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El PP achaca el "rifirrafe" entre Álvarez de Toledo e Iglesias a la crispación en la calle

El líder del PP, Pablo Casado (d), y la portavoz popular, Cayetana Álvarez de Toledo, durante la sesión de control al Gobierno celebrada este miércoles en el Congreso. EFE/Chema Moya El líder del PP, Pablo Casado (d), y la portavoz popular, Cayetana Álvarez de Toledo, durante la sesión de control al Gobierno celebrada este miércoles en el Congreso. EFE/Chema Moya

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha atribuido el "rifirrafe" en el Congreso entre la portavoz del partido, Cayetana Álvarez de Toledo, y el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, a que la gente está muy enfadada en la calle y "es normal que la crispación" se traslade a la Cámara.

En sendas entrevistas en Telecinco y Onda Madrid, se ha referido a este enfrentamiento en el que Álvarez de Toledo acabó llamando a Iglesias "hijo de terrorista", después de que este se hubiese dirigido a ella en varias ocasiones como "señora marquesa".

Sobre si esta actitud "dura" de la portavoz era prevista por el partido, García Egea ha asegurado que, a diferencia del Gobierno, en el PP cada uno tiene claro su papel y lo ejecuta "a la perfección", siempre pensando en el servicio público.

Para el número dos del PP este tipo de debate "forma parte del intercambio parlamentario" y también ha considerado que Iglesias tiene "la piel muy fina" porque algunas de las descalificaciones son "ciertas" y "descripciones del personaje" o de hechos.

En concreto, se ha referido a la atribución de que Iglesias es "embajador de ETA y Batasuna en el Gobierno" o "proahijado de Chávez y Maduro", según Álvarez de Toledo.

Además, ha justificado que este cruces de "reproches duros" entre Álvarez de Toledo se produjo porque en una interpelación hay "mucho más tiempo" para el intercambio de pareceres y el clima se fue encendiendo desde su propia pregunta al vicepresidente, en la que considera que Iglesias le imputó "falsamente" un delito.

Iglesias sugirió que García Egea podía estar llamando a la insubordinación de la Guardia Civil al afirmar que Laurentino Ceña prefirió dejar su puesto de director adjunto operativo del instituto armado antes que asumir "una orden injusta".

El secretario general del PP ha criticado que el vicepresidente tuviese esta "dura" actitud con él y se pusiese "tan campanudo" mientras que, por el contrario, hizo una "sesión de fisioterapia" al responder a EH-Bildu, al igual que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con ERC. EFE.