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Campaña del frío en la Casa Vecinal de Tetuán

  • Escrito por Marian Giménez / Antonio Ortiz
  • Publicado en Crónicas

Un frío recorre Madrid, desde hace décadas. Un frío sin alma y sin contemplaciones. El frío que no es serrano, ni de invierno, ni huele a chimenea, ni siquiera tiene un olor a los caldos que reconfortan en esta estación.

Es un frío que te despoja de todo en pleno verano. Te deja tiritando con el sol del mediodía.

Hay colas del frío por los barrios de clase trabajadora. Unas del hambre, otras en Centros de Salud… Puede ser que unos y otros se intercambien indistintamente.

Existen casas vecinales, que combaten los fríos desalmados y psicópatas. Existen casas vecinales que le echan arrojo y lo hacen frente. Entienden que la gente, normal, gente que va con sus carritos y su dignidad por delante solicitando comida, quiere trabajar. Nos lo dicen a diario. Sienten el frio de todo. Especialmente de la desatención. Sin otras armas y herramientas, que su voluntad, la Casa Vecinal de Tetuán, monta un perchero, recibe la solidaridad de muchos vecinos, y en una tarea conjunta de todos y todas, ordenamos y colocamos las prendas. Desfilan, los colores, la lana, los anoraks, los abrigos, pantalones y vestidos de invierno. Ropa para niños y niñas, ropa para adultos. Y en esta casa, se empieza a percibir un calor, que significa acogida, solidaridad, respeto, ayuda, igualdad y justicia. Unas prendas que cobrarán vida en otros vecinos, que les ayudarán a pasar el invierno. Este túnel oscuro y solitario que decía Ernesto Sábato.

Sí, es nuestra voluntad seguir, con lluvia y frío, en el frente de pandemia y de desalmados, que mienten descaradamente, cuyo fondo de sostenibilidad son unas telillas a las que llaman banderas, con las que no nos podemos abrigar. Nuestros gobiernos debieran ser como una casa vecinal. Las puertas y ventanas abiertas (dicen que la ventilación no es buena para el virus).

La Casa Vecinal de Tetuán, es un jardín de invierno. Con su luna, llena de plenitud. Con el sol radiante a pesar del frío. Con olor a primavera fértil, en todas las estaciones.

Es nuestra permanente campaña del frío. Organizada y militante.