El juez del caso Villarejo afronta una maratoniana semana de interrogatorios

El juez Manuel García Castellón afronta esta semana una maratoniana ronda de interrogatorios por el caso Villarejo, que le llevará incluso a la cárcel de Estremera (Madrid) para tomar declaración al excomisario, en atención a su delicado estado de salud, que complica su traslado a la Audiencia Nacional.

En el marco de la pieza Pit, referida al encargo del naviero Ángel Pérez Maura a Villarejo para evitar su extraditado a Guatemala, están citados el lunes el exembajador de este país en Estados Unidos Julio Ligorría, el inspector jubilado Antonio Bonilla y el hijo del excomisario, José Villarejo Gil.

Al día siguiente, y por esta misma pieza, han sido llamados a declarar el abogado Rafael Redondo, socio y mano derecha del excomisario, y el empresario Armando Mateo Flandorfer.

El miércoles, una comisión judicial integrada por el juez de la Audiencia Nacional y los fiscales del caso se trasladará a la prisión de Estremera para interrogar a Villarejo en presencia de su abogado, en principio solo por esta pieza, si bien podría ampliarse a otras investigaciones en curso.

Con la de Villarejo, García Castellón concluirá esta ronda de declaraciones por la pieza Pit, que han sido señaladas tras la detención el 8 de mayo de Ángel Pérez-Maura y su hermano Álvaro, el empresario Adrián de la Joya; el CEO de la naviera catalana Grup Maritim TCB, Francisco Soucheiron, y el abogado Enrique Maestre, quienes quedaron en libertad bajo fianzas de entre 200.000 y 750.000 euros, que abonaron días después.

A la espera de esos interrogatorios, el juez llamó a declarar esta semana a una decena de cargos y excargos del BBVA en la pieza en la que se investiga el espionaje que la entidad bancaria supuestamente encargó el excomisario.

Dos de ellos no comparecieron por estar en el extranjero, el ex consejero delegado del BBVA Ángel Cano y Ricardo Gómez Barredo, miembro del Consejo de Administración de Garanti (sociedad participada por el BBVA), por lo que el juez acordó citarles de nuevo para el jueves día 11.

El pasado viernes fue el turno del exjefe de Seguridad del BBVA y excomisario general de Policía Judicial, Julio Corrochano, a quien el juez, a petición de los fiscales, le puso una fianza de 300.000 euros que debe abonar en el plazo de 15 días para evitar ingresar en prisión.

El broche a esta intensa semana de interrogatorios lo pondrá el próximo viernes el excomisario del aeropuerto de Barajas Carlos Salamanca, imputado en la pieza 1, conocida como King, relativa a un trabajo que hizo con Villarejo para unos clientes de Guinea Ecuatorial, que le encargaron sacar los trapos sucios de uno de los hijos del dictador de ese país, Teodoro Obiang.

Fue el hilo del que tiró la Fiscalía Anticorrupción para investigar a Villarejo, pero de entre todos los archivos y documentos recopilados por el excomisario y que le fueron intervenidos a raíz de su detención, afloraron otros "proyectos" de dudosa legalidad y que han ido dando pie a la apertura de las 10 piezas que conforman ya el llamado caso Tándem.

El anterior instructor, Diego de Egea, archivó esta investigación con respecto a Salamanca, si bien finalmente la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional revocó en diciembre esta decisión al considerar que aún quedaban pendientes diligencias decisivas como el análisis de su teléfono móvil o un informe sobre su patrimonio.

Salamanca -que ya fue investigado por el caso Emperador-, ingresó en prisión junto a Villarejo en noviembre de 2017 y quedó en libertad cinco meses después por orden de De Egea con medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir de España y presentaciones mensuales en el juzgado más próximo.