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David Llorente, vivir "día a día" para batallar la "incertidumbre"

  • Escrito por José Antonio Pascual
  • Publicado en Crónicas

David Llorente, subcampeón del mundo de eslalon en la modalidad de K-1 y que representará a España en los Juegos de Tokio, ha visto demorado su sueño olímpico debido a la pandemia del coronavirus, vive confinado en su casa de Palazuelos de Eresma (Segovia) centrado en el "día a día" a la vista de la "incertidumbre" reinante.

Hablar de un futuro más o menos claro, de certezas, se antoja una utopía para el joven palista, de 23 años, una de las realidades del equipo nacional de eslalon, también recibe con inquietud los problemas que puede haber para que se celebren los Juegos en 2021. Por ello, asegura en una entrevista con EFE que se dedica a vivir el presente para no agobiarse con el futuro, que tiene unas tremendas ganas de volver a meter la piragua en el agua y que está seguro de que después de que esto pase va a valorar mucho más "las pequeñas cosas".

Pregunta: ¿Cómo le afectó la noticia del aplazamiento de los Juegos".

Respuesta: Hace cuatro meses que nadie esperaba esto y una vez que estás tres semanas en tu casa sin poder moverte, ver que la preparación de repente se te para, está claro que lo más razonable era posponer los Juegos y te tienes que adaptar. Está claro que a nadie le gusta, pero una vez que te ves en esta situación simplemente hay que cambiar el objetivo, que será un año más adelante y seguir trabajando.

P: Por lo tanto, se trató de asumir la situación con la mayor tranquilidad posible...

R: Ahora intento no pensar nada en el futuro. Me he puesto unos objetivos en la cuarentena que cuando se termine quiero haber logrado. Trabajo en ganar más flexibilidad, estoy haciendo bastante yoga para mejorar la cantidad de rotación que puedo hacer con el hombro para evitar futuras lesiones. Después también cocino, aprender todas las recetas que siempre he tenido ganas de hacer y que, entre viajes y demás, no había hecho.

Aprovecho para hacer pan, pasta fresca, aprender recetas de La Granja e incluso algún cochinillo. Me entretengo en la cocina. Luego también he ampliado los créditos de la Universidad Isabel I (uno de sus patrocinadores) de lo que estoy estudiando, Ingeniería Informática, que no es que lo tuviera parado, pero había cogido menos asignaturas pensando en los Juegos. Al ver que serán un año más tarde he aprovechado porque hay tiempo de sobra para estudiar.

Tuve exámenes el sábado pasado y he empezado con más asignaturas. El objetivo de intentar meditar no lo he conseguido mucho, para intentar relajarme, y también he tratado de mejorar el core. Me estoy haciendo un montón de cacharros para simular un poco el paleo y la inestabilidad del agua. En esto me está ayudando gente del pueblo, y con eso voy que chuto.

P: Por lo tanto, apenas tiene tiempo libre. ¿Como lleva no salir a la calle?

R: En esto no hay problema, porque tenemos un perro y por suerte me toca cada dos o tres días y he podido dar un poco una vuelta, aunque ahora ya sí que se está haciendo bastante duro, porque por ejemplo no he podido bajar a Segovia con los amigos a la calle Real o al Acueducto a tomar una cerveza sin alcohol o un mosto. Al principio me lo tomé muy bien.

Ahora, sobre todo el ver que son casi 50 días sin tocar la piragua, sin saber si se va a competir o no esta temporada y ver que otros países no tienen la desgracia de tener tantos casos y que ya pueden o incluso ni siquiera han parado de entrenar, es duro. Cada día que pasa yo estoy parado. No del todo, pero quieras o no el trabajo específico no lo puedo llevar a cabo por mucho que haga más gimnasio.

Estoy probablemente más fuerte que antes, pero a nivel técnico no. Pensaba que ya esta semana nos podían dejar a empezar a salir, y por eso es un poquito más dura, pero bien. Nos adaptamos a lo que nos echen y ya está.

P: Por lo tanto, en cuanto se pueda su intención es salir corriendo al agua.

R. Sí, sí. Cuando puedan dar la salida intentaré ir a aguas bravas. Empezaré progresivo, porque puede haber un riesgo de lesión, pero tras esa transición de una semana en agua tranquila ya estaré en aguas bravas. Nuestro deporte es tan específico que necesitamos esa sensación con el agua.

Lo más fácil es que me diesen autorización para ir al pantano de mi pueblo, que cojo la bici, tengo el camino al lado, no me cruzaría con nadie y podría ir. Pero, claro, eso no es suficiente. Lo próximo sería ir al canal olímpico de La Seu d'Urgell. A ver cuando tiene permiso para abrir. Pero todo es incertidumbre y todo depende de las medidas que tome Sanidad.

P: Al menos ha podido estar junto a la familia, algo que no es habitual.

R: Aunque está claro que se echa de menos el agua brava, estos años he echado de menos estar en casa. Esta temporada llevo 50 días en casa. El año pasado estuve 19 días y el anterior creo que 15. En dos meses he estado más en casa que en los dos años anteriores. Empaparme de la familia sí que lo estoy haciendo. Yo intento sacar las cosas positivas de lo que es negativo.

P: Lo que sí que parece que ya va a poder hacer es salir a correr

R: Sí, correr sí, pero bueno, lo que quieres es remar. Aunque si es correr pues correr, lo que sea. La verdad es que no entiendo por qué a los deportistas de elite no nos han dejado antes, somos unos 4.000 o 5.000 en toda España y no nos cruzaríamos con nadie. Pensaba que hace tiempo nos iban a dejar. Incluso en nuestro deporte en el canal entrenando no nos cruzaríamos con nadie. Que me dejen salir al agua cuanto antes.

P: Preguntarle por el programa competitivo hasta Tokio o aventurar qué pasos va a dar, en este panorama, ¿es posible?

R: Totalmente imposible saberlo. No sé si podremos salir al extranjero a entrenar, o hacerlo en España. Imagino que será dependiendo de cómo va la cosa. Por ejemplo, si no hay vuelos puedes pensar en viajar en coche, pero si están las fronteras cerradas con Francia no puedes cruzar. Como hay tanta incertidumbre ahora mismo ni idea.

Se trata de mantener la forma física porque no puedo hacer otra cosa, ver vídeos de piragua y para cuando se pueda estar adaptado a lo que sea. Si me dicen que compito en tres meses habrá que ponerse a todo, aunque está claro que no me parecería justo que este año hiciesen un Mundial o algo así, porque sí que ahí estamos en desigualdad de condiciones porque ha habido gente que sí que ha seguido entrenando.

P: ¿En todo caso, tiene usted asegurada la plaza de los Juegos?

R: La de los Juegos espero que sí. Al parecer no ha habido ningún caso que nadie que la tenga ahora se la tenga que jugar. Mi miedo ahora de verdad es que no se hagan los Juegos en 2021. Está la gente hablando... No sé si querrán hacerlo a puerta cerrada.

Es mucha la incertidumbre. No sabemos si van a encontrar una cura o a ver cómo evoluciona el virus, por eso tampoco me quiero centrar en el futuro, porque es totalmente imposible de planear, sino en el presente, en el día a día, porque si no me empiezo a estresar y no hay que hacerlo por algo que no puedes controlar.

P: ¿Qué cree que hemos podido aprender de esta situación generada por la pandemia?

R: A valorar las pequeñas cosas. El día que pueda volver a poner la piragua en el agua o a subir a un avión lo voy a valorar mucho más que lo que estaba haciendo antes, y sobre todo la salud. Sin eso ya todo lo demás no existe.EFE.