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Patria: La serie que critica sin tapujos el periodo del terrorismo etarra


Elena Irureta y José Ramón Soroiz en un fotograma de Patria. Elena Irureta y José Ramón Soroiz en un fotograma de Patria.

La famosa serie de la entidad televisiva HBO España, Patria, lanzada como adaptación cinematográfica de la novela del mismo nombre del escritor vasco Fernando Aramburu, ofrece una buena dosis de dramatismo y realismo a la televisión y cine español. Es una de esas joyas cinematográficas que cuentan historias de víctimas del odio y la violencia. Al igual que la película del 2019 'La trinchera Infinita', dirigida por Jon Garaño, Aitor Arregi Galdos y Jose Mari Goenaga, en la que nos cuentan la historia de Higinio, un republicano andaluz que se ve obligado a esconderse en su casa durante treinta y tres años, desde la guerra Civil Española hasta la Amnistía del sesenta y nueve, por temor a ser capturado por el bando sublevado y ser posteriormente ejecutado, 'Patria' muestra con exquisito detalle el sufrimiento humano y, por otro lado, la fuerza y la voluntad de aquellos quienes aman la paz y combaten el odio.

Para aquellos que no sepan de qué se trata Patria, haré una pequeña sinopsis sin Spoilers: La trama gira en torno al asesinato del empresario gipuzcoano Jesús María Lertxundi, Txato, interpretado por el actor José Ramón Soroiz, cometido por la banda terrorista ETA. Desde los primeros minutos del primer capítulo sabemos que Txato ha sido asesinado por la banda terrorista, y los hechos anteriores y posteriores al crimen se suceden como 'flashback', combinándose con acontecimientos del año 2011, cuando ETA abandona definitivamente la violencia, con la intención de dar comienzo a una vía de adquirir la independencia de 'Euskal Herria' mediante la democracia, la convivencia y la paz. Queda claro pues, que el tiempo en el que se desarrolla la trama no es lineal, y que el acontecimiento principal de la trama - El asesinato de Txato - se conoce desde el inicio de la serie.

Son dignas de destacar dos cuestiones: La primera es lo increíblemente bien construidos que están las personalidades de todos y cada uno de los personajes, tanto principales como secundarios. Todos ellos son personajes circulares, es decir, complejos y de personalidad fuerte, con sus ambigüedades, cinismo y contradicciones. Aunque también es cierto que los hay lineales, aunque éstos son los menos. La segunda cuestión a destacar es ese espíritu crítico que está presente durante toda la serie. Nos presentan a los personajes afines a ETA - y propios etarras -, las víctimas de éstos - Txato, su familia y otros - y, cómo no, a miembros de los CFSE, no como héroes y villanos que mantienen una lucha en la que unos son portadores de la bondad absoluta y los otros del peor de los males. En efecto, muestra al sistema - del que todos somos parte, nos guste o no - y todos sus componentes como realmente eran - y hoy en día siguen siendo, de forma diferente -: un enorme cucurucho en el que se mezclan helados de diferentes sabores, que al ser opuestos, generan un sabor desagradable.

Porque los personajes de Patria no son blancos o negros: son grises. Uno puede posicionarse o empatizar por determinados personajes en algunos momentos, y odiarlos en otros. Es esa ambigüedad, que nos caracteriza a todas las personas, tan bien plasmada en esta serie, lo que hace que uno esté pegado frente a la pantalla del televisor, tableta, móvil u ordenador, completamente sumergido en la trama, como si fuera parte de esa pequeña localidad de Guipúzcoa en la que se comete el crimen. Es impresionante que se pueda sentir una profunda indignación por lo que un determinado personaje ha dicho y hecho, y minutos más tarde, poder empatizar con él hasta el punto de considerarlo una víctima. Esto ocurre, por ejemplo, con las apariciones esporádicas de la Policía.

En este contexto, cualquier Defensor de la democracia y la paz, desearía a toda costa el mal a aquellos que imponen el odio mediante la barbarie del terrorismo. Sin embargo, cuando quienes deben pagar por sus actos, por fin se disponen a hacerlo, se muestra al espectador la otra cara del conflicto de ETA: Las torturas. Porque, como el título de éste artículo afirma, Patria "critica sin tapujos el período del terrorismo etarra", sin posicionarse en uno u otro bando, mostrando la realidad, los hechos tal y como realmente ocurrieron. Y es cuando uno ve el lado de Mr. Hyde del rostro de la democracia y justicia española, cuando deja atrás el odio hacia aquellos a quienes deberían aborrecer, y consigue empatizar con ellos e indignarse con los que se supone que son los héroes.

En conclusión, Patria refleja a la perfección el conflicto etarra, sin posicionarse, condenando la violencia de ambos bandos, mientras cuenta la dramática historia de dos familias sacudidas por el propio conflicto, cada una desde su punto de vista, completamente opuesto el uno del otro. Y todo esto, unido a tramas secundarias no exentas de dramatismo, hacen de la serie un cóctel explosivo de tristeza, rabia, compasión, indignación y, sobretodo, pasión. Pasión por la paz, la vida, la democracia, la convivencia, y el anhelo de recordar el sufrimiento de tantas personas, para que no vuelva a ocurrir algo así nunca más

Estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública en la UPV/EHU. Militante socialista desde el 2018.