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El PIB catalán cae un 4,2% en el primer trimestre por el impacto de la COVID

Una operaria trabaja en el Seat León, en el taller número 10 de la planta de SEAT. EFE/Marta Pérez Una operaria trabaja en el Seat León, en el taller número 10 de la planta de SEAT. EFE/Marta Pérez

La economía catalana ha caído un 4,2 % en el primer trimestre del año a causa del parón de actividad derivado de la crisis de la COVID-19, según el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat).

Esta caída interanual del Producto Interior Bruto (PIB) se explica, principalmente, por la evolución negativa de la demanda interna, que se desploma hasta finales de marzo un 4,8 %, mientras que las exportaciones al extranjero disminuyen un 6,4 % con respecto al primer trimestre de 2019.

La caída de la economía catalana es una décima superior a la del conjunto de España (-4,1 %) y siete décimas superior a la media europa (-3,5 %). La evolución intertrimestral del PIB catalán es del -4,9 %, mientras que en el resto de España es del -5,2 % y en la UE-27 del -2,7 %.

Desde la óptica de la demanda, señala el Idescat, el descenso del PIB se explica sobre todo por la evolución negativa de la demanda interna (-4,8 %), y en especial del consumo de los hogares (-7,5 %), debido a la paralización de la actividad no esencial a partir de la declaración del estado de alarma por la crisis sanitaria.

En cambio, el consumo de las administraciones públicas se incrementa un 5,1 % en el primer trimestre del año, en parte debido a los gastos de personal y de compra de bienes y servicios del Servei Català de la Salut y el Institut Català de la Salut, que aumentan un 28 %.

La formación bruta de capital presenta una tasa interanual del -5,8 %, una caída que es más acentuada en la inversión en construcción (-11,4 %) que en bienes de equipo (-2,8 %).

Por su parte, las exportaciones registran un descenso del 6,4 % entre enero y marzo a causa del freno de la actividad industrial y del comercio mundial. El consumo de los extranjeros en el territorio se reduce un 19 % con respecto a 2019 y la suspensión de la actividad turística a partir de la segunda quincena del mes de marzo acaba deteriorando los ingresos del turismo extranjero.

En cuanto a las importaciones, la tasa interanual presenta una disminución del 7,6 %, lo que se explica por la reducción tanto de las importaciones de bienes y servicios (-7,7 %) como del consumo de los residentes en el extranjero (-7,3 %).

Desde la óptica de la oferta, la crisis de la COVID-19 impacta en la actividad de todos los sectores, especialmente la construcción (-7,7 %). Los servicios retroceden un -4,3 % interanual debido, en gran parte, al comercio, el transporte y, en especial, la hostelería, que caen de media un 9,6 %.

Las actividades inmobiliarias, profesionales y otras muestran una tasa del -3,3 %, con evoluciones muy heterogéneas por sectores, y la Administración Pública, educación, sanidad y servicios sociales registran un crecimiento positivo del 1,8 %.

La industria, por su parte, presenta unas tasas de crecimiento interanual negativas del -2,4 % por sexto trimestre consecutivo, en tanto que el sector agrario muestra una caída del 2,2 % con respecto a 2019. EFE.