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Lácteos de Moeche: apretarse el cinturón para un salto histórico

  • Escrito por Raúl Salgado
  • Publicado en Crónicas

Emblemática en la comarca de Ferrol, Lácteos de Moeche es una empresa que había fijado en el pasado mes de marzo la fecha para un salto histórico.

Precisamente en marzo. La pandemia de la Covid-19 ralentizó, pero no frenó, sus aspiraciones de acceder al complicado mercado nacional, al que aspira con producción ecológica para diferenciarse en un mercado tan amplio, pero sin perder la esencia que le ha mantenido en pie en tiempos tan difíciles.

Su gerente, Manuel García Camiñas, cuenta a Efe que como actividad esencial mantuvieron la luz encendida desde el arranque del estado de alarma. Es más, la sucesión de requerimientos que ahora desbordan a cualquier ciudadano no les coge con el pie cambiado.

"Tenemos normas parecidas desde hace más de 25 años, ya había que desinfectar manos y pies; la única diferencia, la provisión de mascarillas", estima, para admitir que hacerse con ese material no fue sencillo en las primeras jornadas.

En la láctea de este municipio rural con 1.200 habitantes ya estaban familiarizados con gorros o esas mismas máscaras, pero el "suministro se complicó", recuerda, desde aquel ecuador del mes de marzo.

La alerta sanitaria "cambió la producción", relata, y la "jornada única" fue su propuesta para "no tener problemas" y evitar "desplazamientos innecesarios"; es más, de tanto imprevisto hasta considera que se puede sacar una lección: "Hay que mirar para que todo esté en concordancia con la naturaleza".

García Camiñas indica que el "trabajo disminuyó" y la "venta de queso bajó", particularmente por el cierre temporal de la hostelería. Sitúa ese recorte en un 30 % de descenso de la facturación en los dos últimos meses, pero el vendaval no hizo cambiar de hoja de ruta.

"Quisimos mantener la plantilla, ningún ERTE; la situación no da resultado positivo, pero no es momento solo de ganar dinero", confiesa al hablar de la docena de empleados de su fábrica en la parroquia de Abade.

Con más de seis décadas de historia a su espalda, Lácteos de Moeche se dispuso a seguir "sirviendo a los consumidores" pese a que su lista de la compra cambiase por el coronavirus.

Y eso que a "principios de marzo se paralizó" su idea, ya desarrollada en los meses anteriores, de lanzarse más allá del mercado gallego con queso ecológico. Por lo pronto, el gerente avanza que las "ofertas se reanudaron" en las horas previas a la charla en cadenas de supermercados, un síntoma de renacimiento.

Para García Camiñas, que pone en valor la contribución de las 16 ganaderías que les suministran en la zona, el precio de estos productos "no subió absolutamente nada" estas semanas. Tras pasar lo peor, ahora apela a "actuar con normalidad" de forma paulatina y admite que aquello de "apretar el cinturón" es la consigna adecuada.

"Esperemos que las pérdidas se recuperen, los empleados se portaron de cine", apunta el responsable. Haber prescindido de un expediente temporal de regulación de empleo les coloca en una situación diferente a la de otras marcas del sector, incluso de sus mismas dimensiones y en un entorno relativamente próximo.

El gerente observa que no "hubo ningún problema con la plantilla" y que la distribución no se vio mermada en ningún momento. Su sueño ha tenido que esperar y ahora vuelve a estar en su mente. EFE.