepresidente, Pere Aragonès, a asumir el timón del Govern.

Estos son los escenarios posibles que puede conllevar el juicio:

1. RIESGO DE INHABILITACIÓN

Torra corre el riesgo de ser condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a una pena de hasta dos años de inhabilitación por desobedecer la orden de la Junta Electoral de retirar lazos amarillos de los edificios públicos de la Generalitat antes de las elecciones generales del pasado 28 de abril.

La Fiscalía pide un año y ocho meses de inhabilitación para cualquier cargo público de ámbito local, autonómico, estatal o europeo y una multa de 30.000 euros, mientras que Vox, acusación popular en la causa, eleva la petición hasta los dos años de cárcel y una sanción de 72.000 euros.

2. ARAGONÈS, ¿NUEVO HOMBRE FUERTE?

Los equilibrios dentro del Govern de coalición de JxCat y ERC podrían verse alterados con una inhabilitación de Torra, ya que, de acuerdo con lo que marcan los artículos 6 y 7 de la Ley de la Presidencia de la Generalitat y del Govern, le tocaría al vicepresidente, Pere Aragonès, asumir el mando del ejecutivo.

Aragonès no es solo el hombre fuerte de ERC en el Govern, sino también el perfil mejor posicionado para suceder a Oriol Junqueras como próximo candidato de los republicanos a la presidencia de la Generalitat.

Pese a haber sectores que preferirían ver al presidente del Parlament, Roger Torrent, o al exportavoz de ERC en el Congreso Joan Tardà al frente de la candidatura del partido en las próximas elecciones catalanas, el propio Junqueras, condenado a 13 años de prisión, ya ha dado a entender públicamente sus preferencias por Aragonès, y la opinión del líder preso pesará enormemente.

Si Torra es inhabilitado, se activará el procedimiento para elegir a un nuevo president: en los diez días siguientes, el presidente del Parlament debe proponer un candidato a la investidura y, en caso de no alcanzarse la mayoría necesaria para ser investido, se pondrá en marcha una cuenta atrás de dos meses; una vez consumida sin que haya sido posible escoger otro nombre, la legislatura queda disuelta y se celebran elecciones al cabo de 54 días, como marca la ley electoral.

Hasta la investidura de un nuevo president, Aragonès podría mantenerse como número uno en funciones del Govern, un escenario que es visto con recelo desde JxCat, que ahora ostenta a través de Torra la presidencia de la Generalitat, después de haber conseguido 34 diputados en las elecciones del 21D de 2017, dos más que ERC.

3. ELECCIONES, ¿ANTES O DESPUÉS?

Esta cesión provisional del mando de la Generalitat a ERC en caso de inhabilitación de Torra incomoda a JxCat, que sigue aplazando su proceso de reordenación interna y de sustitución de liderazgos.

Una opción a su alcance, reconocen voces de JxCat, sería que Torra precipitase la convocatoria de nuevas elecciones en Cataluña antes de que la condena de inhabilitación fuese firme, para no tener que ceder el mando.

¿De qué margen dispondría Torra para controlar él la convocatoria de nuevos comicios antes de que sea inhabilitado y no pueda hacerlo? Aunque el TSJC condene al president -no está previsto que la sentencia se demore más de unas semanas-, no sería apartado del Govern hasta que el Tribunal Supremo lo ratificara.

El promedio del alto tribunal para resolver recursos no suele ser inferior a los nueves meses, lo que dilataría hasta al menos el año próximo una eventual inhabilitación.

4. LA CARTA PUIGDEMONT

Hasta hace unas semanas, desde ERC -entonces al alza en las encuestas- se insistía en sugerir un adelanto electoral como respuesta a la sentencia del 'procés', un escenario del que JxCat -aún con su estructura y sus nuevos liderazgos por definir- no quería ni oír hablar.

Los resultados de las elecciones generales del 10N en Cataluña -ERC volvió a ganar pero retrocedió de 15 a 13 escaños con respecto al 28A, mientras que JxCat, con Laura Borràs como candidata, avanzó de 7 a 8 diputados-, sumados al ya mencionado factor Aragonès, pueden matizar las previsiones de partida.

JxCat necesita tiempo para reordenarse, encontrar un encaje entre PDeCAT -la antigua CDC- y los independientes adheridos al proyecto y definir una estructura de mando en el que quede claro quién lidera la formación y quién optará a la presidencia de la Generalitat.

Pero fuentes de ERC temen que JxCat aproveche la coyuntura -ahora más favorable para sus intereses- para adelantar las elecciones, situar a Puigdemont como cabeza de lista -un gesto meramente simbólico pero que electoralmente sería un golpe de efecto- y acompañarlo, por ejemplo, de Laura Borràs.

Puigdemont está pendiente de la vista que se celebrará ante la justicia belga el próximo 16 de diciembre por la euroorden emitida por el Tribunal Supremo, pero también sigue con suma atención lo que pueda decir el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre si hay que reconocer la inmunidad de Junqueras como eurodiputado, ya que este caso podría tener consecuencias directas sobre él mismo.

En el caso de que la euroorden fuera atendida por las autoridades belgas y Puigdemont fuese extraditado -no está claro aún cuánto tiempo abarcaría este proceso-, JxCat podría igualmente proponerlo como cabeza de lista a la Generalitat, un escenario que complicaría asimismo las opciones de ERC, hasta ahora favorita.

A su vez, a partir del 23 de febrero de 2020, el expresidente catalán Artur Mas volverá a ser elegible, al finalizar su inhabilitación por la consulta del 9N de 2014, aunque su perfil, visto con buenos ojos en el PDeCAT, despierta reticencias en sectores independientes de JxCat, y él mismo reconoce que la idea de regresar a la primera línea no le entusiasma.

5. IMPACTO EN LA INVESTIDURA DE SÁNCHEZ

La espera de la sentencia del TSJC tras el juicio a Torra coincidirá con las conversaciones para la investidura de Pedro Sánchez, en las que los 13 diputados de ERC pueden jugar un papel relevante.

ERC ya se ofreció a facilitar la investidura de Sánchez tras el 28A, pero la situación se ha complicado: las condenas a los líderes del 'procés', el tono de la campaña del PSOE con respecto al diálogo con los independentistas y la presión de la CUP y JxCat -más aún si Torra es condenado- pueden hacer más difícil que los republicanos ofrezcan sus votos para desbloquear el Gobierno, ya que su eventual apoyo podría pasarles factura en las próximas elecciones catalanas.