Pepe Álvarez (UGT) acusa: "La derecha quiere proteccionismo pero nos culpa de sus efectos"

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha acusado al PP y a Vox de estar a favor de las políticas proteccionistas y, a la vez, de "culparnos" de las consecuencias que tienen esas políticas, como ha ocurrido con el traslado de la producción de motores de Ford Almussafes.

Para Álvarez, el problema fundamental de la planta de Ford Almussafes es "Trump y el proteccionismo norteamericano", y por eso ha señalado que no se puede "estar en misa y repicando", defendiendo el proteccionismo y al mismo tiempo responsabilizar a otros de las situaciones que se derivan de esas políticas proteccionistas.

El secretario general de UGT ha comparecido para presentar el Congreso Confederal del sindicato de 2020, que se celebrará en València, después de reunirse con el president de la Generalitat, Ximo Puig, con quien ha tratado sobre la decisión de Ford de trasladar la producción de los motores Ecoboost de Almussafes a Norteamérica.

En rueda de prensa en la sede de UGT-PV, Pepe Álvarez ha lamentado que quienes "nos metieron" en el proceso de globalización "acusándonos de anticuados" a los que no íbamos en esa dirección, ahora "sean los mismos que nos obligan" a estas situaciones.

Álvarez ha manifestado que UGT es el primer sindicato de Ford Almussafes y el que siempre ha estado a la cabeza para que hoy la planta tenga el peso que tiene, y va a seguir trabajando para que continúe así, pese al traslado de la producción de motores.

Ha destacado que el Gobierno valenciano está "plenamente comprometido" con Ford y ha abogado por políticas industriales a nivel nacional que ayuden al sector del automóvil a situarse bien en la nueva economía.

Por su parte, el secretario general de UGT-PV, Ismael Sáez, ha comentado que las ayudas de la Generalitat a la planta valenciana son "una parte ínfima" de las cifras de Ford y en este sentido no existe capacidad desde la Comunitat para condicionar el mantenimiento de la producción.

Álvarez se ha referido a que la transición del sector del automóvil tendrá impactos en el empleo -el coche eléctrico conlleva una reducción de mano de obra del 30 % respecto al coche de combustión-, y en la industria auxiliar.