¡Únete!

Buch afirma que no están desbordados y niega "connivencia con los violentos"

BARCELONA, 18/10/2019.- El conseller de Interior, Miquel Buch, acompañado por el director de los Mossos d,Esquadra, Pere Ferrer (d), y del secretario general de Interior, Brauli Duart (i), durante la rueda de prensa que ha ofrecido este viernes en la sede de su departamento en la que ha defendido el dispositivo de ayer en Barcelona ante las manifestaciones antagónicas que derivaron en agresiones mutuas entre ultras e independentistas y ha insistido en que la policía catalana no tiene "ninguna connivencia con personas violentas". EFE/Andreu Dalmau BARCELONA, 18/10/2019.- El conseller de Interior, Miquel Buch, acompañado por el director de los Mossos d,Esquadra, Pere Ferrer (d), y del secretario general de Interior, Brauli Duart (i), durante la rueda de prensa que ha ofrecido este viernes en la sede de su departamento en la que ha defendido el dispositivo de ayer en Barcelona ante las manifestaciones antagónicas que derivaron en agresiones mutuas entre ultras e independentistas y ha insistido en que la policía catalana no tiene "ninguna connivencia con personas violentas". EFE/Andreu Dalmau

El conseller de Interior, Miquel Buch, ha defendido el dispositivo ante las manifestaciones antagónicas que anoche derivaron en agresiones entre ultras e independentistas, ha negado que la policía esté desbordada y ha insistido que ni Govern ni Mossos tienen "ninguna connivencia con personas violentas".

En rueda de prensa, Buch ha advertido que ayer por la noche, en la cuarta jornada de incidentes por las protestas por la condena a la cúpula del 'procés', se constató una reducción de los incidentes pero, por el contrario, estos "aumentaron en violencia".

Buch ha afirmado no obstante que "en ningún caso" la situación se ha desbordado ni salido de control y ha garantizado, tras la lluvia de críticas a los Mossos por no haber impedido que grupos de extrema derecha alcanzaran a manifestantes independentistas en Barcelona, que el departamento de Interior "no tolera ni tolerará a grupos violentos que afectan a la convivencia de los catalanes".

En este sentido, ha admitido que se pueden "malinterpretar" las imágenes en que aparece un mosso hablando con uno de los ultras concentrados acariciándole la cabeza, ya que su voluntad se limitaba a buscar interlocutores para la mediación, como hacen siempre en todas las concentraciones para intentar evitar incidentes.

Ante la pregunta de por qué anoche no intervino la Policía Nacional para ayudar a los Mossos d'Esquadra a separar a los ultras de los independentistas, Buch ha alegado que la estrategia policial no la fija el conseller, sino que se acuerda en el centro de coordinación policial que ayer, por cuarta noche consecutiva, tuvo que atender una simultaneidad de incidentes en que intervinieron ambos cuerpos.

La estrategia que se diseñó ayer estaba encaminada a separar dos manifestaciones de carácter antagónico -la ultra que se inició en la plaza Artós y la independentista en los Jardinets de Gracia-, según Buch.

"Esta fue su decisión (de los mandos operativos) y así se les respeta", ha indicado el conseller, que no obstante ha resaltado que cualquier operativo policial cuenta con una previsión, un análisis previo, una actuación 'in situ' y con una valoración y análisis posterior en el que se analiza de forma "crítica para mejorar permanentemente".

Según Buch, en los Jardinets de Gràcia se concentraron unas 15.000 personas en una convocatoria de los autodenominados Comitès de Defensa de la República (CDR), que transcurrió con "actividades lúdicas", mientras que en la plaza de Artós se reunieron los "ultras" y un grupo contrario.

Cuando el grupo contrario a los ultras empezó a abandonar la plaza de Artós para dirigirse hacia los Jardinets de Gràcia y sumarse a los CDR, los ultraderechistas les siguieron para acercarse también a aquella zona.

En un punto del recorrido, según Buch, los Mossos decidieron que los ultras no se podían acercar más a los 15.000 independentistas concentrados, momento en que se intentó rebasar la línea policial, ante lo que los agentes cargaron y dispararon proyectiles de 'foam'.

"A diferencia de lo que alguien ha explicado, los Mossos no tienen ningún tipo de connivencia con personas violentas", ha insistido Buch.

El conseller no ha podido concretar por qué la policía catalana no tenía suficientes efectivos para encapsular a estos radicales, como reconoció anoche su departamento en un comunicado: "Los agentes que teníamos ayer disponibles son los que estuvieron trabajando. Tenemos agentes que han resultado heridos a lo largo de estos días", ha dicho.

Pese a no poderles encapsular, los Mossos sí lograron que los ultras cambiaran su ruta para evitar enfrentamientos y finalmente intervinieron para disolverles.

No obstante, cuando ya les habían disuelto, un grupo de ultras agredió a un independentista en la confluencia de las calles Aragó y Balmes, una paliza que fue grabada por varios testigos en unas imágenes que han permitido que los Mossos hayan identificado ya a al menos a uno de los atacantes.

Posteriormente, un grupo de independentistas también agredió a uno de los ultras cuando su marcha ya había sido disuelta.

Buch ha apuntado que el movimiento independentista se refleja en las marchas "pacíficas, cívicas, lúdicas y reivindicativas" que hoy llegan a Barcelona, en el marco de una huelga general, y no con los incidentes de grupos violentos que han actuado estos días.

En este sentido, ha tratado de esquivar las críticas que llegan desde sectores del independentismo asegurando que los Mossos están garantizando el derecho a manifestación y que actúan para aislar a las actitudes violentas.

Buch ha calificado de "intolerables" las agresiones y los disturbios que han ocurrido en las últimas noches en Barcelona y ha insistido que el objetivo de los Mossos es combatir cualquier tipo de actitud "delictiva".

Banner 468 x 60 px