Quantcast
HEMEROTECA
             SUSCRÍBETE
ÚNETE A EL OBRERO

El centenario de Save the Children y la anomalía de dejar atrás a la infancia

  • Escrito por Violeta Molina Gallardo
  • Publicado en Nacional

Save the Children nació para visibilizar y luchar por los derechos de los niños, pero cien años después de su creación la organización aún clama para denunciar y acabar con las anomalías que dejan atrás y condenan el futuro de la infancia, incluso en países como España.

Con motivo de su centenario, Save the Children ha analizado la evolución de la situación de la infancia en España desde 1919 y ha descubierto que, a pesar de haber registrado conquistas fundamentales, aún existen anomalías y una falta clara de políticas que hacen que un tercio de los niños se queden "atrás por completo".

Los grandes avances registrados en este siglo son los relativos a la práctica erradicación de la mortalidad infantil y del analfabetismo, a la tasa de escolarización y al progreso educativo de las mujeres, ha explicado en rueda de prensa el director general de Save the Children en España, Andrés Conde.

Sin embargo, la tasa de pobreza infantil, el desafío demográfico, la tasa de abandono escolar temprano, la segregación escolar, la desigualdad, la invisibilización de la violencia que sufren los niños y la falta de respuesta para proteger a los menores inmigrantes no acompañados son problemas que España aún debe solucionar.

La pobreza afecta más del doble a los menores que a los adultos: el 28 % de los niños viven en el umbral de la pobreza en España y un 15,5 % padecen pobreza severa, más del doble que en la UE, donde esta tasa es del 6,9 %, ha recordado Conde: "Nos hemos dejado atrás a la infancia. (...) Se trata de algo anómalo y clarísimamente desatendido".

Evitar la transmisión de la pobreza de padres a hijos debería ser un objetivo prioritario y urgente de los políticos porque en España, según Save the Children, la "igualdad de oportunidades está completamente estancada". "¿Cómo es posible que la infancia no se ponga en el centro, que no haya movilización social?", se ha preguntado Conde, quien ha pedido al futuro Gobierno voluntad para cambiar esta situación.

El responsable de la ONG ha denunciado además que "tener más de un hijo es algo que muchos no se pueden permitir y que compromete seriamente el estado del bienestar", debido al coste de la crianza en este país. Para revertir esta situación, ha exigido políticas públicas de conciliación y de prestaciones por hijo a cargo.

Conde ha lamentado además que no existan datos sobre la violencia que padecen los niños -ni una legislación especial para protegerlos-, ni un sistema para los menores migrantes no acompañados que llegan a España. Bajo el lema "La infancia marca", la organización ha creado una campaña para celebrar su centenario y reivindicar que los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo de la personalidad y para acceder en igualdad de condiciones a las oportunidades.

Save the Children ha hecho hincapié en que se tardan 120 años en ascender un escalón social, cuatro generaciones en prosperar, por lo que "si naces pobre, lo más probable es que sigas siéndolo el resto de tu vida, y tus hijos también". Para evidenciar esta realidad, la organización se ha preguntado qué habría sido de los cinco principales líderes políticos: Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal.

¿Si hubieran crecido en un hogar pobre o hubiesen tenido que emigrar solos cuando eran niños habrían sido manteros, chatarreros, temporeros del campo, chatarreros o mendigos?, ha reflexionado la oenegé. Desde la organización se ha vuelto a exigir que la infancia no sea una marca social que cierre puertas y niegue esperanzas a los más pequeños.

Save the Children, fue la primera organización centrada en la infancia y fundada en Inglaterra 1919 tras la Primera Guerra Mundial, con la filosofía de que para alcanzar una sociedad diferente era necesario cambiar la vida de los niños.

Sus objetivos se mantienen cien años después: asegurar que ningún niño muera por una causa evitable, que los menores tengan acceso a la educación y que estén protegidos de la violencia y de cualquier forma de explotación. Actualmente trabajan 25.000 profesionales en la organización, 200 de ellos en España.