Los españoles, más de izquierdas y a favor de la inmigración que los socios en la Unión Europea

Los españoles son más de izquierdas y están más abiertos a la inmigración, aunque condicionada a la existencia de puestos de trabajo, que los ciudadanos de los otros grandes países de la Unión Europea (UE), según un extenso estudio de la Fundación BBVA presentado hoy.

El denominado "Estudio Europeo de Valores 2019" compara actitudes y valores en los ámbitos público y privado de los ciudadanos de los cinco países más poblados de la UE: España, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido.

España se desmarca del resto de sus socios en la UE en varias cuestiones y una de ellas es que es el país con más ciudadanos situados ideológicamente a la izquierda en el espectro político (un 20 % frente al 10 % de Francia o Alemania y al 8 % de Italia).

Además, en España el segmento de ciudadanos que se considera de izquierdas es casi el doble del que se declara de derechas (12 %), mientras que en Italia ocurre lo contrario.

Esta autodefinición ideológica "no es un indicador directo del voto", sino que "encapsula un modo de ver y estar en el mundo", ha advertido, no obstante, el director de la Fundación BBVA, Rafael Pardo, durante la presentación del estudio.

En cuanto a la inmigración, los españoles son los más abiertos (49 %) a permitir la entrada de migrantes al país "mientras haya puestos de trabajo disponibles", seguidos de los británicos (45 %), e incluso un 15 % se muestra a favor del ingreso "libre".

Contrastan estos porcentajes con los de Italia o Alemania, donde una mayoría (44 % y 49 %, respectivamente) prefiere establecer "cupos de entrada" para los migrantes.

La idea de los cupos "no está presente" entre los españoles, pero la población "sí espera que la entrada de inmigrantes no comprometa el mercado laboral", así que no se defiende mayoritariamente una "posición de apertura indiscriminada", ha matizado Pardo.

Otro apartado destacado del estudio es la valoración sobre el funcionamiento de la democracia en los cinco países analizados.

Con la excepción de Alemania, en el resto de países la valoración es negativa y en el caso de España se sitúa en el 4,6 en una escala de 0 a 10, por encima del 3,6 del periodo de crisis de 2012 pero por debajo del 5,3 de hace una década.

En lo que respecta al nivel de confianza en la clase política, en España está en el 3,2 frente al promedio del 3,8 en el resto de países.

Según Pardo, esa falta de confianza en los políticos en España "es algo muy estructural" y está, de hecho, en el mismo nivel de 2009 (3,1) y por encima de la etapa de crisis (1,5), por lo que no se puede asociar directamente con el bloqueo actual en la formación de gobierno.

A pesar de las coyunturas políticas, en España "no estamos en una situación de enorme malestar social ni institucional generalizado", ha agregado Pardo.

Los ciudadanos de los cinco países estudiados valoran a los partidos políticos como instituciones de la democracia, pero en España (55 %), Francia (69 %) e Italia (75 %) creen que las fuerzas tradicionales ya no les representan adecuadamente.

También hay un consenso generalizado sobre la responsabilidad del Estado en materia de pensiones y cobertura sanitaria, más marcado en el caso de España, donde sus ciudadanos abogan, además, por que no haya diferencias de ingresos en función del nivel de formación y la preparación (un 49 % frente al 29 % de media en el resto).

Por otro lado, la televisión es el principal medio de seguimiento de la información en los cinco países, con tasas de preponderancia particularmente altas en Italia y España.

Este estudio de la Fundación BBVA se ha elaborado a partir de entrevistas a 1.500 adultos en cada uno de los cinco países, realizadas por la consultora Ipsos entre abril y junio de 2019.