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La Fundación Internacional de Derechos Humanos exige respeto a la libertad de expresión del activista español Mariano Beltrán

El psicólogo y articulista español Mariano Beltrán viene siendo objeto de difamación con publicidad y acoso colectivo por motivos de opinión política a raíz de su propuesta de abrir el debate público previo a la regulación legislativa de la Gestación Subrogada.

En un comunicado, el Patronato de la Fundación Internacional de Derechos Humanos defiende que toda sociedad democrática, abierta y tolerante, debe respetar la libre expresión de las ideas y los demás derechos civiles y políticos, tal como se recoge en el Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y en el Artículo 20 de la Constitución Española.

La Fundación considera totalmente inaceptable la campaña de acoso selectivo, colectivo y organizado, que desde hace meses tiene al activista y militante del PSOE, Mariano Beltrán, como objetivo.

Así mismo la Fundación denuncia que esta campaña de difamación conculca el carácter heterogéneo del Pensamiento Feminista y trata de imponer una visión única y dogmática. "Se incurre también en discurso de odio al atentar contra la dignidad humana de las familias por Gestación Subrogada (incluyendo a niños y niñas). Denunciamos asimismo el uso de insultos y expresiones homófobas contra quienes opinan de otro modo."

Sin entrar a valorar el fondo de la cuestión tratada, desde el Patronato de la Fundación Internacional de Derechos Humanos:

1. Se exige respeto para el derecho al honor y la integridad física y moral del activista Mariano Beltrán y de todas las personas que tomen parte en el debate académico, social o político sobre ésta o cualquier otra cuestión legítima.

2. Pide a las autoridades de España que cumplan con la obligación de preservar el ejercicio de los derechos fundamentales: proporcionando seguridad, investigando y depurando las responsabilidades de quienes incurrieren en ilícitos penales contra el legítimo ejercicio de dichas libertades civiles y políticas, recogidas en la Constitución.

3. Exhorta a la sociedad civil a hacer posibles espacios de conocimiento e intercambio de ideas, donde se facilite la propuesta y el debate, con respeto y sin violencia.

"La Ley y el Estado no deben ignorar la realidad. Es preciso debatir para alcanzar acuerdos justos, que busquen la felicidad, evitando el abuso", asevera el Patronato.