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Experto en cronicidad: "Con lo socioeconómico el problema de salud será mayor"

  • Escrito por Ana Martínez
  • Publicado en Nacional
El doctor Antonio Pose posa delante del Hospital de Santiago durante la entrevista con la Agencia Efe este martes en la que ha asegurado que una caída de más del 10% del empleo puede significar un aumento del 20% de las enfermedades crónicas. EFE/Lavandeira jr El doctor Antonio Pose posa delante del Hospital de Santiago durante la entrevista con la Agencia Efe este martes en la que ha asegurado que una caída de más del 10% del empleo puede significar un aumento del 20% de las enfermedades crónicas. EFE/Lavandeira jr

Una caída de más del 10% del empleo puede significar un aumento del 20% de las enfermedades crónicas. Antonio Pose, director de una de las primeras cátedras de cronicidad de Europa, opina que España ha podido "controlar la cuestión sanitaria", pero falta la socioeconómica con todas sus repercusiones, de modo que "el problema de salud puede ser mayor".

En esta pandemia, a nivel individual, el miedo a lo desconocido ha sido la primera sensación de este jefe de Medicina Intensiva en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) y cree que es un sentir común entre los de su gremio que se ha trasladado a los políticos "de una forma clara y radical". "Y eso ha hecho que, desde mi punto de vista, tomasen medidas drásticas de forma generalizada".

En su pantalla lee que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) espera una caída general de más del 10% del empleo y el CEPR, centro de investigación en economía y política con sede en Washington, calcula que un uno por ciento de caída del empleo genera un dos por ciento de aumento de las enfermedades crónicas. Echa cuentas rápidamente y observa: "Fijémonos de lo que estamos hablando. Un grave problema de salud".

- Pregunta: Dolencias crónicas empeoran el pronóstico en caso de una infección por este coronavirus, pero han dado altas a personas con afecciones previas muy mayores. ¿Hay que investigar si existe algún tipo de resistencia?

- Respuesta: Desde el principio de la enfermedad se consideró que la edad era clave, que cuanto mayor fuese peor evolución; y con cronicidad asociada a esos años, peor todavía. Pero hay un matiz, que observamos desde un comienzo. Personas muy mayores, incluso con mucha cronicidad, han evolucionado muy bien; mientras que otras mucho más jóvenes, sin cronicidad, pues evolucionaban peor e incluso fallecían. Incluso hay casos de familias que reaccionaban mucho peor que otras. Aquí hay algo. Puede haber un componente genético.

- P: ¿Somos una sociedad cronificada?

- R: Yo diría que España es una sociedad cronificada porque es una sociedad vieja entre comillas, una sociedad mayor. Las sociedades avanzadas son sociedades mayores y por ello son sociedades cronificadas. En ese sentido, sí.

- P: El lenguaje es importante. Ustedes hablan de personas con problemas crónicos, es la terminología que utilizan, y recuerdan que no únicamente han de ser mayores.

- R: Efectivamente. Edad y cronicidad van bastante en paralelo. Eso quiere decir que a partir de los 65 años mucha parte de la población, la mayoría, tiene algún problema crónico de salud; pero personas jóvenes pueden tener problemas crónicos de salud, a veces también importantes. La cronicidad se relaciona con la edad pero no es una condición suficiente ni necesaria.

- P: Un modelo de atención primaria y especializada integradas, utilización del potencial digital para controlar las patologías, pacientes con más voz, con una corresponsabilidad mayor... Monitorizar, medicina a distancia, asistencia domiciliaria. ¿Presente o futuro?

- R: Presente inmediato. Íbamos hacia ahí pero lo hemos acelerado de una forma espectacular. Por culpa de esta pandemia hemos tenido que acelerar cuestiones que teníamos ahí pendientes. Con la telemedicina hay muchos escépticos y tenemos que darnos cuenta de que tiene un lugar, de que ha venido para quedarse. Lo que tenemos que hacer es perfeccionarla pues tiene muchos defectos pero grandes virtudes. Hay que aprovechar las virtudes y limar los defectos.

- P: ¿Ve tan claro un antes y un después?

- R: La medicina clásica tiene que cambiar. Lo que es la presencial, tiene que cambiar. No todos los enfermos necesitan estar presentes para una consulta; habrá algunos que, sin duda, sí. El médico ha de estar capacitado para decidir si necesita resolver el problema de forma presencial o puede encargarse de ello a distancia. Habrá que empezar a estudiarlo en la facultad.

- P: ¿La cronicidad llegará a ser asignatura del grado de Medicina?

- R: Sería uno de los grandes logros. Rafel Bengoa, asesor principal de esta cátedra de cronicidad de la Universidad de Santiago que dirijo, está convencido. Es una eminencia a nivel internacional. Ambos concordamos en que si no llega a la facultad es una tarea perdida, es un problema sin solución, pues la cronicidad hay que empezar a abordarla desde el conocimiento básico y eso quiere decir una cosa: desde que nos iniciamos en Medicina.

- P: ¿Nuevos recursos sanitarios o mejora de los existentes?

- R: Sobre todo yo creo que necesitamos una redistribución de los recursos y una integración entre los servicios sociales y sanitarios. El sistema social no va parejo al sanitario.

- P: Pues hay muchas personas mayores que tienen problemas crónicos y, además, socioeconómicos.

- R: Si se juntan los problemas socioeconómicos con la edad y con la cronicidad, esto es, realmente, un auténtico explosivo. Y es lo que está ocurriendo. Sucede en países en vías de desarrollo pero empieza también a ocurrir en los desarrollados. Hemos controlado la cuestión sanitaria pero falta por controlar la socioeconómica. Y, en ese sentido, en ese, se avecina una catástrofe incluso mayor que la que hemos tenido hasta ahora. Yo creo que bastante mayor.

- P: ¿Ha habido miedo al enfrentarse a este virus?

- R: A nivel individual, el miedo a lo desconocido ha sido lo primero en el personal sanitario y éste se ha trasladado a los políticos de una forma clara y radical. Esto ha hecho que desde mi punto de vista se tomasen medidas drásticas de forma generalizada.

- P: ¿Se refiere al confinamiento estricto?

- R: El confinamiento es una medida claramente drástica. Es una medida eficaz en una pandemia pero demasiado rígida, demasiado estricta y, sobre todo, si se extiende en el tiempo. Un confinamiento de más de dos meses, ¿qué significa? Significa que tú puedes controlar la parte sanitaria de una pandemia pero, desde luego, vas a deteriorar mucho la otra parte, que es muy importante. Tras una pandemia siempre aparece una parte, que es el retraso socioeconómico.

Es el que nos va a afectar a todos. A los que han tenido la enfermedad, a los que han estado confinados, a los que han perdido del trabajo, a las personas con problemas crónicos que han dejado de ser vistas porque no podían ir al hospital por miedo precisamente a este coronavirus, a las personas que perderán sus recursos socioeconómicos y que van a contraer enfermedades que pueden hacerse crónicas... -

P: Cruda exposición. Y ni se sabe si habrá un segundo rebrote que empeore la situación.

- R: No sé si vendrá o no un segundo brote del coronavirus. Pero lo que está claro es que va a haber brotes de esta pandemia en los próximos meses y años al hilo de lo anteriormente mencionado. Es terrible que yo tenga que estar diciendo esto como médico, pero es que lo veo venir. Y cuando ves venir algo, y además puede afectar tanto a la cronicidad, a personas con problemas crónicos y a personas con pocos recursos socioeconómicos, pues tienes que decirlo y darlo a conocer porque yo creo que es la parte más importante que nos queda por atajar.

Me preocupa lo que viene ahí. Es terrible lo que se nos viene encima. EFE.