Lozano cree "evidente" la pérdida de credibilidad del aparato independentista

PARÍS, 20/09/2019.- La mesa en la que Manuel Azaña firmó en el exilio su dimisión como presidente de la República española en 1939, que será traída en los próximos meses a España, ha sido presentada por la secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, este viernes en la Embajada de España en París. Ese pequeño escritorio se encontraba en la casa de la familia Griaule-Franzoni, en el pueblo francés de Collonges-sous-Salève, junto a la frontera suiza, donde Azaña vivió entre febrero y diciembre de 1939, y el Ejecutivo español todavía no ha decidido la ubicación final de esa pieza histórica, que está inventariada ahora como patrimonio del Ministerio de Exteriores. EFE/Fernando Pérez PARÍS, 20/09/2019.- La mesa en la que Manuel Azaña firmó en el exilio su dimisión como presidente de la República española en 1939, que será traída en los próximos meses a España, ha sido presentada por la secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, este viernes en la Embajada de España en París. Ese pequeño escritorio se encontraba en la casa de la familia Griaule-Franzoni, en el pueblo francés de Collonges-sous-Salève, junto a la frontera suiza, donde Azaña vivió entre febrero y diciembre de 1939, y el Ejecutivo español todavía no ha decidido la ubicación final de esa pieza histórica, que está inventariada ahora como patrimonio del Ministerio de Exteriores. EFE/Fernando Pérez

La secretaria de Estado de la España Global, Irene Lozano, clausuró este viernes un viaje de dos días a Francia en el que aseguró haber constatado que la pérdida de credibilidad del aparato independentista catalán "es bastante evidente internacionalmente".

"Después de muchos años de desinformación hay mucha gente que se ha dado cuenta de cuál es la realidad, de que la democracia española es impecable, una de las democracias más fuertes de Europa. Y no lo digo yo, lo dicen los ránking internacionales", indicó a la prensa española.

Lozano se pronunció así en la Embajada española en París tras haberse reunido en la capital con representantes de los principales medios de comunicación franceses.

Ese encuentro sucedió a los mantenidos el jueves con miembros de la Asamblea Nacional y del Senado franceses, a quienes explicó la visión del Ejecutivo de la situación en Cataluña "tratando de desactivar las campañas de desinformación de cierto aparato independentista con los ataques a la reputación democrática de España".

En las vísperas de la sentencia del "procés", Lozano expresó en Francia el compromiso de las autoridades "con el Estado de derecho y el respeto absoluto al trabajo de los jueces", y defendió "hasta qué punto en el juicio se han respetado las garantías de los acusados".

Los intentos de desacreditar la democracia española, añadió, "han resultado baldíos, y eso de traduce también en bastante fatiga informativa por parte de los periodistas y en pérdida de credibilidad".

Su viaje estuvo marcado además por el acto de despedida oficial de Francia de la mesa en la que Manuel Azaña firmó en el exilio en su dimisión como presidente de la República en 1939, y que irá en los próximos meses a España.

Ese pequeño escritorio se encontraba en la casa de la familia Griaule-Franzoni, en el pueblo francés de Collonges-sous-Salève, junto a la frontera suiza, donde Azaña vivió entre febrero y diciembre de 1939.

España la recibió formalmente el pasado julio y el Ejecutivo español todavía no ha decidido la ubicación final de esa pieza histórica, que está inventariada ahora como patrimonio del Ministerio de Exteriores.

Lozano animó a ver ese escritorio de alto valor simbólico y político como un "elemento que preconiza la posibilidad de que en torno a una mesa en España se sienten todos a todas las conversaciones que hay pendientes y que tan importantes son para la política".

El nieto del propietario de la casa donde se alojó Azaña Luc Franzoni fue condecorado este viernes con la Orden del Mérito Civil y aseguró estar "muy contento" de que la mesa, que era propiedad de su familia, vaya a ir por primera vez a España y sirva "de memoria para las generaciones pasadas y de esperanza para las futuras".