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La presidenta de la ARAD alerta de nuevas adicciones generadas en la pandemia

La nueva presidenta de la Asociación Riojana para la Atención a personas con problemas de Drogas (ARAD), Carmen Castroviejo, cree que en el futuro deberán atender a nuevas adicciones surgidas en el tiempo de la COVID-19, cuando se ha producido un mayor consumo de alcohol o de juegos en internet.

Así lo ha explicado a EFE Castroviejo, que ha asumido la presidencia de ARAD hace unos días, en sustitución de José Luis Rabadán, que dirigió la entidad durante 15 años.

Castroviejo se plantea, entre otros retos, conseguir la sostenibilidad económica de ARAD porque “el Gobierno de La Rioja lleva unos 30 años proporcionando a la asociación apoyo pero no el suficiente para cubrir por completo los gastos de todos los programas”, ha comentado.

ARAD recibió a un total de 1.289 pacientes en 2019 de los que 554 participaron en el programa de Atención General, 273 en el Coordinación con la Red de Salud pública, 271 en Atención familiar y 201 en Reducción de daños.

Ante la falta de recursos, ARAD busca otras formas de financiación como las aportaciones de sus ocios, un festival de música o participar en acciones solidarias como la carrera de San Silvestre de Lardero en 2018.

La necesidad de recursos, considera, será más acuciante en los próximos meses, considera, porque la crisis provocada por la pandemia de la COVID-19 va a generar un aumento de solicitudes de personas que han descubierto que tienen un problema con el alcohol.

"Nos hemos dado cuenta de que hay personas que bebían al salir del trabajo en diferentes bares y al estar confinados, han sido conscientes de que injerían mucho alcohol", ha afirmado.

Castroviejo también ha explicado que otras consecuencias de la COVID-19 en ARAD han sido la obligación de atender a 150 pacientes de forma telemática durante el confinamiento, la creación de un protocolo de seguridad y el gasto extra por la compra de productos de limpieza, termómetros, geles, mascarillas o guantes, entre otros materiales.

Además, ha señalado que el coronavirus va a originar “una situación económica complicada para todo el mundo” por lo que “va a ser muy importante mantener un recurso como ARAD porque atiende a personas con pocos recursos económicos ofreciéndoles programas que en el ámbito privado son costosos”.

“Es necesario cubrir esta necesidad de primera orden”, ha concluido y ha alertado también sobre el incremento que han detectado de adicciones al juego en internet "que a veces no se considera peligrosa porque "no daña el organismo" y eso hace que "la percepción de que es un problema es mucho más costosa” y "se adquiere cuando el problema es serio y se han solicitado préstamos, por ejemplo”, ha lamentado.

No obstante, cree que internet puede ser también un aliado para luchar contra las adicciones y, por ejemplo, cree que Instagram y otras redes sociales pueden ser un buen vehículo para concienciar e informar a los jóvenes sobre los peligros de diferentes sustancias.

Otro de los retos que se plantea para su presidencia de ARAD es el aanzar en la incorporación de la perspectiva de género en el tratamiento de las adicciones, para hacer "diferenciaciones" entre la atención a hombres y mujeres.

La perspectiva de género en las adicciones se presenta en dos direcciones, ya que por un lado deben tener en cuenta a las parejas que son consumidores y, por otro, a las que consumen sustancias por la ansiedad que les produce "no cumplir con su rol de género" ya que "no cumplir lo que se supone que debe hacer una mujer les provoca problemas emocionales".

Para ella en el proceso terapéutico de las adicciones siempre se ha trabajado con una muestra estadística basada en hombres mientras que no se han valorado aspectos sobre cómo se desarrollan los procesos adictivos en las mujeres y "hay que tener en cuenta esas diferencias para que el tratamiento sea más individualizado y más eficaz”, ha concluido. EFE.